Ourense ha perdido 5.200 empleos entre abril y junio de 2026, según la Encuesta de Población Activa (EPA) publicada por el Instituto Nacional de Estadística (INE), y su tasa de actividad se ha desplomado hasta el 46,08 %, la más baja de toda España. La aparente mejora del desempleo –que bajó del 11,29 % al 10,20 %– esconde un deterioro estructural: la población inactiva se disparó en 8.100 personas en solo tres meses y alcanzó un récord de 147.200 ciudadanos.
5.200 empleos perdidos en tres meses: la letra pequeña de la EPA
El mercado laboral ourensano ha encadenado otro trimestre de destrucción de ocupación. El número de ocupados pasó de 118.200 a 113.000 trabajadores, una hemorragia que contrasta con el descenso del paro. La explicación es una caída en picado de la población activa: al salir 8.100 personas de la fuerza laboral –jubilaciones, estudios, tareas del hogar–, el porcentaje de parados sobre un colectivo más pequeño se reduce artificialmente.
La provincia registra una tasa de actividad del 46,08 %, muy lejos del 53,44 % de la media nacional. Solo Lugo (48,4 %) y León (49,8 %) se acercan, pero nadie baja del medio centenar de puntos. La pérdida de relevo generacional y el envejecimiento son ya una losa estructural que maquilla las cifras de paro sin crear empleo neto.
Un contraste demoledor con el resto de Galicia y España
Mientras España batía en el mismo trimestre su récord histórico con 22,77 millones de ocupados y una tasa de paro del 9,87 %, Galicia fue, junto con Canarias, la única comunidad que destruyó empleo. En el conjunto gallego se perdieron 5.100 puestos de trabajo, arrastrados casi en su totalidad por la provincia de Ourense. A Coruña y Lugo rozan el paro técnico (6,49 % y 6,94 %), y Pontevedra se sitúa en el 9,29 %, más de un punto por debajo que Ourense.
La tasa de empleo ourensana es aún más alarmante: solo trabaja el 41,38 % de la población en edad de hacerlo, frente al 51 % de Pontevedra o el 50 % de A Coruña. Más de doce puntos por debajo de la media nacional. La escasez de mano de obra se ha convertido en un síntoma crónico que ninguna administración ha logrado revertir.
La provincia pierde tejido productivo a un ritmo que hace insostenible cualquier espejismo de mejora en las cifras de paro.
El Laboratorio Gallego
La estructura económica de Galicia y sus profundas diferencias internas llevan años sirviendo de campo de pruebas para las políticas que el PP de Feijóo traslada luego al ámbito nacional. La apuesta de la Xunta por la estabilidad fiscal y los incentivos a la inversión ha logrado mantener el empleo en las provincias atlánticas, pero Ourense se descuelga de manera sistemática. El envejecimiento, la falta de tejido industrial y la emigración juvenil plantean un reto demográfico que comparten otras zonas del interior peninsular, pero que en Galicia se agrava por la dispersión poblacional.
El BNG viene denunciando desde el Parlamento de Galicia (la cámara legislativa unicameral gallega, con 75 deputados) la “desatención crónica” a la provincia y reclama un plan de choque contra la despoblación, mientras el PSdeG insiste en la necesidad de inversiones públicas selectivas. El PPdeG, que gobierna con mayoría absoluta, reconoce la gravedad del dato y anuncia para el próximo Consello de Goberno (la reunión semanal del ejecutivo autonómico) un paquete de medidas para Ourense, aunque sin adelantar dotación presupuestaria. La lectura nacional de estos números es inevitable: si el modelo gallego no funciona en una de cada cuatro provincias, el discurso de la gestión eficaz se resiente.
Con las elecciones autonómicas previstas para 2028, la evolución del mercado laboral ourensano se convierte en un termómetro político de primer orden. El próximo trimestre de la EPA medirá si la Xunta es capaz de frenar la sangría o si el deterioro continúa mientras el resto del país marca cifras récord.
Ficha del Caso
- El caso: La EPA del segundo trimestre de 2026 revela la destrucción de 5.200 empleos en Ourense y una tasa de actividad del 46,08 %, la más baja de España, enmascarada por un aumento sin precedentes de la población inactiva.
- Datos importantes: Ocupados: 113.000 (-5.200). Inactivos: 147.200 (+8.100). Tasa de paro: 10,20 % (baja 1,09 puntos, pero sube 3 décimas interanual). Tasa de empleo: 41,38 %. Galicia perdió 5.100 empleos en el trimestre.
- Resumen: El paro baja solo porque la población activa se reduce; la provincia se vacía de mano de obra y agrava su desventaja frente a la media nacional y al resto de Galicia, poniendo a prueba la estrategia de la Xunta y la narrativa del modelo gallego.

