La Generalitat Valenciana refuerza la red de ITV con 73 trabajadores y tres estaciones provisionales para absorber 98.000 inspecciones en espera. La consellera Marián Cano ha fijado el horizonte de fin de año para completar el despliegue.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? La Generalitat ha anunciado un refuerzo urgente de la red pública de ITV con 73 trabajadores y tres estaciones provisionales.
- ¿Quién está detrás? La consellera de Innovación, Industria, Comercio y Turismo, Marián Cano, y la empresa pública Sitval.
- ¿Qué impacto tiene? Busca descongestionar 98.000 citas en espera y demoras de hasta dos meses en Alicante.
Un plan de choque con cifras, plazos y tres estaciones provisionales
La red pública depende de la empresa Sitval, la sociedad que gestiona la Inspección Técnica de Vehículos (ITV) desde la reversión del servicio. Cano ha avanzado que los 73 nuevos empleados —con perfil predominantemente técnico de inspección— se integrarán de forma progresiva a partir de septiembre y estarán completamente operativos antes de que concluya 2026.
Las tres estaciones provisionales se ubicarán en Torrent, Onda y Segorbe. Torrent contará con dos líneas de inspección y seis inspectores; Onda y Segorbe operarán con una línea y cuatro inspectores cada una. Los informes técnicos de viabilidad calculan que estas instalaciones temporales podrán realizar unas 52.000 inspecciones al año.
En paralelo, la Conselleria ha implantado el pago y la tramitación telemática de la cita previa y una prueba piloto de digitalización y automatización del acceso en Gandia. La empresa pública también flexibiliza las citas para flotas de transporte: las empresas registradas podrán sustituir la matrícula asignada en caso de imprevistos logísticos.
La consellera ha atribuido el colapso a la herencia del Botànic. Ha calificado la reversión del servicio como un “desaguisado” y ha asegurado que se hizo “de manera precipitada, sin hacer el seguimiento debido y realizando compromisos que no estaban reflejados en presupuesto”.
El colapso de la ITV valenciana no es solo una cifra de lista de espera: es la prueba de que la reversión del servicio se hizo sin presupuesto ni seguimiento.
El origen del atasco: siete empresas, una sola red y una Relación de Puestos pendiente

Antes de convocar la Oferta Pública de Empleo (OPE), la administración autonómica tuvo que aprobar la Relación de Puestos de Trabajo (RPT) para encajar la plantilla en el sector público. La gestión previa de Sitval arrastra la complejidad de unificar los sistemas de las siete empresas que prestaban el servicio antes de la reversión. Ese proceso explica, según la consellera, la falta de fluidez de la cita previa.
Preguntada por la petición de la Federación Valenciana de Empresarios del Transporte y la Logística (FVET) de volver a privatizar las estaciones, Cano ha zanjado que el actual Consell se centra en ordenar y reestructurar el servicio público. La prioridad, ha insistido, es no perjudicar la competitividad ni la internacionalización de los sectores productivos valencianos.
El Escenario Valenciano
El refuerzo de la ITV se ha convertido en un asunto de fondo en la política valenciana. El PP y Vox sostienen que la reversión del Botànic dejó un servicio mal dimensionado; la oposición, con el PSPV y Compromís a la cabeza, critica que el actual Consell de Pérez Llorca lleve meses sin resolver un colapso que afecta a miles de conductores cada día en la gestión de de los servicios públicos. Juanfran Pérez Llorca, president de la Generalitat, mantiene el pulso del pacto de gobierno en un momento en el que la gestión de los servicios públicos marca la agenda.
La dimensión nacional también asoma. La ITV es competencia autonómica, pero el transporte por carretera es un sector estratégico para la cadena logística española y para el Corredor Mediterráneo. Las patronales del transporte llevan meses advirtiendo que las demoras en las inspecciones retrasan flotas, encarecen costes y restan competitividad en un eje clave para las exportaciones. El debate público-privado que plantea la FVET no es exclusivo de Valencia: se reproduce en otras comunidades donde el servicio ha vuelto a manos públicas o arrastra déficits de inversión.
La proyección inmediata sitúa la prueba de fuego en septiembre y en el último trimestre de 2026, cuando debe completarse la incorporación de los 73 trabajadores y la apertura de las tres estaciones. Si las cifras de espera no bajan de forma sensible, el Consell afrontará una nueva oleada de críticas en las Corts Valencianes, el parlamento autonómico. Y Vox, socio imprescindible del gobierno, tampoco regala los plazos.
Ficha del Caso
- El caso: La red pública de ITV de la Comunitat Valenciana acumula 98.000 inspecciones en espera y demoras de hasta dos meses en Alicante.
- Datos importantes: 73 nuevos trabajadores en Sitval; tres estaciones provisionales en Torrent, Onda y Segorbe; capacidad estimada de 52.000 inspecciones anuales; objetivo de fin de 2026.
- Resumen: El Consell responde con refuerzo de personal e infraestructura, pero la presión política y ciudadana continuará hasta que las listas de espera se reduzcan de forma verificable.
