Robles esquiva el Congreso: solo una sesión de control en 2026 y el PP no puede interpelarla por su dimisión

La ministra de Defensa solo ha comparecido 19 de 65 sesiones de control y una única vez en 2026, el 10 de junio. El Grupo Popular ha tomado en consideración una reforma del Reglamento para impedir que los viajes de agenda se conviertan en una coartada.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Margarita Robles solo ha acudido a una sesión de control en 2026, la del 10 de junio. De las 65 celebradas en la legislatura, ha estado en 19.
  • ¿Quién está detrás? El Grupo Parlamentario Popular denuncia que el Gobierno evita la rendición de cuentas y que la ausencia del 9 de septiembre impidió interpelar a la ministra por la crisis de Ceuta.
  • ¿Qué impacto tiene? El PP mantiene registrada una reforma del Reglamento del Congreso para endurecer las justificaciones de ausencia de los ministros, tomada en consideración con 175 votos a favor en junio.

Margarita Robles ha esquivado al Congreso en 2026: una sola sesión de control y 19 de 65 en toda la legislatura. El dato, recogido de los diarios de sesiones y las agendas oficiales, coloca a la titular de Defensa junto a José Manuel Albares como la ministra que menos se somete al escrutinio de los miércoles.

Una ausencia que impide al PP interpelar por la crisis de Ceuta

El pasado miércoles 9 de septiembre, Robles faltó a la primera sesión de control del nuevo curso. Su equipo justificó la ausencia por un viaje a París, donde participó en la apertura de una cumbre internacional sobre el espacio y mantuvo un almuerzo de trabajo con su homóloga francesa. Formalmente, la agenda encaja; políticamente, la coincidencia con la crisis de Ceuta ha disparado las sospechas del PP.

La ministra llegaba a esa cita aislada dentro del Gobierno. Tras la comparecencia del presidente del Gobierno del 3 de septiembre, Robles evitó levantarse y aplaudir el anuncio de desclasificación de documentos del CNI, un gesto que el Grupo Popular leyó como evidencia de malestar interno.

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El PP no pudo plantearle en el Pleno la cuestión que más le interesa: si debe dimitir después de que Moncloa y el Ministerio del Interior negaran en bloque la existencia de alertas previas del CNI sobre el asalto masivo a Ceuta. Las notas desclasificadas —40 documentos del CNI, CIFAS, CENIF, Policía y Guardia Civil— han mostrado avisos de ‘riesgo muy alto’ y ‘riesgo extremo’ en los días previos al 30 de julio.

Fuentes del Grupo Parlamentario Popular sostienen que la ministra no quería enfrentarse a una interpelación en la que se habría contraído su propio argumento: o Sánchez tiene razón y el CNI no hizo su trabajo, o no la tiene y dejó a su ministra en evidencia. Esa disyuntiva, afirman desde el PP, es precisamente lo que el Gobierno intenta evitar someter a votación o a pregunta directa.

La ausencia de Robles no es una anécdota de agenda: es el mecanismo que impide al Congreso exigir responsabilidades por la crisis de Ceuta.

La reforma del PP para acabar con las coartadas de agenda

El Grupo Popular registró en diciembre de 2025 una proposición de reforma del Reglamento del Congreso para garantizar la rendición de cuentas. El texto exige que el Gobierno comunique con al menos 48 horas qué ministros no acudirán y aporte una justificación individualizada, motivada y acreditada. Solo podrían invocarse actos esenciales o asuntos imprevistos e inaplazables; la agenda ordinaria no serviría.

El Pleno tomó en consideración la reforma el pasado junio con una votación ajustada: 175 síes (PP, Vox y PNV), 171 noes y una abstención. El Grupo Popular recuerda además que, en el primer año de la legislatura, se contabilizaron 107 ausencias de ministros y 24 comparecencias incumplidas, una huida que la presidencia de Francina Armengol no ha frenado, según denuncia el PP.

Robles dimisión

El Eje del Poder Popular

La batalla por el control parlamentario es una batalla de fondo en el pulso entre Génova y Moncloa. Para el PP, la ausencia de Margarita Robles no es un simple problema de agenda: es la demostración de que el Gobierno de Pedro Sánchez gobierna sin el Parlamento. El dato de la ministra de Defensa —19 de 65 sesiones en toda la legislatura— convierte la anomalía en patrón compartido con Exteriores.

El aterrizaje territorial de esta disputa no es menor. Las federaciones populares que gobiernan Madrid, Andalucía o la Comunidad Valenciana ven con desconfianza que el Ejecutivo central rellene las sesiones de control con viajes internacionales mientras exige rendición de cuentas a comunidades autónomas y ayuntamientos. Los barones del PP refuerzan la exigencia de simetría: los gobiernos autonómicos comparecen en sus parlamentos y el Gobierno central no puede reservarse un trato de excepción.

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La lectura a corto plazo del Grupo Popular es clara: si la reforma prospera en el próximo periodo de sesiones, cada ausencia quedará documentada y abierta a impugnación. El riesgo, admiten en Génova, es que la mayoría que la tomó en consideración en junio no se repita si Moncloa logra recomponer a sus socios. Por eso el PP sitúa la presión en la Mesa del Congreso y en el calendario de la proposición, con un ojo puesto en la próxima sesión de control.

🏛️ El Apunte de Génova

  • Mensaje fuerza: La huida del control parlamentario es el síntoma de un Gobierno que rehúye la rendición de cuentas; el PP exige reformar el Reglamento para que sea obligatoria.
  • Protagonista: Margarita Robles (ministra de Defensa) y el Grupo Parlamentario Popular en el Congreso.
  • Próximo hito: El calendario de la proposición de reforma del Reglamento del Congreso en el nuevo periodo de sesiones.