En EEUU se condena a cuatro años a un miembro de Conti, el ransomware que golpeó a 1.000 empresas

Oleksii Lytvynenko, detenido en Irlanda en 2023, admitió haber desarrollado malware para el grupo que atacó a más de 1.000 organizaciones. La sentencia llega tras su extradición a Estados Unidos en octubre de 2025.

El Departamento de Justicia de Estados Unidos condena a cuatro años a Oleksii Lytvynenko, desarrollador e intruso del grupo Conti ransomware.

La sentencia, anunciada el jueves, cierra por ahora el capítulo judicial de un grupo que llegó a atacar a más de 1.000 organizaciones en todo el mundo antes de disolverse en 2022. Lytvynenko, de 44 años y nacionalidad ucraniana, se declaró culpable en junio de conspiración para cometer fraude electrónico.

Una condena que mide el alcance de Conti en más de 1.000 empresas

Según el Departamento de Justicia, el condenado se unió a Conti en septiembre de 2021 y desarrolló malware. Además, mantuvo datos robados de doce víctimas, ocho de ellas con sede en Estados Unidos.

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A. Tysen Duva, fiscal general adjunto de la División Penal del Departamento de Justicia, resumió así la operación: ‘Durante años, el grupo de ransomware Conti ejecutó una campaña sostenida y sofisticada que victimizó a cientos de organizaciones en Estados Unidos y en el extranjero, incluidas entidades de infraestructura crítica, causando pérdidas millonarias’.

Lytvynenko fue detenido en Irlanda en julio de 2023, donde residía con un estatus de protección temporal. Según el relato de las autoridades, dormía con un portátil abierto a su alcance que ejecutaba Cobalt Strike, una herramienta legítima de pruebas de penetración utilizada también por actores maliciosos. Fue extraditado a Estados Unidos en octubre de 2025.

La acusación detalla que Lytvynenko y sus co-conspiradores extorsionaron unos 634.000 dólares en bitcoin a dos víctimas de Tennessee. Una de ellas era una entidad gubernamental no revelada, cuyo compromiso afectó al departamento del sheriff, a los servicios médicos de emergencia y a la policía local.

Conti desapareció como marca, pero su maquinaria de extorsión siguió viva a través de sus herederos.

Además, los fiscales acusan al condenado y a sus socios de haber filtrado datos robados de otra víctima de Tennessee. Esa empresa se negó a pagar un rescate de tres millones de dólares y los atacantes publicaron la información sustraída.

De Conti a BlackSuit: la herencia del grupo sigue viva

La misma corte federal imputó en 2023 a otros cuatro presuntos miembros de Conti: Maksim Galochkin, Maksim Rudenskiy, Mikhail Mikhailovich Tsarev y Andrey Yuryevich Zhuykov. Todos están acusados de delitos relacionados con ataques ejecutados entre 2020 y 2022.

Así lo detalla CyberScoop, que cita el comunicado oficial del Departamento de Justicia. Conti llegó a figurar entre los grupos de ransomware más activos del planeta. Golpeó a cientos de proveedores de infraestructura crítica y, en 2022, paralizó servicios del Gobierno de Costa Rica. Aquel episodio llevó al Departamento de Estado a ofrecer una recompensa de diez millones de dólares por información sobre sus líderes.

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El grupo demostró una resiliencia inusual. Después de que una filtración masiva expusiera los chats internos de sus miembros en 2022, volvió a levantar infraestructura y a lanzar nuevos ataques. Finalmente se disolvió ese mismo año, pero sus integrantes se reorganizaron bajo tres subgrupos: Zeon, Black Basta y Quantum. Este último se renombró Royal y en 2024 adoptó la marca BlackSuit.

Brett Leatherman, director adjunto de la División Cibernética del FBI, insistió en que la sentencia refleja la gravedad de los hechos: ‘Lytvynenko y sus co-conspiradores usaron el ransomware Conti para atacar ordenadores y redes en casi todos los estados’.

El mensaje del FBI es claro: el anonimato en el cibercrimen es una ilusión y operar desde el extranjero no equivale a impunidad. La condena de Lytvynenko, aunque moderada, demuestra que la cooperación internacional y la extradición se han convertido en el mecanismo más eficaz contra las grandes bandas de ransomware.