Las 80.000 entradas irregulares registradas en Ceuta a finales de julio equivalen a casi tres décadas de llegadas junto a Melilla. Así lo sostiene un informe que pone cifras a la porosa frontera sur.
Un día de entradas frente a tres décadas de llegadas
El estudio, titulado Demografía de Canarias, Ceuta y Melilla: la porosa frontera sur de España, está dirigido por Joaquín Leguina y coordinado por Alejandro Macarrón. Su conclusión no deja espacio a la ambigüedad.
Las 80.000 entradas de finales de julio contrastan con la horquilla de 85.000 a 100.000 llegadas irregulares que los organismos oficiales atribuyen al conjunto de Ceuta y Melilla entre 1995 y 2025. En términos proporcionales, el Instituto CEU Cefas apunta que equivaldría a 20 o 25 millones de personas cruzando las fronteras a escala nacional. Las cifras no mienten.
El estudio recuerda que las fronteras de Ceuta y Melilla están «sometidas desde hace décadas al intento de traspaso ilegal desde Marruecos, muchas veces exitoso, por grandes contingentes de africanos, marroquíes y subsaharianos». Cita los precedentes de mayo de 2021 y el más reciente de 2026. De aquella oleada permanecen en la ciudad autónoma más de 8.000 personas.
Por qué Ceuta y Melilla tienen las edades medias más bajas
La demografía de Ceuta y Melilla explica el impacto. La pirámide lo dice todo. El informe advierte de que la población de origen marroquí-musulmán podría ser ya mayoritaria entre niños y jóvenes. Las edades medias son las más bajas del país: 39,26 y 37,66 años, y el saldo vegetativo es positivo.
El estudio subraya que mientras Canarias depende ya de la inmigración para sostener su población, las dos ciudades autónomas mantienen las poblaciones más jóvenes de España por el peso de la población de origen marroquí. Nadie lo vio venir. Los nombres de origen árabe representan el 81,1% de los veinte nombres masculinos más frecuentes entre los nacidos en Ceuta entre 2020 y 2024, y superan el 90% en Melilla.
Ceuta y Melilla concentran el pulso de la frontera sur: 80.000 entradas en dos días dejan una huella demográfica y política.
El Pulso Territorial
La Ciudad Autónoma de Ceuta soporta el impacto inmediato de una población que crece de golpe, mientras el control de fronteras sigue en manos del Estado. El informe no entra en la pugna partidista, pero dibuja una contradicción difícil de ignorar: las dos ciudades autónomas reciben una presión migratoria extraordinaria y, al mismo tiempo, dependen de esos flujos para mantener sus pirámides demográficas.
Comparar con Canarias resulta inevitable. Allí se contabilizan 270.218 entradas irregulares desde 1995, según el estudio, y más de la mitad se concentran entre 2021 y 2025. La frontera sur no se mueve igual en los tres territorios. Ceuta y Melilla viven episodios de avalancha; el archipiélago vive una llegada constante. La diferencia no es menor a la hora de planificar servicios.
Lo que viene ahora son decisiones sobre refuerzo fronterizo, acogida y financiación autonómica. El informe no fija plazos, pero su lectura abre una agenda que condicionará el debate político de la ciudad autónoma. La convivencia y la presión demográfica serán los ejes de los próximos meses.
Ficha Autonómica
- El caso: Un informe del Instituto CEU Cefas sitúa en torno a 80.000 las entradas irregulares registradas en Ceuta entre el 30 y el 31 de julio de 2026, una cifra similar a la acumulada en Ceuta y Melilla entre 1995 y 2025.
- Datos importantes: 85.000-100.000 llegadas irregulares en las dos ciudades autónomas en tres décadas; más de 8.000 personas permanecen en Ceuta; edad media de 39,26 años en Ceuta y 37,66 en Melilla; más del 86% de los residentes nacidos en el extranjero proceden de Marruecos.
- Resumen: El estudio perfila una frontera sur porosa y un reto demográfico persistente. Queda pendiente el debate sobre cómo reforzar el control sin descuidar unos servicios autonómicos tensionados.

