Page arremete contra Sánchez por la crisis de Ceuta y desmarca a su partido de las protestas en Ferraz

El presidente castellanomanchego eleva el tono contra Moncloa, mientras el PSOE que dirige rechaza la adhesión de la FEMPCLM a las movilizaciones del 2 de septiembre. La federación socialista defiende una declaración institucional sin carga partidista y acusa al PP de instrumenta

Emiliano García-Page arremete contra Pedro Sánchez por Ceuta mientras el PSOE de Castilla-La Mancha frena las concentraciones municipales.

El presidente castellanomanchego calificó lo ocurrido de ‘invasión’ y de ‘violación de la integridad territorial’, exigió que el Estado actuara ‘con toda la fuerza’ y consideró insuficiente la respuesta de Moncloa, según la información publicada por ESdiario. Las declaraciones, difundidas el miércoles, tensan de nuevo el pulso entre el barón socialista y el Gobierno de coalición.

La doble vara de Page: crítica pública, freno interno en su federación

La novedad no es solo la crítica. Es la contradicción que se abre dentro de su federación: el PSOE de Castilla-La Mancha ha salido al paso para frenar la adhesión a las movilizaciones de apoyo a Ceuta convocadas para el 2 de septiembre ante los ayuntamientos.

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El vicepresidente de la Federación de Municipios y Provincias de Castilla-La Mancha (FEMPCLM) y portavoz socialista, Rafael Esteban, remitió una carta al presidente de la institución, José Julián Gregorio, en la que expresa su ‘absoluta disconformidad’ con la adhesión. Sostiene que la decisión se adoptó de manera unilateral sin comunicación previa, sin consulta a la Vicepresidencia y sin debate en los órganos de dirección.

Esteban acusa a Gregorio de convertir la Federación en ‘un órgano más del Partido Popular para la confrontación política con el Gobierno de España’ y reclama que se rectifique la adhesión. A la vez, asegura que existe ‘solidaridad con Ceuta, sus instituciones y sus habitantes’. La opción que defiende es una declaración institucional sin utilización partidista.

El presidente socialista mantiene su perfil de voz crítica interna, pero su partido territorial actúa en sentido contrario. Page exige un Estado fuerte y la devolución de quienes hayan entrado ilegalmente; el PSOE que él dirige evita una concentración que mezcla apoyo institucional con críticas al Ejecutivo.

Page habla de defensa de la soberanía y, al mismo tiempo, su federación paraliza la única iniciativa municipal de apoyo que hay sobre la mesa.

Esa contradicción no es nueva en el PSOE territorial, pero adquiere un perfil más visible en una semana marcada por la crisis de Ceuta y por el cruce de reproches entre Ferraz y Moncloa. Al interior del partido, la lectura estratégica es otra: la federación prefiere no comprar un marco que beneficia al PP en plena disputa municipal. La posición de Page alimenta un debate incómodo sobre la coherencia del PSOE en política migratoria: una parte del partido comparte la exigencia de firmeza, otra teme que ese discurso acabe compitiendo con el PP en un terreno que no le es favorable.

La negativa socialista a la adhesión no supone indiferencia hacia Ceuta. La ciudad autónoma ha vivido una semana de enorme presión. El PSOE de Castilla-La Mancha opta por una fórmula que considera más leal: una declaración institucional sin carga partidista. Sin embargo, el contraste con el discurso de Page deja un flanco abierto.

El 2 de septiembre, una movilización bajo sospecha partidista

La convocatoria ante los ayuntamientos del 2 de septiembre es el punto de fricción. La FEMPCLM, presidida por el popular José Julián Gregorio, respaldó la adhesión, pero la Vicepresidencia socialista cuestiona el procedimiento: no hubo comunicación previa, ni consulta ni debate en los órganos de dirección.

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El dirigente socialista llega a afirmar que la Federación se ha convertido en un instrumento del PP para la confrontación con el Gobierno de España. La alternativa propuesta es una declaración institucional que reafirme la solidaridad con Ceuta, sin mezclarla con la batalla partidista.

El cruce de posiciones deja al PSOE de Castilla-La Mancha en una situación compleja. Por un lado, su secretario general eleva el tono contra Moncloa; por otro, sus cuadros intermedios se niegan a participar en una movilización que, a su juicio, nace con sesgo de confrontación.

El Eje del Poder Socialista

El pulso de Page con Moncloa no es nuevo. Ya en la pasada legislatura el presidente castellanomanchego marcó perfil propio en asuntos como la financiación autonómica y la política territorial, y su discurso de seguridad nacional tensó la relación con Ferraz en más de una ocasión. Lo novedoso ahora es que el contraste no se limita a declaraciones: se refleja en la acción diaria de su federación.

En el PSOE territorial conviven dos lógicas. Una, la de los presidentes autonómicos con peso electoral, que reclaman más protagonismo en la agenda de seguridad y más sensibilidad ante la inmigración. Otra, la de los cuadros intermedios y los gobiernos municipales, que prefieren no avivar la confrontación con el PP cuando la calle se convierte en escenario de disputa partidista.

El aterrizaje en Castilla-La Mancha es casi un laboratorio: Page exige firmeza y su partido en la FEMPCLM descarta la movilización. Visto a medio plazo, el riesgo para Ferraz no es que Page repita críticas; es que la federación que él controla acabe legitimando la idea de que la solidaridad con Ceuta debe despejarse de la política. Eso refuerza, de hecho, el argumentario del PP, que ya presenta esta concentración como una muestra espontánea de hartazgo ciudadano.

En el fondo, la disputa entre Page y Ferraz es también una pugna por el relato de la inmigración. Mientras Moncloa defiende una política de fronteras dentro de la legalidad, Page reclama un lenguaje de seguridad nacional que conecta con una parte del electorado moderado. La dirección federal no puede desautorizar a un barón con tanta implantación, pero tampoco puede permitir que cada crisis migratoria se convierta en una enmienda a la totalidad del Gobierno.

La posición editorial de esta redacción es clara: la defensa del Estado del bienestar y de una política migratoria ordenada no tiene por qué chocar con la solidaridad institucional. La clave será si Ferraz consigue reconducir el discurso de Page sin fracturar el relato territorial y sin entregar al Partido Popular la bandera de la movilización municipal.

🌹 El Apunte de Ferraz

  • Mensaje fuerza: La solidaridad con Ceuta debe canalizarse institucionalmente, sin que la derecha la convierta en un arma contra el Gobierno de España.
  • Protagonista: Emiliano García-Page (presidente de Castilla-La Mancha y secretario general del PSOE de Castilla-La Mancha).
  • Próximo hito: Concentraciones municipales del 2 de septiembre y decisión definitiva de la FEMPCLM tras la carta socialista.