Pentágono confirma identidad de los dos soldados muertos en ataque iraní en Jordania

El ataque con misiles balísticos iraníes del 17 de julio eleva a 16 los soldados estadounidenses caídos en la guerra. La identificación llega mientras CENTCOM no descarta un tercer fallecido y continúan los bombardeos de represalia.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Ataque con misiles balísticos y drones iraníes contra la base aérea Muwaffaq Salti en Jordania los días 17 y 18 de julio, que mató a dos soldados estadounidenses y dejó varios heridos.
  • ¿Quién está detrás? Irán, en el marco de la guerra con Estados Unidos que comenzó el 28 de febrero y ha causado ya 16 bajas mortales entre las tropas americanas.
  • ¿Qué impacto tiene? Las muertes confirman la letalidad del teatro jordano. CENTCOM investiga un posible tercer fallecido mientras Trump ordena nuevos bombardeos de represalia.

El Pentágono ha confirmado la identidad de los dos militares estadounidenses caídos en el ataque con misiles balísticos y drones iraníes contra la base aérea Muwaffaq Salti, en Jordania.

La soldado de primera Isabella Gonzales, de 19 años y natural de Carrollton (Texas), y el teniente Tyler James Feehan, de 25, de Ewa Beach (Hawái), fallecieron el 17 y el 18 de julio respectivamente, según el comunicado del Departamento de Defensa. Gonzales estaba destinada en Ansbach (Alemania), asignada al 1er Batallón del 57º Regimiento de Artillería de Defensa Aérea, mientras que Feehan operaba desde Fort Bragg, en el 2º Batallón del 55º Regimiento de Artillería de Defensa Aérea.

El ataque con misiles balísticos y drones suicidas, aún bajo investigación, también dejó cuatro heridos que fueron evacuados a hospitales en Jordania y ya han sido dados de alta. Un militar permanece desaparecido y los equipos de rescate localizaron restos humanos en el lugar del impacto.

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Un ataque con misiles balísticos y drones

La base Muwaffaq Salti, situada al noreste de Amán y clave en el sistema de defensa antiaérea regional, fue alcanzada durante la madrugada del pasado viernes por una combinación de proyectiles. Fuentes militares consultadas por Moncloa.com señalan que los sistemas Patriot desplegados en la instalación lograron interceptar varios vectores, pero al menos dos impactaron dentro del perímetro, causando las bajas.

El incidente eleva a 16 los soldados estadounidenses muertos en la guerra contra Irán, que comenzó con los bombardeos del 28 de febrero. Más de 400 efectivos han resultado heridos en una campaña que se extiende ya por cinco meses.

¿Una tercera víctima? Las incógnitas de CENTCOM

El presidente Trump afirmó el domingo que “probablemente” fueron tres los militares fallecidos en Jordania, aunque el Pentágono no ha confirmado esa cifra. CENTCOM informó de que se recogieron restos humanos no identificados en el punto del ataque y que el proceso de verificación continúa, por lo que no se descarta un tercer deceso.

En paralelo, el 18 de julio un militar estadounidense murió en el norte de Irak durante una detonación controlada de munición sin explosionar procedente de un dron de ataque unidireccional iraní, según el comunicado de CENTCOM. Otro resultó herido leve.

La muerte de Gonzales y Feehan eleva a 16 los soldados caídos en una guerra que no ha cumplido cinco meses.

Equilibrio de Poder

El ataque sobre Muwaffaq Salti confirma que Irán mantiene la capacidad de golpear bases estadounidenses lejos del teatro principal del golfo Pérsico. La combinación de misiles balísticos y drones suicidas pone a prueba los sistemas Patriot y obliga a Washington a reforzar el flanco jordano, que ya alberga efectivos de la coalición anti-ISIS.

Para España, que mantiene la base de Rota como uno de los principales nodos antimisiles de la OTAN en Europa, el incidente recuerda la vulnerabilidad de las instalaciones aliadas. El repunte del precio del crudo por la tensión en el estrecho de Ormuz ya se deja sentir en los surtidores españoles, y una escalada sostenida podría disparar aún más la factura energética.

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La administración Trump ha respondido con nuevos bombardeos sobre suelo iraní, en una dinámica que recuerda a la guerra de 2020, cuando el asesinato de Qasem Soleimani llevó a un intercambio de golpes. Entonces, como ahora, Europa quedó en tierra de nadie: sin capacidad de mediación directa pero expuesta a las consecuencias económicas de un conflicto que no controla.

El riesgo inmediato es que Irán amplíe su radio de acción a otros puntos de Oriente Próximo con el objetivo de inflamar el precio del petróleo y fracturar la coalición internacional. Las próximas horas serán decisivas para saber si el hallazgo de nuevos restos humanos confirma una tercera víctima y cómo reaccionará el Pentágono.