Feijóo y Rueda refuerzan el control de bajas laborales en Galicia mientras pacientes esperan ocho meses por especialista

Un médico de Atención Primaria denuncia que el Sergas intensifica los controles sobre las bajas mientras las listas de espera para especialistas alcanzan los ocho meses. El PPdeG defiende la línea como laboratorio nacional, mientras la oposición reclama más inversión en sanidad p

El Servizo Galego de Saúde (Sergas) ha intensificado en los últimos meses los controles sobre las bajas laborales, una medida impulsada por el gobierno de Alfonso Rueda y respaldada por Alberto Núñez Feijóo como un modelo que el PP nacional podría extender al conjunto de España. Mientras tanto, los pacientes gallegos esperan una media de ocho meses para ser atendidos por un especialista,según denuncia un médico de Atención Primaria en un artículo publicado este viernes por eldiario.es.

El facultativo, que escribe bajo el anonimato, relata que en su consulta diaria ve pasar a pacientes con largas bajas que aguardan meses en las listas de espera de unidades de alxias músculo-esqueléticas o de salud mental. “Mentres iso acontece, o seu presidente chámalles defraudadoras a elas e ás súas médicas de familia”, afirma el texto original, traducido del gallego.

La denuncia del sanitario se enmarca en un deterioro progresivo de la Atención Primaria gallega que, según su testimonio, se ha acelerado desde su reincorporación hace seis años. Apunta también a los millonarios convenios del Sergas con la sanidad privada y al aumento exponencial de los seguros de salud como evidencias de un modelo que, a su juicio, genera espacios de negocio a costa de lo público.

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El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, ha convertido la reducción de las bajas laborales en una de las prioridades de su Gobierno, y el líder nacional del PP, Alberto Núñez Feijóo, recogió el guante esta misma semana en un encuentro con empresarios. Allí, Feijóo defendió la necesidad de revertir la actual tendencia de incapacidad temporal como una medida para mejorar la productividad.

Desde el PPdeG se insiste en que el refuerzo de la inspección responde a un incremento de las bajas injustificadas y se defiende la legalidad de las notificaciones coercitivas enviadas tanto a pacientes como a médicos. La Consellería de Sanidade ha reiterado en varias ocasiones que la finalidad es garantizar el buen uso de los recursos públicos.

Los pacientes esperan ocho meses por un especialista mientras el Sergas los llama defraudadores. La sanidad pública gallega, denuncian los médicos, no recibe la inversión que necesita.

El BNG, a través de su portavoz de Sanidade, ha calificado la postura de la Xunta de “campaña de criminalización de los trabajadores enfermos”. El PSdeG, por su parte, ha reclamado un plan de choque para la Atención Primaria y ha vinculado el endurecimiento de la inspección a la “privatización silenciosa” del sistema público gallego.

En el ámbito sindical, las organizaciones médicas han advertido de que la presión sobre los facultativos para acortar las bajas está generando un “conflicto ético” y un aumento del malestar entre los profesionales sanitarios, ya de por sí sobrecargados por unas plantillas que no se han recuperado de los recortes de la década anterior.

El Laboratorio Gallego

Galicia vuelve a funcionar como banco de pruebas para políticas que el PP nacional observa con atención. En esta ocasión, el control de las bajas laborales se suma a una larga lista de medidas que primero se ensayan en la comunidad y después se proponen para el conjunto de España. No es casualidad que Feijóo eligiese un foro empresarial para respaldar públicamente la línea de Rueda: la conexión entre el discurso de la productividad y el ajuste del gasto público sanitario ya forma parte del programa económico del PP a nivel estatal.

Con mayorías absolutas consecutivas desde 2009, el PPdeG ha podido desplegar sin grandes cortapisas un modelo de gestión que, bajo el paraguas de la eficiencia, ha reducido el peso relativo de la inversión en Atención Primaria frente a los conciertos con la privada. Según los datos del Instituto Galego de Estatística, el gasto sanitario público per cápita en Galicia se mantiene por debajo de la media nacional, mientras el número de asegurados en mutuas y seguros privados no deja de crecer.

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La apuesta de Rueda por reforzar la inspección de bajas coincide, además, con una negociación más amplia sobre el papel de las mutuas en el control de la incapacidad temporal, un debate que en Madrid se ha intensificado en los últimos meses. El BNG y el PSdeG creen que, bajo la etiqueta de “lucha contra el fraude”, se está allanando el camino para que las mutuas asuman funciones que ahora corresponden al sistema público, y señalan que Galicia es, una vez más, el primer paso.

De momento, la Xunta no ha presentado un plan integral que combine la reducción del absentismo con una mejora real de los tiempos de espera. Las listas para especialistas, que el médico de Atención Primaria cifra en ocho meses, seguirán siendo el termómetro de una sanidad gallega que, para la oposición, está al borde del colapso mientras se distrae la atención con el control de bajas.

Ficha del Caso

  • El caso: El Servizo Galego de Saúde refuerza la inspección de bajas laborales al tiempo que un médico denuncia listas de espera de ocho meses para especialistas. El PP nacional respalda la medida como modelo para España.
  • Datos importantes: Ocho meses de espera media para especialistas según la denuncia; seis años de deterioro progresivo de la Atención Primaria en Galicia; incremento de notificaciones coercitivas a pacientes y médicos.
  • Resumen: El endurecimiento del control de la incapacidad temporal en Galicia se convierte en un nuevo capítulo del “laboratorio gallego” que el PP traslada a la política nacional, mientras la oposición y los profesionales sanitarios advierten del deterioro del sistema público.