La Policía neerlandesa ha detenido a 35 personas tras el asalto a una vivienda en Overasselt, en el este de los Países Bajos, que dejó un vigilante de seguridad muerto y dos agentes heridos. La investigación apunta a una disputa entre redes de narcotráfico por dos alijos de cocaína intervenidos en Francia y España.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha ocurrido? Asalto armado a una vivienda en Overasselt (Países Bajos) con un vigilante muerto y dos policías heridos; 35 detenidos.
- ¿Dónde y cuándo? Overasselt, al este de Países Bajos, en la madrugada del ataque; los alijos se localizaron el 27 de agosto en Francia y después en Sevilla.
- ¿Qué resultado? Intervenidos 812 kilos en la frontera con España y 1.283 kilos en un polígono de Dos Hermanas; la investigación continúa.
El asalto a Overasselt: un muerto, dos policías heridos y 35 detenidos
Una treintena de hombres, algunos armados, llegó hasta la vivienda situada en la zona de Ewijkseweg. En el enfrentamiento murió un vigilante de seguridad de 51 años y dos agentes de la Policía neerlandesa resultaron heridos. El despliegue posterior se saldó con 35 detenidos y movilizó un importante dispositivo policial.
El alcalde de Heumen, Joerie Minses, ha ordenado el cierre de la vivienda durante un año, la salida temporal de uno de los residentes y la instalación de cámaras de vigilancia. La casa ya había sido clausurada en 2020 tras descubrirse un laboratorio de drogas, y en 2024 después de que varias personas armadas fueran vistas frente al inmueble.
La investigación neerlandesa analiza un vídeo difundido en redes sociales en el que cuatro hombres encapuchados, tres de ellos aparentemente armados, amenazan a Jan G., el joven residente en la vivienda. En la grabación se le acusa de haber robado una gran partida de cocaína y se le da un plazo de doce horas para devolverla. La Policía neerlandesa no ha confirmado quién grabó el vídeo ni si las acusaciones son ciertas.
La conexión con la cocaína intervenida en Francia y Sevilla
El pasado 27 de agosto, las autoridades francesas interceptaron 812 kilos de cocaína en un camión con matrícula neerlandesa en la autopista A9, a la altura de Le Perthus, en los Pirineos Orientales. El cargamento fue localizado en uno de los controles de la frontera con España. La fiscalía de Perpiñán calificó la operación como una de las mayores incautaciones de cocaína por vía terrestre en Francia este año.
Pocas horas después, las autoridades españolas informaron de la incautación de 1.283 kilos en un polígono industrial de Dos Hermanas (Sevilla). Los hombres encapuchados del vídeo hablan de que se les deben 1.283 kilos de cocaína, una coincidencia que ha llevado a los investigadores a estudiar ambas operaciones dentro de una misma línea. La suma de ambos alijos asciende a 2.095 kilos.
Los alijos intervenidos en Francia y Sevilla suman 2.095 kilos de cocaína y reflejan la presión de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad sobre las rutas del narcotráfico hacia Europa.
En esa línea de investigación aparece Jos Leijdekkers, alias Bolle Jos, uno de los narcotraficantes neerlandeses más buscados de Europa. Las hipótesis difundidas en Países Bajos sitúan el conflicto en su entorno, al que se atribuyen los 30.200 kilos del mercante Arconian. Sus abogados niegan cualquier implicación en el asalto y en las incautaciones. La policía y la fiscalía neerlandesas no han confirmado que los 812 kilos incautados en Francia sean la misma droga a la que se refieren los hombres del vídeo.
El Contexto Operativo
El mapa del narcotráfico europeo ha dejado de ser una amenaza lejana. Paises Bajos se ha consolidado como uno de los principales centros de distribución de cocaína en Europa, y la violencia asociada a los cárteles se ha trasladado a localidades pequeñas como Overasselt. El asesinato del periodista neerlandés Peter R. de Vries en 2021 fue un punto de inflexión en la escalada criminal.
La respuesta operativa muestra una coordinación creciente entre Francia y España: los 812 kilos interceptados en Le Perthus y los 1.283 kilos localizados en Sevilla impidieron que más de dos toneladas de cocaína llegaran a los mercados europeos. Las autoridades neerlandesas mantienen abierta la investigación para determinar quién organizó el asalto, quién dio las órdenes y qué papel tuvieron los detenidos. Las diligencias continúan en los tres países.
La evolución de los hechos confirma que las redes de narcotráfico ya no limitan sus disputas a los puertos y grandes ciudades. Overasselt no es un caso aislado: la combinación de incautaciones en frontera, amenazas grabadas y despliegues armados reproduce en suelo europeo patrones de violencia que antes se veían sobre todo en América Latina.

