CaixaBank ha vuelto a contratar personal para sus oficinas: ha sumado un millar de empleados en el último año, la mitad para reforzar la atención presencial. El consejero delegado de la entidad, Gonzalo Gortázar, ha explicado este miércoles que los clientes «quieren ver personas». La declaración llega junto a unos beneficios netos de 3.203 millones de euros en el primer semestre de 2026, un 8,5% más que en el mismo periodo del año anterior.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? CaixaBank ha incrementado su plantilla en 1.000 trabajadores, la mitad para oficinas, según su CEO Gonzalo Gortázar.
- ¿Quién está detrás? La entidad con sede social en València, que ha presentado unos beneficios netos de 3.203 millones en el primer semestre de 2026.
- ¿Qué impacto tiene? El banco cambia la tendencia del sector al reforzar la atención personalizada para combatir la exclusión financiera y mejorar el servicio a 6 millones de clientes que siguen yendo a sucursales.
El giro en la estrategia: del cierre de oficinas a la contratación de personal
Detrás del dato de empleo hay un cambio de rumbo que el propio Gortázar ha calificado como «cambio de estrategia». La mejora de la rentabilidad, impulsada por la subida de los tipos de interés, ha permitido al banco destinar más recursos a la atención presencial. «Tenemos que dar el servicio adecuado en todos los ámbitos. De los 19 millones de clientes que tenemos, 13 utilizan nuestra aplicación digital, pero seis millones siguen operando en oficinas», ha detallado.
Esta política, que se ha intensificado en los últimos tres años, rompe con la inercia de un sector volcado en la digitalización y la inteligencia artificial. CaixaBank ha contratado alrededor de 500 trabajadores para sucursales, una cifra que no se veía desde antes de la pandemia. La entidad con sede social en València asegura que la apuesta por el trato personal también busca combatir la exclusión financiera que sufren muchas personas, sobre todo de edad avanzada.
En un entorno donde otras firmas adelgazan plantillas, la decisión de CaixaBank marca un contrapunto muy significativo. El banco reconoce que la digitalización es imparable, pero subraya que la oficina sigue siendo un canal esencial para millones de clientes. Y esa convicción se traduce en nuevas contrataciones.
Un semestre de cifras récord: 3.203 millones de beneficio y el Estado como gran beneficiado
Los resultados presentados este miércoles avalan la capacidad inversora de la entidad. CaixaBank ha elevado su beneficio neto un 8,5% interanual, hasta los 3.203 millones de euros, gracias al aumento de la actividad comercial. «Íbamos a crecer un 4% en la cifra de negocio y estamos alrededor del 8%», ha señalado Gortázar, aunque ha matizado que no son resultados récord en términos reales respecto a 2008, «sí en términos nominales porque la rentabilidad se ha recuperado».
Una de las noticias más destacadas para las arcas públicas es que el Estado ha ingresado 2.200 millones de euros en dividendos entre 2022 y 2026 gracias a su participación del 18% a través de BFA. Gortázar ha subrayado que la inversión se ha revalorizado de 2.000 a 18.000 millones de euros: «Esa ganancia es nuestra y de los españoles; es una buena noticia para todos».
El banco que preside José Ignacio Goirigolzarri y dirige Gonzalo Gortázar ha decidido que la mejor tecnología es la que combina con personas: más de 500 nuevas caras en las oficinas lo confirman.
En el mercado hipotecario, la entidad mantiene una cuota del 24,5%, con un crecimiento del 6%. El 58% de las nuevas hipotecas son a tipo fijo. Preguntado por la investigación de la CNMC sobre las hipotecas, el CEO ha mostrado «máximo respeto». Respecto al precio de la vivienda, ha señalado que sigue al alza, aunque el mercado hipotecario se modera.
En clave macroeconómica, Gortázar ha advertido de los grandes desafíos estructurales de España: la productividad, la demografía, la deuda pública y la vivienda. «Estamos en un buen momento del ciclo económico, así que tenemos que aprovecharlo para afrontar esos desafíos y consolidar un crecimiento a largo plazo». Sobre la demografía, ha subrayado que la población española aumenta en medio millón de personas al año gracias a la inmigración, sin la cual disminuiría en 100.000 anuales.
El Escenario Valenciano
Para la Comunitat Valenciana, donde CaixaBank tiene su sede social desde 2017, la contratación de medio millar de trabajadores para oficinas supone un impulso directo al empleo del sector servicios. La entidad es uno de los mayores empleadores privados de la región, y esta ampliación de plantilla refuerza su compromiso con el territorio en un momento en que la digitalización amenazaba con vaciar muchas sucursales.
A nivel nacional, el movimiento de CaixaBank adquiere un valor simbólico. La banca española ha cerrado más de 20.000 oficinas desde 2008, y la apuesta por recuperar el trato personal pone encima de la mesa una pregunta crucial: ¿la digitalización debe ser incompatible con la atención física? La respuesta de Gortázar es clara: no mientras haya seis millones de clientes que prefieren la sucursal. Además, la revalorización de la participación estatal en la entidad —18.000 millones— y los dividendos percibidos por el Estado demuestran que el banco es también un pilar de las finanzas públicas.
De cara al futuro, la entidad deberá sortear la investigación de la CNMC y la ralentización del mercado hipotecario, pero con unos resultados que le permiten mirar al futuro con confianza. CaixaBank ha demostrado que la oficina no está muerta: simplemente necesita más personas detrás del mostrador.
Ficha del Caso
- El caso: CaixaBank ha cambiado su estrategia de personal y ha contratado a 1.000 empleados en un año, la mitad para oficinas, al entender que los clientes demandan atención presencial. La entidad ha presentado unos beneficios de 3.203 millones en el primer semestre de 2026.
- Datos importantes: Beneficio neto de 3.203 millones (+8,5% interanual). Incremento de plantilla de 1.000 trabajadores, 500 para sucursales. Estado ha ingresado 2.200 millones en dividendos entre 2022 y 2026. Participación estatal del 18% a través de BFA, revalorizada de 2.000 a 18.000 millones.
- Resumen: La mayor entidad bancaria española, con sede en València, apuesta por recuperar el trato personal en un sector muy digitalizado, como antídoto contra la exclusión financiera y llave para mejorar resultados, con el Estado como accionista beneficiado.
