Vigo localiza los tres últimos vertidos del río Lagares y abre la vía a un cauce 100% limpio

La Xunta confirma que quedan tres focos activos tras cinco años de vigilancia; dos dependen del Concello y el río ya ha recuperado la pesca de trucha.

El río Lagares, el único cauce plenamente urbano de Vigo, ha dejado de ser una cuenta pendiente de medio siglo. La Xunta de Galicia ha localizado los tres últimos vertidos que impedían hablar de un río cien por cien limpio, dos de ellos en proceso urgente de eliminación.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? La Xunta ha localizado los tres últimos vertidos del río Lagares, dos de ellos en eliminación urgente.
  • ¿Quién está detrás? La Consellería de Medio Ambiente y Augas de Galicia, con responsabilidad del Concello de Vigo en dos focos de Fontiñas.
  • ¿Qué impacto tiene? El río estrena este año pesca autorizada tras doce años de veto y se acerca a un cauce cien por cien limpio.

Tres focos localizados y dos en vías de eliminación

La Consellería de Medio Ambiente ha constatado, que el río cada vez tiene menos vertidos, aunque mantiene la guardia alta. En cinco años de vigilancia, Augas de Galicia registró 57 alertas de vertidos y revisó los 52 puntos de alivio vinculados al saneamiento, de los que solo seis presentaban incidencias.

Tras las inspecciones, quedan por resolver tres focos de contaminación en todo el río. Uno se sitúa bajo el puente de la calle Severino Cobas, en una zona industrial: hubo aguas sin depurar que ya fueron corregidas, pero todavía dejan restos de contaminación. Los otros dos, en Fontiñas, vierten aguas sin depurar y dependen directamente del Concello de Vigo.

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La conselleira de Medio Ambiente, Ángeles Vázquez, explica que Augas de Galicia ya ha avisado al ayuntamiento y confía en que se resuelva sin llegar a sanciones. «Es mejor atajarlo, en lugar de imponer sanciones por contaminación, es mejor resolver el problema», señaló.

El tercer punto conflictivo es un regato en la avenida de Madrid con contaminación constatada, pero con un origen que todavía no se ha encontrado. La Xunta insiste en que los equipos de vertidos no han dejado de hacer controles para proteger el cauce.

Vigo lleva medio siglo persiguiendo un Lagares limpio, y la vigilancia constante de los puntos de alivio ha reducido la contaminación a tres focos identificados.

La pesca regresa al río tras doce años de veto

Este año, después de doce años de prohibición, el Lagares ha entrado en la red de ríos donde está autorizada la pesca. Sus 12 kilómetros, desde las fuentes en Peinador hasta la desembocadura en Samil, vuelven a estar abiertos a la pesca de trucha, aunque sin muerte en el tramo medio.

La prohibición llegó en 2014, tras un vertido químico procedente del afluente Eifonso que mató a la mayor parte de la fauna. Nunca se aclaró del todo, pero la Consellería decretó el veto hasta la recuperación. La orden de pesca para la temporada 2026 ha incluido al río vigués y lo ha convertido en el de mayor longitud truchera de la provincia de Pontevedra.

La mejora de la calidad del agua explica el regreso de la pesca y también la posibilidad de un Lagares cien por cien limpio. Aún quedan focos por cerrar, pero el río ya no es el vertedero que describían los planes urbanísticos de 1979.

El Laboratorio Gallego

El caso del Lagares refleja cómo Galicia gestiona sus ríos urbanos. La administración autonómica fija los controles, Augas de Galicia ejecuta las inspecciones y el Concello de Vigo asume la responsabilidad cuando los focos proceden del saneamiento municipal. Es un reparto de competencias que en otros territorios genera más conflictos, pero que aquí ha permitido reducir 57 alertas a solo tres focos en un lustro.

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Para el conjunto de España, la lección es útil: los ríos urbanos de otras grandes ciudades arrastran décadas de abandono y requieren una vigilancia punto por punto. La Xunta no ha presentado este plan como una medida política de partido, aunque sí como un logro de gestión ambiental. El próximo reto es doble: eliminar los dos vertidos de Fontiñas, que dependen del Concello, y localizar el origen del regato de la avenida de Madrid, todavía desconocido. La proyección inmediata está en la vigilancia de Augas de Galicia y en el seguimiento del cauce durante la temporada de pesca ya abierta.

Ficha del Caso

  • El caso: El río Lagares, único cauce urbano de Vigo, arrastra medio siglo de contaminación industrial y de saneamiento. La Xunta ha reducido los focos a tres.
  • Datos importantes: 57 alertas en cinco años; 52 puntos de alivio; una prohibición de pesca de doce años que terminó en 2026; 12 kilómetros de cauce.
  • Resumen: La vigilancia de Augas de Galicia deja al Lagares al borde de un hito ambiental para Vigo y para el saneamiento de ríos urbanos en España.