Galicia recicla solo el 24,6% de sus residuos y dispara un 32% la basura enviada al vertedero de Areosa

El plan estratégico de la Xunta preveía alcanzar el 55% que exige la UE en 2025, pero solo se ejecutaron 13,2 de los 41,5 millones presupuestados. Las plantas de compostaje tratan apenas el 11% de su capacidad.

Galicia recicla solo el 24,6% de sus residuos, lejos del 55% que exige la Unión Europea, y el vertedero de Areosa recibió 257.000 toneladas en 2025, un 32% más.

El dato procede del balance del Plan Estratéxico de Galicia 2022-2030, que la propia Xunta de Galicia (el gobierno autonómico gallego, con sede en Santiago de Compostela) emplea como documento de autoevaluación. En ese texto, el grado de cumplimiento en la gestión sostenible de residuos figura como «bajo». El plan contemplaba llegar al 55% de reciclaje en 2025 y al 50% en 2030, una segunda meta que no compensa el retraso acumulado.

La UE fijó en 2025 la obligación de reciclar al menos el 55% de los residuos municipales. El Gobierno de España y la Xunta asumieron esa meta, pero la comunidad se ha quedado en 24,6%, más de treinta puntos por debajo.

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Un objetivo europeo incumplido y un presupuesto que no se ejecuta

La producción de residuos domésticos no acompañó la tendencia deseada. Pasó de 1,13 millones de toneladas en 2020 a 1.134.586 toneladas con datos de diciembre de 2024, mientras el plan autonómico preveía reducirla hasta 1.072.294 toneladas. La cifra sube, no baja.

El aumento es aún más visible en los residuos peligrosos: de 66 kilos por habitante y año en 2020 se pasó a 82,6 kilos, un 25% más. La generación de desechos crece en todas las categorías relevantes.

La parte más llamativa no es solo el dato final, sino la distancia entre planificación y ejecución. Presupuestar 41,5 millones y gastar 13,2 no es un simple retraso administrativo; es un indicador de que el modelo no está absorbiendo los fondos disponibles.

La Xunta presupuestó 41,5 millones para residuos en 2025 y solo gastó 13,2: la brecha no es solo de reciclaje, sino de gestión.

El vertedero de Areosa, espejo del desajuste

El vertedero de Areosa, situado en Cerceda y gestionado por la empresa pública Sogama recibió en 2025 un total de 257.000 toneladas. La cifra representa un 32% más que el ejercicio anterior y agrava la dependencia gallega del depósito en vertedero, justo lo contrario de lo que pide la jerarquía europea de residuos.

El contenedor marrón avanza con lentitud. La recogida separada de biorresiduos es obligatoria desde diciembre de 2023 y obligó a la Xunta a desplegar plantas en las cuatro provincias. Sin embargo, hoy se tratan algo más de 4.000 toneladas de biorresiduos, únicamente el 11% de la capacidad total instalada.

Dos años y medio después de la obligación legal, el compostaje sigue siendo una porción minoritaria del sistema. La red de infraestructuras existe, pero no funciona al ritmo previsto. El problema de fondo es la recogida separada. La red de contenedores marrones no está implantada en la mayoría de los municipios y las plantas de compostaje trabajan por debajo de su capacidad, un síntoma de que las infraestructuras no bastan sin un cambio de hábitos y de gestión local.

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El Laboratorio Gallego

La Xunta de Galicia gobierna con mayoría absoluta del PPdeG (el Partido Popular de Galicia, la formación gobernante con mayorías absolutas desde 2009) desde 2009. Esa estabilidad ha permitido mantener sin grandes cambios un modelo de residuos centralizado en Sogama, con la planta de Cerceda como núcleo. El 24,6% de reciclaje y la ejecución de solo un tercio del presupuesto no responden a una crisis sobrevenida, sino a un sistema que no ha acelerado la recogida selectiva ni el tratamiento de biorresiduos.

La lectura nacional importa porque la gestión de residuos es una de las grandes asignaturas pendientes de todas las comunidades autónomas. El Gobierno central ha traspuesto los objetivos europeos y prepara un marco común, pero la experiencia gallega demuestra que la distancia entre compromiso y gasto real puede ser tan relevante como la propia norma. Lo que se observa en Galicia, con una planta centralizada y una red de compostaje aún infrautilizada, sirve como advertencia para otras autonomías si no se ejecuta el dinero comprometido.

La próxima revisión del plan autonómico y el presupuesto de 2027 serán determinantes. El reto no es solo alcanzar el 55% de reciclaje; es demostrar que las infraestructuras ya construidas pueden superar el 11% de su capacidad. El horizonte de 2030 no es lejano. Si la ejecución sigue al tercio, Galicia volverá a presentar un balance pobre, con impacto directo en los compromisos climáticos que se discuten en Madrid.

Ficha del Caso

  • El caso: Galicia recicla el 24,6% de sus residuos, lejos del 55% que exige la Unión Europea, y el vertedero de Areosa recibió un 32% más de basura en 2025.
  • Datos importantes: 257.000 toneladas enviadas a Areosa; 41,5 millones presupuestados y solo 13,2 gastados; 4.000 toneladas de biorresiduos, el 11% de la capacidad instalada.
  • Resumen: El bajo cumplimiento del plan 2022-2030 y la escasa ejecución presupuestaria alejan a Galicia del objetivo europeo de reciclaje y evidencian un fallo de gestión que puede replicarse en el conjunto de España.