José Miguel Contreras: «Si La Séptima consigue un 3% de share podría vivir sin problemas»

El impulsor de La Séptima defiende la necesidad de una nueva televisión generalista que amplíe la pluralidad empresarial y editorial. José Miguel Contreras explica las claves de un proyecto cuyo plan de negocio contempla 30 millones de euros de inversión durante los dos primeros años y más de 100 millones de gastos de explotación en sus tres primeros ejercicios.

P: ¿Por qué hacía falta La Séptima ahora?

R: El modelo televisivo se cimenta en un duopolio de dos grandes compañías que controlan el mercado. La entrada de un nuevo canal aporta pluralidad empresarial y también editorial. Ahora mismo, en la televisión española, todos los canales privados tienen un sesgo conservador. Eso no debería existir en un sistema democrático, plural y abierto. El hecho de que existan alternativas es una necesidad democrática.

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P: ¿Qué hueco concreto has detectado en la televisión española?

R: En todo el mundo, los canales dedicados a la actualidad y al directo durante todo el día son una norma común. No hay un modelo avanzado en el mundo en el que no existan cuatro o cinco alternativas que se hayan demostrado como la mejor opción frente a las plataformas de streaming, dedicadas a productos enlatados y contenidos globales. Los canales locales de directo y no repetición de contenidos están funcionando muy bien en todo el mundo. En España, este tipo de canales no se había puesto en marcha y es una oportunidad extraordinaria.

P: ¿Cuánto te ha costado poner en marcha el proyecto?

R: En términos de tiempos, nació conceptualmente en 2019 y desde entonces hemos trabajado con diferentes hipótesis para lanzar un canal de este tipo. Inicialmente, a través de redes sociales; posteriormente, estudiamos con el Grupo Prisa incluso la posibilidad de alquilar un canal existente. Cuando el Gobierno dio la señal, exploramos esta vía. El proyecto no está cerrado: el plan de negocio contempla 30 millones de euros durante los dos primeros años y los gastos de explotación de los tres primeros ejercicios superarán los 100 millones de euros.

P: ¿De verdad hay espacio para otra televisión generalista?

R: Considero que no hay espacio para otra televisión generalista tradicional, pero sí para hacer televisión de otra manera. Intentamos plantear la primera cadena nueva de televisión generalista que no esté condicionada a utilizar una única ventana, la televisión tradicional vía hertziana. Hoy en día hay que estar en todas las ventanas, en todos los modelos y en todas las formas de creación de negocio: espacios presenciales, audio, videopodcast, vía digital, streaming y también transmisión convencional. No hay espacio para hacer cadenas tradicionales, pero sí para hacer algo diferente.

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La Séptima
Estrellas de La Séptima. Foto: EP.

P: ¿Qué respondes a quienes dicen que La Séptima nace para ser afín al Gobierno?

R: Es una completa estupidez. Es un proyecto planteado a 30 años y busca proteger o ayudar, pero no sabemos la vida que va a tener el Gobierno dentro de seis meses o cuatro años. Sería ridículo hacer una inversión privada para una estrategia coyuntural partidista. Que existan voces y alternativas progresistas desde el punto de vista editorial puede ayudar a que los gobiernos progresistas de los próximos años puedan explicar mejor sus ideas y no tengan que pasar por el filtro de medios conservadores que juzguen y filtren sus mensajes.

P: ¿A qué te refieres cuando dices que ha habido gente intentando impedir el nacimiento del canal?

R: Algunos han trabajado activamente y siguen trabajando en ello. Vamos a ver movimientos de más grupos conservadores que, sea como sea y por la vía que sea, van a intentar impedir que salga adelante. Eso demuestra la importancia de La Séptima, que es trascendental para ejercitar el derecho a la libertad de expresión en un espacio dominado por grupos mediáticos conservadores. En algunos momentos el proyecto estuvo a punto de abortarse. Lo han intentado y ahora, a punto de salir el 5 de noviembre, yo tiendo a estar en guardia. Sigue habiendo grupos que intentan evitar que La Séptima sea una realidad.

P: ¿Crees que existe un desequilibrio ideológico en los medios de comunicación españoles a favor de la derecha y que La Séptima puede contribuir a corregirlo?

R: No es que lo crea, es que lo afirmo taxativamente. En España hay un dominio de productos conservadores y grupos conservadores. No existe una sola empresa en la que haya inversores o empresarios con ideas progresistas que dejen a profesionales que comparten esas ideas ejercer su trabajo. En cambio, hay abundancia de grupos conservadores y empresarios conservadores que, con todo el derecho del mundo, hacen actividad mediática. Van desde la ultraderecha hasta medios de bandera blanca que fingen ser progresistas (en relación a La Sexta y otros medios), controlada por grupos conservadores y dirigida por personas con ideas conservadoras. Es legítimo, pero el problema es la ausencia de otras alternativas.

P: ¿Qué audiencia necesitaría La Séptima para considerar que ha triunfado?

R: Para mí, triunfar es conseguir tener una ventana abierta comercialmente, que tenga oportunidad, y necesitamos un determinado nivel de audiencia y otras vías de negocio alternativas que también funcionen. El suelo para que un canal pueda vivir está por encima del 2% de share. Si es un 3%, se puede vivir sin ningún tipo de problema. Y si se acerca al 4%, puede ser un negocio con muchísimas posibilidades y capacidad de crecer en el negocio de los medios.