La Cámara vota el martes la ‘Ratepayer Protection Act’: las tecnológicas pagarán la energía de los centros de datos

Un proyecto bipartidista busca que Amazon, Google, Microsoft, Meta, OpenAI y Oracle cubran la infraestructura eléctrica de sus centros de datos. El Senado aún no ha movido su versión, con apenas tres semanas antes del receso electoral de noviembre.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? La Cámara de Representantes vota este martes la Ratepayer Protection Act, un proyecto bipartidista para que las tecnológicas paguen la infraestructura energética de los centros de datos.
  • ¿Quién está detrás? Los congresistas Gabe Evans (republicano de Colorado) y Kathy Castor (demócrata de Florida), con 41 copatrocinadores y el respaldo unánime del Comité de Energía y Comercio.
  • ¿Qué impacto tiene? El Senado aún no ha movido su versión y apenas le quedan tres semanas antes del receso electoral de noviembre; la medida marca el debate sobre quién paga la energía de la inteligencia artificial.

Washington vota este martes un intento bipartidista de descargar a los hogares del coste de la inteligencia artificial. La Cámara de Representantes someterá a votación la Ratepayer Protection Act, el proyecto que busca que las grandes tecnológicas asuman la infraestructura energética de sus centros de datos en lugar de repercutirla en la factura eléctrica de las familias.

Qué votará el martes la Cámara de Representantes

El proyecto, presentado por el congresista republicano Gabe Evans de Colorado y la demócrata Kathy Castor de Florida, llega al pleno con 41 copatrocinadores y un respaldo unánime en el Comité de Energía y Comercio. Ambos legisladores se enfrentan a reelecciones competitivas este otoño, un dato que explica la urgencia de la votación.

Según el texto, los estados tendrían que evaluar —no necesariamente imponer— un mecanismo de reembolso por el que las tecnológicas paguen por la generación eléctrica y las infraestructuras asociadas a sus centros de datos. No se trata de una prohibición ni de una tasa federal, sino de un marco para que cada estado decida si adopta el modelo.

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Los defensores del proyecto lo enmarcan en la competencia tecnológica con China. Evans lo resumió en clave electoral: el crecimiento no puede ir a costa de las familias trabajadoras.

Qué implicaría para las tecnológicas y para la factura eléctrica

Amazon, Google, Meta, Microsoft, OpenAI, Oracle y xAI ya firmaron el Pledge de Protección al Contribuyente impulsado por la Casa Blanca. Ese compromiso voluntario recoge la misma lógica: cubrir los costes de generación e infraestructura de sus centros de datos en lugar de desviarlos hacia clientes residenciales.

La factura eléctrica se ha convertido en el nuevo campo de batalla de la inteligencia artificial en los distritos con elecciones reñidas.

El proyecto no satisface del todo a los grupos ecologistas. Food & Water Watch lo llamó “Ratepayer Deception Act”: denuncian que la medida solo aborda una categoría limitada de costes y deja fuera el agua, la contaminación, la carga sobre infraestructuras locales y el uso del suelo. Al no obligar a los estados a implantar el reembolso, temen que quede como un gesto.

En el Senado, la versión del republicano John Husted de Ohio no ha avanzado. La cámara alta tiene apenas tres semanas antes del receso preelectoral de noviembre, así que la ventana para convertir el proyecto en ley es estrecha. La cámara alta apenas tiene margen.

La Lógica de Washington

Los centros de datos se han convertido en un asunto territorial más que en un debate tecnológico. Los votantes protestan por su efecto sobre la factura de la luz, el valor de las propiedades y la calidad de vida. Republicanos y demócratas, sobre todo quienes se juegan el escaño en noviembre, necesitan una respuesta local. Por eso la Ratepayer Protection Act no nace como una pelea partidista, sino como una herramienta de supervivencia electoral.

El presidente Donald Trump ha emitido señales contradictorias. En verano dijo que no le molestaba que un republicano se opusiera a un centro de datos. Semanas después advirtió que las comunidades que bloqueen su construcción quedarían “atrasadas y pobres”. Esa ambivalencia tiene su lógica: quiere liderar la carrera de la IA y, al mismo tiempo, proteger a sus candidatos en distritos molestos con las grandes tecnológicas. Se juega noviembre.

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Para España, el impacto directo es limitado, pero el precedente importa. Las plataformas americanas compiten por recursos energéticos y digitales también en Europa. Si el modelo de pago anticipado de infraestructura se normaliza en Washington, los operadores de centros de datos en la Península podrían ver presiones similares para no socializar los costes. El precedente histórico es la crisis eléctrica de California de 2000-2001: la factura residencial ya fue entonces un detonante de acción federal.

La proyección inmediata pasa por el pleno del martes. Si la Cámara lo aprueba, el foco se trasladará al Senado y a la Casa Blanca, que ya ha bendecido la medida como codificación legislativa del Pledge. La incógnita es si John Husted logra mover su versión antes del receso electoral. Sin calendario claro, el proyecto puede quedarse en declaración de intenciones.

Ficha del Caso

  • El caso: La Cámara de Representantes vota la Ratepayer Protection Act, un proyecto bipartidista que busca trasladar el coste energético de los centros de datos de los hogares a las tecnológicas.
  • Datos clave: 41 copatrocinadores; votación unánime en el Comité de Energía y Comercio; siete grandes tecnológicas firmaron el Pledge de la Casa Blanca; el Senado tiene tres semanas antes del receso electoral.
  • Para España: El impacto comercial es indirecto, pero la consolidación de este modelo en EE. UU. puede presionar a los operadores de centros de datos en Europa y abrir el debate sobre quién paga la factura del despliegue de la IA en la Península.