Vox ha denunciado este domingo 13 de septiembre de 2026 la desaparición del Órgano de Coordinación contra el Narcotráfico en el Sur (OCON-Sur) y ha señalado al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, como responsable de poner fin a la estrategia contra el narcotráfico en Andalucía.
La denuncia de Vox: del fin de la estrategia al señalamiento a Marlaska
La acusación la ha formulado el portavoz Nacional de Seguridad de Vox, Samuel Vázquez, quien ha calificado la supuesta disolución del OCON-Sur como «el fin de la única estrategia con la que se empezaban a ganar batallas contra la droga». En un vídeo difundido a los medios, Vázquez ha asegurado que Andalucía es «una tierra castigada por el narco» y ha vinculado al ministro del Interior con la eliminación de una unidad que, según sus palabras, era «la primera unidad a nivel europeo que estaba ganando la batalla al narco».
El portavoz ha exigido «saber qué intereses había en juego» en la decisión y ha prometido restaurar y potenciar el OCON-Sur si su formación alcanza el Gobierno. La intervención de Vázquez se produce sin que el Ministerio del Interior haya confirmado oficialmente la disolución del órgano de coordinación, una circunstancia que convierte la denuncia en una acusación política aún no contrastada con una resolución administrativa publicada.
El papel del OCON-Sur y la posición del Ministerio del Interior
El OCON-Sur es el órgano de coordinación creado en 2018, dentro del Plan Especial de Seguridad del Campo de Gibraltar, para integrar la actividad de la Policía Nacional, la Guardia Civil y Vigilancia Aduanera contra el tráfico de drogas en el sur peninsular. Su despliegue en el Campo de Gibraltar situó a la comarca como el principal laboratorio operativo contra el narco en España y permitió centralizar la inteligencia, los recursos y los operativos conjuntos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (FCSE).
Los datos publicados por el Ministerio del Interior sobre el plan especial reflejan una presión sostenida de las FCSE. Desde 2018, el dispositivo ha permitido la detención de más de 20.000 personas y la intervención de más de 1.500 toneladas de droga en la zona, según los balances oficiales del propio Ministerio. La cifra no es un dato aislado: refleja la intensidad de los operativos conjuntos desplegados en las provincias de Cádiz, Málaga, Huelva y Sevilla, principales focos del tráfico de drogas en el sur.
Esa actividad no se ha limitado a la incautación de sustancias. La coordinación operativa ha permitido multiplicar las entradas y registros, el embargo de bienes y la cooperación con Europol (la agencia policial de la Unión Europea) y Interpol para golpear a las redes que operan a ambos lados del Estrecho. La existencia del OCON-Sur ha servido para proyectar la capacidad del Estado en una de las rutas de entrada de droga más activas de Europa. Estas cifras no eliminan la existencia de picos de violencia o de redes que mutan, pero muestran una maquinaria operativa consolidada.
La coordinación del OCON-Sur ha permitido detener a miles de personas e incautar centenares de toneladas de droga desde 2018, con una respuesta policial sin precedentes.
El Contexto Operativo
El narcotráfico en el Campo de Gibraltar es una amenaza estructural de primer orden. La zona concentra una parte relevante del tráfico de hachís y cocaína que entra en la Unión Europea, con organizaciones que disponen de lanchas de gran potencia, infraestructura logística y capacidad de corrupción sobre el tejido social. El OCON-Sur se diseñó precisamente para dar una respuesta institucional coordinada a esa presión, evitando la fragmentación de los dispositivos entre la Policía Nacional, la Guardia Civil y Vigilancia Aduanera.
Las estadísticas del Ministerio del Interior muestran una evolución positiva en la capacidad operativa del plan. En los últimos años, la presión policial ha desplazado parte de la actividad criminal hacia otras provincias, lo que ha obligado a las fuerzas de seguridad a ampliar los perímetros de actuación. Con todo, el ministerio no ha detallado si el órgano de coordinación mantiene su estructura actual o si ha sido reorganizado dentro de una nueva arquitectura contra el narcotráfico. El reto, si se confirma una reorganización, será mantener la interoperabilidad entre los cuerpos y la continuidad de la inteligencia acumulada.
La exigencia de responsables por parte de Vox se produce en un contexto en el que la lucha contra el narco es una prioridad declarada del Estado. Cualquier modificación del modelo de coordinación tendrá que evaluarse en términos de resultados, no solo de siglas. Si el OCON-Sur se integra en un dispositivo más amplio, la clave será comprobar si se mantienen los niveles de detenciones, incautaciones y desmantelamiento de redes que han marcado los últimos ejercicios.

