Borja Sémper asegura en Vigo que el PP mantendrá la colaboración con Rabat, pero sin subordinación a intereses extranjeros, y reclama elecciones ante la crisis de Ceuta.
El Partido Popular eleva el tono frente a Marruecos y sitúa la defensa de la soberanía española como uno de los ejes de su alternativa al Gobierno de Pedro Sánchez. En declaraciones en Vigo, el portavoz y vicesecretario de Cultura y Deporte del PP, Borja Sémper, ha asegurado que Rabat ya conoce la posición que mantendría un futuro Ejecutivo presidido por Alberto Núñez Feijóo. Una relación que, según el dirigente popular, no estaría marcada por las mismas prioridades que la actual política exterior del Gobierno socialista.
“El Gobierno de Marruecos sabe que con Feijóo la posición política de España no va a ser la misma que la de Pedro Sánchez”, ha recalcado Sémper, en un mensaje dirigido tanto a la opinión pública española como a las autoridades marroquíes. El portavoz popular ha defendido que España debe conservar una relación de vecindad y colaboración con Marruecos, pero desde una posición de firmeza y autonomía política.
“España no estará subordinada a ningún interés extranjero”, ha insistido, en una de las frases centrales de su intervención. La advertencia se produce en un contexto de creciente tensión política alrededor de Ceuta y Melilla, territorios cuya soberanía española el PP considera que debe quedar fuera de cualquier negociación que comprometa la integridad territorial del país.
Sémper ha insistido en que “Ceuta y Melilla y también, por supuesto, Canarias no se ponen en cuestión”. Con esta afirmación, el dirigente popular ha querido marcar una diferencia entre la cooperación diplomática con Rabat y la defensa de los territorios españoles. Para el PP, la política de buena vecindad no puede traducirse en aceptar reivindicaciones sobre ciudades autónomas o archipiélagos españoles.
Más de un mes después, el PP reclama responsabilidades por Ceuta
La crisis migratoria de Ceuta ha ocupado buena parte de las críticas de Sémper al Ejecutivo. El portavoz popular ha denunciado que, más de un mes después del asalto a la frontera de Ceuta, la única responsabilidad política asumida por el Gobierno haya sido la dimisión de un asesor. Una respuesta que considera insuficiente ante la magnitud de los acontecimientos y sus consecuencias para los ciudadanos.
Según las cifras manejadas por el Partido Popular, más de 80.000 personas entraron en España durante la crisis y más de 140 murieron en las aguas de Ceuta. El dirigente ha vinculado estos hechos con el problema de seguridad ciudadana que, a su juicio, sufren los ceutíes, y ha reclamado una actuación política de mayor alcance.
Sémper ha acusado al Ejecutivo de haber sumado a la “incompetencia de gestión” la “mentira posterior” y la “falta de humildad”. Con estas palabras, ha exigido que tanto algún ministro como el presidente del Gobierno asuman responsabilidades por lo ocurrido. Su reproche se dirige a la gestión de la frontera, pero también a la comunicación posterior y a la ausencia de explicaciones que permitan establecer quién tomó las decisiones durante la crisis.
El portavoz del PP ha cuestionado además que Sánchez esté dispuesto a aceptar como “una realidad estructural” la situación que viven los ceutíes. Para Sémper, asumir que el problema se mantendrá en el tiempo equivale a renunciar a una solución política y operativa. Ha denunciado que no exista “una respuesta eficaz” ni “un horizonte de solución del problema”, en una crítica que conecta la gestión migratoria con la responsabilidad del Gobierno sobre la seguridad de los españoles.

Devoluciones y seguridad: la respuesta que exige el Partido Popular
La solución que propone el PP pasa, en primer lugar, por el retorno a Marruecos de quienes entraron irregularmente en España durante la crisis. Sémper ha reclamado al Ejecutivo que ejecute las devoluciones y ha cuestionado que estas no se estén llevando a cabo con la contundencia que, en su opinión, exige la situación.
“La solución solo pasa porque quienes entraron en nuestro país de manera irregular vuelvan. No hay otra solución”, ha matizado. La afirmación resume la posición del PP sobre la gestión de los flujos migratorios en Ceuta: recuperar el control de la frontera y garantizar que las entradas irregulares no se conviertan en una situación permanente.
El dirigente popular ha reclamado también un refuerzo de la seguridad en la ciudad autónoma, ante el miedo que, según ha denunciado, están sufriendo sus habitantes. “No puede ser que haya mujeres y hombres y niños que en una parte de España tengan miedo a caminar por sus calles”, ha afirmado, antes de exigir “más policía y Guardia Civil”.
La intervención de Sémper coloca la seguridad ciudadana en el centro de la respuesta a la crisis. El PP considera que el Gobierno debe atender las consecuencias de la llegada masiva de personas, reforzar la presencia de las fuerzas de seguridad y garantizar que los residentes de Ceuta puedan desarrollar su vida cotidiana sin temor. La petición se suma a las críticas por la falta de responsabilidades políticas y por la ausencia de una estrategia que permita superar la crisis.
Sémper acusa a Sánchez de convertir el Gobierno en el problema
Las críticas a la gestión de Ceuta se han extendido a la política general del Ejecutivo. Sémper ha cuestionado la credibilidad de Sánchez y ha planteado una pregunta sobre la relación del Gobierno con Marruecos: “¿Por qué vive subordinado a Marruecos y por qué nos miente continuamente?”, se ha preguntado.
El portavoz popular ha enmarcado lo ocurrido en Ceuta en una “multicrisis” que, a su juicio, pone de manifiesto la incapacidad del Gobierno para ponerse de acuerdo, compartir un relato y resolver los problemas de los españoles. Su diagnóstico apunta a una crisis de gestión, pero también de autoridad política y de confianza ciudadana.
“Este Gobierno es incapaz de resolver ningún problema porque el problema es el Gobierno”, ha afirmado Sémper, al tiempo que ha recalcado que el Ejecutivo “no tiene mayoría parlamentaria” ni “mayoría social”. Desde esta perspectiva, la crisis de Ceuta sería un síntoma de una situación política más amplia que, según el PP, exige un cambio de rumbo.
El dirigente ha reclamado a Sánchez que disuelva las Cortes y convoque elecciones. La petición sitúa el debate sobre la frontera y la soberanía en el marco de una disputa nacional por el futuro del Gobierno. Feijóo aparece así como la alternativa que el PP quiere presentar ante los españoles, con una política exterior más firme, una gestión migratoria orientada a las devoluciones y un compromiso explícito con la seguridad de Ceuta, Melilla y Canarias.
Sémper ha concluido reivindicando el proyecto del Partido Popular como una opción capaz de unir a los españoles. “Nosotros ofrecemos un proyecto diferente, luminoso, un proyecto que pretende resolver los problemas de los españoles y sobre todo que los españoles dejen de ver a su gobierno como un problema”, ha afirmado. Una declaración que resume la estrategia del PP: convertir la crisis de Ceuta y la relación con Marruecos en una prueba de la necesidad de un cambio político en España.
