Sumar retrasa su candidatura a las generales por la crisis de Ceuta: IU y Sumar no cierran la puerta a primarias

Las fuentes de la negociación sitúan el anuncio entre finales de septiembre y principios de octubre. Podemos ha tomado la delantera con su propuesta de primarias abiertas, mientras el nombre de Ernest Urtasun sigue sin confirmarse.

La candidatura de Sumar a las generales sigue sin despejarse. En plena crisis de Ceuta, la alianza ha decidido no decidir: ni marca, ni candidato, ni fecha de anuncio. Las fuentes de la negociación admiten que la previsión de septiembre puede deslizarse a octubre, y esa espera abre una ventana a las primarias conjuntas que acaba de proponer Podemos.

El retraso que ya no es un paréntesis

Los cuatro partidos que negocian el relanzamiento de la alianza —Izquierda Unida, Movimiento Sumar, Más Madrid y los Comuns— habían señalado septiembre como el mes para aclarar su futuro. No ha ocurrido. Oficialmente, el espacio responde con un lacónico “seguimos trabajando” y evita cualquier fecha. Fuentes de la alianza escudan el retraso en la crisis migratoria de Ceuta, que está provocando un desgaste considerable al Gobierno. “No podemos ponernos a hablar de nosotros mismos”, planteaba un dirigente de Sumar hace un par de semanas.

Con casi la mitad de septiembre ya transcurrida, la la estimación de algunas fuentes conocedoras de la negociación se mueve entre finales de este mes y principios de octubre. Ceuta no se ha normalizado y nadie espera una salida rápida. Pero tampoco hay decisión interna. El retraso de la marca electoral ya no es un simple compás de espera: es una posición política sin resolver.

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La marca, el candidato y los nombres que se han ido cayendo

marca electoral Sumar

Mientras tanto, Podemos ha tomado la delantera. Este sábado propuso públicamente la celebración de unas primarias abiertas a todos los partidos de la izquierda para elaborar una candidatura conjunta a las generales. La respuesta en las dos formaciones estatales de la alianza ha restado peso al movimiento, pero sin cerrar la puerta. Antonio Maíllo, coordinador federal de Izquierda Unida, aseguró que no ve gran novedad en la propuesta y que no va a poner fronteras en la búsqueda de un bloque histórico amplio. Fuentes de Movimiento Sumar sostienen que llevan meses construyendo un espacio común, que la prioridad es ampliarlo y que es una buena noticia que Podemos entienda que están en esa fase. “Pero vamos paso a paso”, plantearon.

La elección del candidato se ha ido estrechando por descartes. Pablo Bustinduy rechazó la posibilidad; Mónica García será candidata autonómica en Madrid; Sira Rego anunció en agosto que no se presentará, igual que hizo antes Yolanda Díaz. El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, es ahora el nombre que más suena, aunque su perfil no convence a algunos sectores y él niega públicamente estar interesado. También se contempló a Unai Sordo y a Ada Colau, pero ambos se autodescartaron.

En paralelo, la opción del portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, ha quedado casi descartada. Su idea de un frente común con independentistas de izquierdas chocó con la negativa de ERC, que solo contempla presentarse con su propia marca. El pasado miércoles, en el primer pleno ordinario del curso, Rufián lanzó un mensaje a su partido y al resto de la izquierda alternativa: se están jugando sus siglas ante un posible Gobierno de PP y Vox si alcanza los 210 diputados. Pero el dirigente evitó romper con su partido y no ha iniciado conversaciones con Sumar ni Podemos puenteando a la dirección de Oriol Junqueras.

La espera no es solo de calendario: es política, y deja a Podemos el espacio para proponer primero lo que la alianza aún no ha resuelto puertas adentro.

La Dinámica de Coalición

Dentro de la negociación, el equilibrio entre los cuatro socios no se ha modificado por el retraso, pero sí se ha vuelto más incómodo. Izquierda Unida y Movimiento Sumar evitan confrontar abiertamente con la propuesta de Podemos, y eso tiene lógica interna: si la alianza no cierra pronto su propia candidatura, las primarias abiertas pueden convertirse en el marco natural para integrar a los morados sin ceder la iniciativa. Más Madrid y los Comuns observan mientras sus direcciones priorizan otros tableros territoriales.

Para la coalición con el PSOE, el retraso no es una fricción directa, pero sí un recordatorio de la fragilidad de la izquierda gubernamental. Sumar aún no tiene candidato ni marca, y eso limita su capacidad de presionar en un otoño parlamentario marcado por Ceuta. La dimensión de coalición no se juega solo dentro de Sumar: se juega también contra un Podemos que ha empezado a marcar el ritmo.

La proyección es clara. Si a finales de septiembre o principios de octubre no hay anuncio, la presión de las confluentes externas —Compromís, Més o Chunta Aragonesista— puede crecer. Estos partidos han declinado participar en la negociación hasta que los socios estatales definan su futuro. El calendario, además, no espera: la posibilidad de un adelanto electoral a principios de 2027 convierte cada semana sin marca en un coste de oportunidad.

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Ficha del Caso

  • El caso: La alianza Sumar —IU, Movimiento Sumar, Más Madrid y Comuns— retrasa la decisión sobre marca y candidato para las generales, escudándose en la crisis de Ceuta, mientras Podemos propone primarias abiertas conjuntas.
  • Datos importantes: Cuatro partidos negocian el relanzamiento; el anuncio se fue al parón veraniego sin novedades; fuentes sitúan el anuncio entre finales de septiembre y principios de octubre; Antonio Maíllo no ve gran novedad en la propuesta de Podemos; Ernest Urtasun es el nombre que más suena, aunque niega interés; Gabriel Rufián queda casi descartado por la negativa de ERC.
  • Resumen: El retraso en definir marca y candidato condiciona el cierre de alianzas con Compromís, Més o Chunta y deja a la futura coalición expuesta a la iniciativa de Podemos en el espacio de la izquierda.