El Servicio de Cambio Climático de Copernicus ha confirmado hoy que Europa occidental ha vivido el mes de julio más cálido de su historia, con una temperatura media que supera todos los registros anteriores. La ola de calor, que comenzó en mayo, ha agravado una sequía persistente y ha provocado graves impactos económicos en agricultura, energía y turismo, según los datos revelados este 10 de agosto de 2026.
Un verano de récords y una sequía excepcional
La temperatura media combinada de junio y julio en Europa occidental alcanzó los 21,62 °C, la cifra más alta desde que existen registros, superando el récord de 2022. Copernicus detalla que las condiciones de humedad del suelo son “significativamente inferiores” a las de aquel verano, el último gran episodio de sequía que golpeó el continente.
Los caudales de ríos emblemáticos como el Sena, el Rin y el Danubio han descendido a niveles anormalmente bajos, afectando directamente al transporte de mercancías, los sistemas de riego y la generación de energía hidroeléctrica. La escasez de agua y las altas temperaturas forman ya un bucle que se retroalimenta, según los científicos.
El suelo seco intensifica las olas de calor y estas, a su vez, agravan la sequía; el servicio europeo alerta de que el círculo vicioso ya es una realidad este verano.
El fenómeno ha ido acompañado de incendios forestales de gran magnitud en Francia y España, los peores en décadas en algunas regiones. En paralelo, las autoridades sanitarias anticipan miles de muertes prematuras atribuibles al calor extremo en toda Europa.
Los sectores económicos más castigados
El sector primario es el primero en notar el golpe. La producción de cereales, olivar, vid y frutales sufre retrasos y pérdidas de cosecha en varios países del sur. En España, las organizaciones agrarias ya hablan de una merma de hasta el 20 % en cultivos de secano en las zonas más afectadas.
La energía tampoco sale indemne. La falta de caudal reduce la capacidad de las centrales hidroeléctricas y complica la refrigeración de las nucleares, especialmente en el centro y el este de Europa, lo que eleva los costes y obliga a recurrir a fuentes más contaminantes.
El turismo, motor clave de la economía mediterránea, nota ya un cambio de tendencia: las reservas para el interior y el norte de España crecen mientras caen en los destinos tradicionales de playa, según fuentes del sector.
2026, camino de ser el año más cálido
En el plano global, julio de 2026 ha sido el segundo más cálido jamás registrado, con una anomalía de 1,47 °C por encima del nivel preindustrial. Los once años más calurosos de la era instrumental se han concentrado en este siglo, y 2026 podría superar a 2024 como el año más cálido, impulsado además por un evento de El Niño (el calentamiento periódico del Pacífico que altera el clima planetario) de gran intensidad.
Copernicus advierte de que la tendencia no es coyuntural: el principal motor del calentamiento son los gases de efecto invernadero, emitidos por la actividad humana, y los océanos —que absorben la mayor parte del exceso de calor— están registrando temperaturas récord.
El impacto para España: agricultura, turismo y energía
España figura entre los países europeos más expuestos a este episodio. La AEMET ya había alertado de un verano anormalmente cálido y las reservas hídricas se encuentran por debajo del 40 % en la mitad sur y el noreste peninsular, lo que obliga a restricciones de agua para riego y consumo en varias comunidades autónomas. El sector turístico, que representa en torno al 12 % del PIB, empieza a reorientar parte de su oferta hacia temporadas más suaves y destinos de interior, mientras la factura eléctrica de los hogares se encarece por el mayor uso del aire acondicionado y la menor producción hidráulica.
Las proyecciones para lo que resta estío no son halagüeñas: los modelos climáticos apuntan a que septiembre podría mantener las temperaturas por encima de lo habitual, prolongando el estrés sobre los sectores productivos.
Lo esencial
- 📌 ¿Qué ha ocurrido? Copernicus ha certificado que Europa occidental vivió el julio más cálido de su serie histórica, con una sequía que ya lastra la economía.
- 👤 ¿Quiénes están implicados? El servicio científico de la UE, los gobiernos nacionales y los sectores agrícola, energético y turístico.
- ⏭️ ¿Qué pasa ahora? Las previsiones indican que septiembre seguirá siendo cálido; mientras, los países afectados implementan medidas de restricción de agua y buscan mitigar el impacto económico.

