Podemos ha oficializado su apuesta por unas primarias abiertas para elegir un candidato único de toda la izquierda, y Sumar ha respondido con una fórmula que no cierra puertas ni abre calendarios: ‘paso a paso’.
Podemos mueve ficha: Montero y la propuesta de primarias abiertas
La candidata morada, Irene Montero, fue confirmada este sábado como líder de la formación para las generales en el mitin ‘Paz, casa, trabajo’. El acto sirvió para dar por iniciada la precampaña y para escenificar un movimiento que llevaba meses madurando en la dirección morada.
En su intervención, Montero planteó un proceso en el que ‘todo el equipo’ que forme parte de las listas pueda ser elegido ‘no solo por la gente de Podemos, sino por toda la gente que quiera participar’, y en el que pueda presentarse ‘cualquier persona. Fuentes de Podemos explicaron que no impondrían su marca de cara a una eventual candidatura conjunta si otros partidos aceptaran competir.
La propuesta no es improvisada. Podemos la sopesaba al menos desde abril y llega ahora, con los partidos de Sumar sin haber despejado ni la nueva marca de su alianza ni el nombre de su candidato. Ese retraso convierte el anuncio morado en un órdago difícil de ignorar.
La propuesta interpela también a ERC y a su portavoz en el Congreso, Gabriel Rufián, que hace unos días insistió en la unidad de las izquierdas. Solo que Rufián ha descartado romper con su partido y los republicanos rechazan una coalición con partidos no independentistas.
Sumar, entre la unidad y la línea roja
La disyuntiva para Sumar es incómoda. Si acepta las primarias, Podemos tendría opciones serias de imponer a Montero como número uno, una línea roja para muchos sectores de la alianza. Si no las acepta, los morados podrán acusarle de no querer la unidad de la izquierda.
La disyuntiva de Sumar no es binaria: aceptar las primarias puede dar alas a Montero; rechazarlas puede entregarle a Podemos el argumento de la unidad frustrada.
La respuesta de Movimiento Sumar llegó minutos después del anuncio. Fuentes de la formación aseguraron que llevan ‘meses construyendo un espacio común’ y que ese es el trabajo que piensan ‘seguir haciendo’. ‘La prioridad es construir un espacio lo más amplio posible’, subrayaron. Y añadieron la frase que resume la posición: ‘es una buena noticia que Podemos entienda que estamos en esa fase, pero vamos paso a paso’.
La ausencia de un no rotundo de Sumar es, en sí misma, una decisión. La dirección de la alianza prefiere no fijar ahora los términos de una posible negociación con Podemos, y deja abierta la puerta para que las confluentes definan su postura en común.
La Dinámica de Coalición
La propuesta toca una herida abierta desde diciembre de 2023. Entonces, la ruptura con Yolanda Díaz alejó a los morados de la alianza y dejó a Podemos con 5 diputadas en el Congreso. Ahora, cada confluente afronta este movimiento con intereses distintos.
Izquierda Unida, Más Madrid, y los Comuns llevan meses negociando el relanzamiento de Sumar. La nueva marca, los métodos de decisión y la eventual celebración de primarias forman parte de una conversación que no ha trascendido. La respuesta ‘paso a paso’ de Movimiento Sumar refleja ese equilibrio interno: nadie quiere aparecer como el que bloquea la unidad, pero tampoco como el que entrega el liderazgo a Podemos.
La línea roja no es unánime, pero está viva. Sectores de Sumar asocian a Montero con el ciclo más duro de la pugna interna que culminó en diciembre de 2023, y consideran inviable cederle la candidatura. Cederle la candidatura es inviable. Otras posiciones preferirían una negociación que integre a Podemos sin entregarle el liderazgo.
En paralelo, la dimensión con el PSOE no desaparece. La disputa por el candidato de la izquierda alternativa se produce mientras el Gobierno de coalición exige, al menos en lo formal, coordinación entre Sumar y los socialistas. Una precampaña con Montero como aspirante visible elevaría la tensión simbólica y programática en el Ejecutivo.
La proyección inmediata queda en manos de Sumar. El anuncio de su nueva marca y de su candidato sigue pendiente, y la dirección del Movimiento Sumar no ha puesto calendario. Cada semana sin respuesta alimentará el relato de Podemos. La presión no desaparecerá.
El otoño político será la prueba. Entre la negociación interna de Sumar y la precampaña de Podemos, el espacio a la izquierda del PSOE definirá si la unidad es un proceso creíble o un argumento de campaña. El otoño político definirá la unidad.
Ficha del Caso
- El caso: Podemos ha oficializado a Irene Montero como candidata a las generales y ha propuesto primarias abiertas para elegir un candidato único de la izquierda. Movimiento Sumar responde con un ‘paso a paso’ que no descarta sumarse al proceso.
- Datos importantes: Podemos obtuvo 5 diputadas en las generales de 2023. La ruptura con Sumar se produjo en diciembre de 2023. Las confluentes negocian desde hace meses la nueva marca y el método de elección de listas.
- Resumen: La propuesta coloca a Sumar ante una disyuntiva con costes internos y externos: aceptar implicaría competir con Montero; rechazarla le daría a Podemos el argumento de la unidad frustrada.

