Hay supermercados donde hacer la compra de frescos parece una gincana: el pescado al fondo, la fruta al lado opuesto y el pan al final de un pasillo interminable. Mercadona lleva años rediseñando ese recorrido y su nuevo modelo de tienda —la Tienda 9— reorganiza todo el espacio en torno a una idea simple: que el cliente encuentre el producto fresco sin dar más vueltas de las necesarias.
Qué es la Tienda 9 y qué cambia
La Tienda 9 no es una simple reforma estética. Mercadona ha roto la división clásica por secciones independientes y estructura ahora el supermercado en función de los procesos de trabajo. El corazón del cambio es el obrador central: un punto que concentra la preparación, el corte, la cocción y el envasado de productos frescos. Antes, muchas de estas tareas estaban dispersas dentro del establecimiento; ahora quedan unificadas y liberan espacio para las zonas de libre servicio.
La centralización no solo mejora la eficiencia: aumenta el espacio dedicado a los frescos y, según la compañía, reduce los tiempos de manipulación. Para el cliente, la diferencia se nota en un lineal más amplio y en menos esperas en la zona de recogida. La cadena valenciana busca que el producto fresco gane protagonismo frente a la estantería de envasados.
Madrid y Bilbao estrenan el nuevo formato
Madrid ya tiene su primera Tienda 9 dentro de la capital. Está en el número 7 de la calle Joaquín María López, en el distrito de Chamberí. La apertura ha supuesto una inversión de 9,2 millones de euros y en las obras han participado 23 proveedores. La puesta en marcha ha creado 28 nuevos empleos, dentro de una plantilla total de 48 trabajadores.
En la provincia, Mercadona ya había implantado el modelo en Valdemoro. Ahora la expansión cruza el norte: Bilbao estrena Tienda 9 en el barrio de Miribilla, en el número 2 de la calle Doctor Espinosa Orive. Con esta incorporación, Madrid y Bilbao se convierten en escaparate del formato en dos de los mercados urbanos más importantes del país.
Menos energía y más autogestión
Uno de los datos que más llama la atención es el ahorro energético. Mercadona asegura que las nuevas tiendas reducen hasta un 10% el consumo de energía y hasta un 40% el uso de agua respecto a los modelos anteriores. Esa rebaja del 10% equivale, en una red de 1.600 tiendas, a un ahorro notable en la factura energética anual, aunque Mercadona no desglosa cifras concretas. La tecnología Aerofoil en murales y vitrinas de frío evita fugas de temperatura hacia los pasillos, y el uso de CO2 como refrigerante moderniza las salas de máquinas.
La Tienda 9 no es una simple reforma: es una reorganización del supermercado en torno a la eficiencia y a los frescos listos para llevar.
Además, la Tienda 9 incorpora dispositivos electrónicos y herramientas colaborativas para facilitar la autogestión de los establecimientos. La idea es agilizar la toma de decisiones y optimizar los procesos internos sin depender tanto de la supervisión central. Menos burocracia en el día a día.
El modelo también cambia la forma de trabajar dentro del establecimiento. Al concentrar las tareas en un solo punto, los equipos pueden rotar menos entre secciones y dedicar más tiempo a reponer y atender. El resultado es una tienda menos fragmentada, con el obrador como una cocina visible a la que el comprador asocia el producto recién preparado.
Plan de expansión: 60 tiendas en 2026 y 3.700 millones hasta 2033
La hoja de ruta va más allá de Madrid y Bilbao. Mercadona prevé cerrar 2026 con aproximadamente 60 supermercados Tienda 9 repartidos por España. El plan completo contempla invertir cerca de 3.700 millones de euros hasta 2033 para renovar por completo una red de unos 1.600 establecimientos.
Para el consumidor, la lectura es clara: la cadena quiere seguir siendo sinónimo de frescos y de tienda ágil. Puedes consultar los detalles del modelo en la web oficial de Mercadona.
