Guerra comercial en México: el pulso EE.UU.-Canadá que amenaza a Santander, BBVA e Iberdrola

La escalada arancelaria entre Washington y Ottawa golpea a un México que ya arrastra tensiones por la revisión del T-MEC. Para la banca y las utilities españolas, el impacto no es teórico: es una exposición directa a un mercado estratégico.

La guerra comercial entre Estados Unidos y Canadá amenaza con golpear a México y, con él, a los intereses españoles. Santander, BBVA e Iberdrola miran con inquietud una escalada que puede frenar la economía mexicana. México es hoy uno de los mercados más rentables para la banca española.

El pulso no es nuevo, pero ha entrado en una fase crítica. Washington y Ottawa chocaron el 21 de agosto pasado en la revisión del T-MEC, el tratado que une también a México. La respuesta canadiense llegó con aranceles a 20.000 millones de dólares en productos estadounidenses, una represalia directa a las tarifas que la Casa Blanca impuso en julio.

Y aquí está la clave: cualquier turbulencia comercial en América del Norte termina aterrizando en México, por su profunda integración con las cadenas de suministro de Estados Unidos. La economía mexicana está tan entrelazada con la estadounidense que una caída del comercio bilateral se traduce en menos empleo, menos consumo y más presión sobre la moneda.

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Solange Márquez, profesora de derecho en la UNAM y analista del Canadian Global Affairs Institute, lo resume con claridad: las acciones de Washington en los últimos 18 meses han enseñado a Canadá que Estados Unidos ya no es un aliado en el que se pueda confiar. Esa desconfianza está cambiando la estrategia de Ottawa.

El primer ministro Mark Carney ha optado por la línea dura. Según Márquez, cada ataque de la Casa Blanca lo responde con firmeza, y su popularidad sube cada vez que planta cara a Washington. En contraste, México prefiere la negociación discreta.

Pese a tener acuerdos comerciales con más de 50 países, el Gobierno mexicano ha mostrado poco interés en diversificar su economía. El resultado es una dependencia casi total del mercado estadounidense. Mexicanos y canadienses, advierte Márquez, se ven mutuamente a través del prisma de Washington.

La dependencia mexicana de Estados Unidos convierte cada choque comercial en un riesgo directo para los bancos y las eléctricas españolas.

El choque entre Washington y Ottawa que deja al T-MEC en el aire

El T-MEC, el tratado firmado en 2020, iba a ser revisado este año. Ahora la revisión del T-MEC se ha quedado en el limbo. Para México no es un detalle: el tratado es el marco legal que da seguridad jurídica a las inversiones de empresas como Santander, BBVA e Iberdrola. Sin un marco estable, los contratos, las tarifas y los permisos se vuelven más inciertos.

Por qué México es un termómetro para Santander, BBVA e Iberdrola

Santander y BBVA tienen en México su principal motor de beneficios en Latinoamérica. Una desaceleración mexicana se notaría de inmediato en la morosidad, el crédito al consumo y los ingresos por comisiones. La banca española lleva años apostando por un mercado que ofrece crecimiento demográfico y una clase media en expansión.

Iberdrola, por su parte, mantiene una cartera relevante de generación en México. La incertidumbre arancelaria puede retrasar nuevas inversiones y encarecer la financiación de proyectos de renovables en un país que sigue demandando mucha electricidad. Si la economía se frena, esa demanda se resiente y los planes de expansión se enfrían.

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El precedente que España ya conoce: cada sacudida norteamericana toca el peso y la inversión

El precedente es claro. En cada episodio de tensión comercial norteamericana, el peso mexicano se deprecia, la prima de riesgo —la rentabilidad extra que exigen los inversores— sube y los inversores extranjeros piden más rentabilidad para mantener su exposición. España ya lo vio en la crisis del tequila de 1994 y en la renegociación del T-MEC en 2019. La lección es simple: la estabilidad de México depende de Washington.

Lo que conviene vigilar ahora es si Canadá y Estados Unidos reconducen la negociación o si la guerra comercial salpica a México. Para las empresas españolas, el termómetro no estará en Washington ni en Ottawa, sino en la estabilidad del peso y en las cifras de crecimiento del país norteamericano. La próxima señal llegará cuando se retomen las conversaciones del T-MEC.

📌 Ficha del Caso

  • Ficha sobre el caso: Pulso comercial entre Washington y Ottawa que amenaza con frenar la economía mexicana y golpear a los grupos españoles con exposición directa al país.
  • Datos importantes: Aranceles canadienses a 20.000 millones de dólares en bienes de EE.UU.; revisión del T-MEC en el limbo; México, mercado clave para Santander y BBVA.
  • Resumen: La inestabilidad norteamericana es un riesgo directo para los intereses españoles en México.