El lehendakari Imanol Pradales ha mostrado su respaldo al buque Aita Mari después de que su tripulación denunciara presiones por parte de la Guardia Costera libia en el Mediterráneo central.
El barco, operado por Salvamento Marítimo Humanitario (SMH), emitió un comunicado el jueves 30 de julio en el que informaba de que la presencia continua de patrulleras libias había condicionado gravemente sus labores de vigilancia durante casi dos semanas de misión en la zona SAR situada entre Malta y Libia.
La denuncia de SMH y el bloqueo en el Mediterráneo
Según el relato de la organización, varias embarcaciones libias rodearon al Aita Mari mientras realizaba tareas de monitoreo. La tripulación considera que estos episodios forman parte de una dinámica de intimidación que dificulta la actividad de los barcos civiles de rescate.
Además, durante la noche un dron sobrevoló la embarcación de forma continuada. SMH denuncia un clima incompatible con una misión exclusivamente humanitaria y critica con dureza el respaldo material y financiero que la Unión Europea ha prestado a la Guardia Costera libia, lo que considera ‘inaceptable’ por obstaculizar la protección de los derechos humanos en el Mediterráneo.
Ante la necesidad de repostar combustible, el Aita Mari navega hacia el puerto italiano de Siracusa para realizar una escala técnica, aunque la previsión es regresar a la zona SAR para continuar con las operaciones de vigilancia y rescate.
El buque vasco Aita Mari ha visto limitada su labor humanitaria por la presión de los guardacostas libios, en un contexto donde la ruta central del Mediterráneo sigue siendo una de las más mortíferas del mundo.
El respaldo del lehendakari Pradales
Tras conocerse la denuncia, Imanol Pradales trasladó su apoyo a la tripulación a través de las redes sociales. El jefe del Gobierno Vasco subrayó que quienes trabajan para salvar vidas en el mar ‘merecen respeto y protección.
En su mensaje, Pradales reclamó que se respeten los principios del derecho humanitario internacional y sentenció que ‘la dignidad humana y los derechos humanitarios internacionales deben prevalecer.
El Mediterráneo central y la respuesta vasca
La ruta que separa Libia de Malta sigue siendo una de las más mortíferas para los migrantes. Según datos de la Organización Internacional para las Migraciones, miles de personas han fallecido en los últimos años intentando alcanzar Europa. El Aita Mari, con base en el País Vasco, forma parte de la flotilla civil que opera en labores de vigilancia y rescate, una labor que el Parlamento Vasco y el Gobierno Vasco han respaldado en diversas ocasiones.
Una vez completada la escala en Italia, el buque tiene previsto reincorporarse a la zona SAR para seguir asistiendo a embarcaciones en peligro en el Mediterráneo central.
