La Serra d’Espadà, el segundo espacio natural protegido más extenso de la Comunitat Valenciana carece de director-conservador desde 2024. Una vacante que la Conselleria de Medio Ambiente, comandada por Vicente Martínez Mus, justifica por “la dificultad de encontrar un perfil que cumpla las características que se plantean para el cargo tras la reforma llevada a cabo la anterior legislatura”. La ausencia, sin embargo, choca con una ley que asigna al director funciones de planificación, presupuesto y coordinación técnica del parque.
La Conselleria (el departamento autonómico equivalente a un ministerio) sostiene que, pese a no haber cubierto la plaza, no ha habído una paralización de la actividad. “Las funciones han sido asumidas por el servicio de espacios naturales de la Dirección General de Medio Natural y Animal, que ha coordinado el incremento de personal”, explican fuentes del departamento. Ahora mismo trabajan en el terreno cuatro brigadas de la Generalitat, además de los agentes medioambientales de las demarcaciones afectadas.
La realidad normativa, no obstante, dibuja un escenario distinto. El Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG) de la Serra d’Espadà establece que el director-conservador ejerce sus funciones con el apoyo de una Oficina de Gestión Técnica, cuya dirección le corresponde. Es decir, no se trata de una figura protocolaria, sino del principal responsable técnico de la gestión ordinaria de un espacio que protege el mayor alcornocal del Mediterráneo.
Durante dos años, el parque natural más valioso del patrimonio forestal valenciano ha funcionado sin el técnico que coordina su día a día.
El puesto tiene una larga historia política. En 2011, el gobierno valenciano del PP eliminó esta figura y la sustituyó por el “dinamizador”, un cargo de libre designación que sirvió para colocar a ediles populares. Compromís, al frente de la conselleria de Medio Ambiente durante el Botànic, revirtió el cambio en 2016 y recuperó el carácter técnico y funcionarial de la dirección. El año pasado, el departamento de Martínez Mus intentó modificar la normativa para permitir nombramientos por libre designación, pero la oposición sindical frenó la iniciativa.
Un incendio de 9.300 hectáreas que evidencia los vacíos de gestión
El fuego declarado en La Vall d’Uixó ha obligado a evacuar o confinar a vecinos de hasta diez municipios de las comarcas de la Plana Baixa y el Alto Palancia. Buena parte del perímetro de las llamas se solapa con los límites del parque natural, donde se han calcinado 9.300 hectáreas. La cifra convierte a este incendio en el tercero más devastador en una década en la Comunitat Valenciana, solo por detrás de los registros de Vall d’Ebo (2022) y Villanueva de Viver (2023).
La prevención de incendios es una competencia autonómica que, en los últimos años, ha acumulado recortes presupuestarios en partidas como las de selvicultura preventiva, según denuncian los sindicatos de agentes medioambientales. La ausencia del director conservador, que debería liderar la coordinación de estas tareas preventivas dentro del espacio protegido, agrava la percepción de desidia técnica que el propio Consell trata de desmentir con datos de operatividad.
El Escenario Valenciano
La gestión del incendio y la vacante en la dirección del parque añaden un nuevo flanco a la política ambiental del Consell de Pérez Llorca. Mientras el PP y Vox defienden una mayor “eficiencia administrativa”, la oposición de PSPV y Compromís ya ha señalado la falta de planificación como un riesgo sistémico. “No se puede presumir de gestión cuando el puesto clave para proteger un parque lleva dos años vacío”, ha declarado recientemente un portavoz socialista en las Corts Valencianes.
A escala nacional, la situación de la Serra d’Espadà interpela al debate más amplio sobre la financiación de los espacios naturales protegidos. La Generalitat recibe fondos estatales para prevención de incendios y gestión forestal, pero la ejecución autonómica depende de prioridades políticas. El incendio de 2026, en plena ola de calor, es un recordatorio de que la emergencia climática no espera a que se completen los procesos de selección. El Gobierno de Pedro Sánchez, a través del MITECO, ha instado a las comunidades autónomas a reforzar sus plantillas técnicas; la vacante de la Serra d’Espadà muestra que la recomendación no siempre se traduce en acción inmediata.
La proyección inmediata pasa por si el Consell desbloquea esta plaza antes de que finalice 2026. El nombramiento del presidente de la junta rectora del parque, realizado este mismo año, sugiere que existe voluntad política para cubrir los puestos de dirección. Sin embargo, hasta que el director-conservador no esté sobre el terreno, la herida abierta por el mayor incendio en décadas en este rincón de Castellón seguirá latiendo bajo las cenizas.
Ficha del Caso
- El caso: La Serra d’Espadà, segundo parque natural de la Comunitat Valenciana, carece de director-conservador desde 2024 mientras sufre un incendio que calcina 9.300 hectáreas.
- Datos importantes: Vacante desde la jubilación del anterior titular; cuatro brigadas de la Generalitat activas; la ley atribuye al director la coordinación de la Oficina de Gestión Técnica; tercer incendio más devastador en una década.
- Resumen: La gestión ambiental del Consell de Pérez Llorca enfrenta críticas por no cubrir un puesto técnico esencial en plena crisis de incendios, lo que evidencia la tensión entre discurso político y realidad administrativa.
