El Ministerio del Interior ha elevado a nivel 2 la protección maritima del Puerto de Ceuta, con la segregación de la zona humanitaria y un refuerzo de la policía portuaria, tras los incidentes registrados en la zona de embarque.
La orden parte de la Secretaría de Estado de Seguridad, el órgano del Ministerio del Interior responsable de la política de seguridad, según ha podido saber El Mundo. La medida llega después de que el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible autorizara el pasado 5 de septiembre la ocupación temporal de 16.000 metros cuadrados del muelle de La Puntilla para la atención humanitaria de 1.000 inmigrantes.
El campamento acoge a una parte de los casi 10.000 inmigrantes que permanecen en Ceuta desde el asalto del pasado 30 de julio. El Ministerio justifica la elevación del nivel de protección admitiendo que el establecimiento del campamento «altera sustancialmente las condiciones ordinarias de explotación y protección del puerto». La nueva situación incrementa los riesgos de control de accesos y de segregación entre áreas restringidas y operativas.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha ocurrido? El Ministerio del Interior ha elevado a nivel 2 la protección marítima del Puerto de Ceuta.
- ¿Dónde y cuándo? En el puerto de Ceuta, con la orden de la Secretaría de Estado de Seguridad conocida este jueves.
- ¿Qué resultado? Se segrega la zona humanitaria, se refuerza la policía portuaria y se intensifican los controles de acceso al recinto.
Las claves del nivel 2 de protección marítima
La elevación a nivel 2 supone segregar la zona humanitaria de la de embarque de pasajeros, aumentar la presencia de policía portuaria y endurecer los controles de acceso. Las fuentes consultadas confirman que desde la noche del jueves ninguna persona puede acceder al recinto portuario sin disponer de una tarjeta acreditativa, una restricción que está afectando a repartidores y trabajadores.
Antes del campamento ya se sucedían controles policiales en el muelle para evitar que los inmigrantes lograran colarse en los bajos de los camiones que viajaban a la Península en los ferris o colgándose de las maromas de los barcos. Esa labor preventiva de la Policía Nacional y de la Guardia Civil forma parte del dispositivo que ahora se ha intensificado con la nueva orden.
El sindicato policial Jupol, sin embargo, denuncia un «grave deterioro de la seguridad» en el lugar, «especialmente en las zonas vinculadas a los buques de pasajeros», y reclama un dispositivo policial permanente y suficiente. La organización considera que la elevación del nivel de protección es la «asunción de esta inseguridad» y recuerda que España se mantiene en nivel 4 sobre 5 de alerta antiterrorista.
La orden del Ministerio del Interior blinda una infraestructura portuaria estratégica con la segregación de áreas y un mayor control de accesos, en un contexto de presión migratoria excepcional sobre Ceuta.
La crítica sindical y la respuesta institucional
Jupol sostiene que no se puede instalar un asentamiento de estas características en una infraestructura estratégica y después elevar la protección porque aumentan los riesgos sin el refuerzo necesario de medios y efectivos. El sindicato ve una «ingeniería contable constante» en el Ministerio del Interior y avisa de que la suma de efectivos no siempre compensa la retirada de otros recursos.
La Secretaría de Estado de Seguridad, por su parte, no ha detallado el número de agentes adicionales desplegados, pero la orden ministerial subraya que el campamento «altera sustancialmente las condiciones ordinarias de explotación y protección del puerto». El refuerzo de la policía portuaria se enmarca en la protección de infraestructuras críticas y en la seguridad de las operaciones marítimas.
El propio Ministerio del Interior ya había desplegado en el muelle controles preventivos antes de la instalación del campamento, una labor que la Policía Nacional y la Guardia Civil mantienen ahora con mayor intensidad para impedir accesos no autorizados a la zona de embarque.
El Contexto Operativo
La elevación del nivel de protección marítima en Ceuta no es un episodio aislado. La ciudad autónoma acumula desde el pasado 30 de julio una presión migratoria excepcional, con casi 10.000 personas a la espera de la tramitación de sus expedientes. El campamento habilitado en La Puntilla acoge a 1.000 inmigrantes en 16.000 metros cuadrados, una superficie que separa la atención humanitaria de la operativa portuaria.
La labor de la Policía Nacional y de la Guardia Civil se ha centrado en evitar que la presencia del campamento derive en incidentes en los embarques, una tarea que exige una presencia constante en el muelle. Según los datos que maneja el Ministerio del Interior, la alerta antiterrorista sigue en nivel 4 sobre 5, lo que incrementa los requisitos de protección de una infraestructura considerada estratégica para la comunicación entre Ceuta y la Península.
La orden de la Secretaría de Estado de Seguridad abre además la puerta a un refuerzo progresivo del dispositivo en función de la evolución de los incidentes. La Policía Nacional y la Guardia Civil mantienen la investigación y el control en el perímetro portuario, mientras se tramitan los expedientes de asilo y expulsión de los migrantes acogidos en la zona humanitaria.

