8Las gasolineras junto a outlets y centros comerciales
Las estaciones de servicio que flanquean los accesos de outlets y grandes centros comerciales rara vez son de bajo coste. Detrás suele haber una gran petrolera, de las que copan los precios medios más altos del país, según el último seguimiento de FACUA, que sitúa a Moeve, BP y Repsol a la cabeza. La razón de fondo es la misma que explica que no existan gasolineras económicas en autopistas: el suelo en un enclave comercial de primera división se paga caro y ese alquiler o concesión acaba repercutido en cada litro. A ello se suma la clientela cautiva: el conductor llega ya aparcado, con la compra hecha y sin intención de comparar precios en la salida siguiente. Cuando la visita coincide con la operación retorno, la afluencia es máxima y el incentivo para competir, inexistente; la estación de marca que corona la entrada del complejo se convierte así en una trampa perfecta.
La horquilla en pleno retorno lo deja claro: el litro de gasolina 95 se movía entre 1,4 y 2,149 euros, y el diésel entre 1,499 y 2,249, según el geoportal del Ministerio para la Transición Ecológica. En Las Rozas, donde el conocido outlet se asienta junto a la A-6, la diferencia entre la estación más barata y la más cara del municipio puede superar los 15 céntimos por litro, casi 10 euros por depósito; una estación de marca de la zona llegó a vender el diésel un 5,2% por encima de la media de Madrid, 4,75 euros más por cada 50 litros. Frente a una gasolinera de polígono o del pueblo vecino, el sobrecoste en estos enclaves puede rondar los 20 o 35 céntimos por litro: en un depósito de 60 litros, entre 12 y 21 euros de más en una sola parada. Repostar antes de entrar, o hacerlo en la estación de supermercado del mismo complejo, evita pagar el litro a precio de oro.

