El crecimiento de las tecnológicas andaluzas no es una promesa: es una realidad que se consolida año tras año y que vuelve a superar a la media nacional. El último balance sectorial elaborado por la Consejería de Economía, Hacienda y Fondos Europeos confirma que Andalucía avanza a un ritmo muy superior al del conjunto de España, con Málaga como gran locomotora digital del sur de Europa.
Un tejido tecnológico que crece al doble que España
El informe, que analiza la evolución de la economía andaluza entre 2019 y 2025 y se apoya en la Estadística de Indicadores de Alta Tecnología del INE, cifra en 14.661 los establecimientos empresariales del sector de Alta y Media-Alta Tecnología en la comunidad. Son 3.747 más que en 2018, lo que supone un incremento del 34,3%. Ese ritmo es casi el doble del registrado en España (17,7%). Málaga, sede del Parque Tecnológico de Andalucía (PTA), concentra buena parte de esa expansión, aunque el estudio no desglosa los datos por provincias. La pujanza de la ciudad malagueña como polo tecnológico regional la sitúa entre los principales beneficiarios de esta tendencia.
Los mayores incrementos se han producido en actividades cinematográficas, telecomunicaciones, investigación y desarrollo, así como en la industria química, la fabricación de equipos eléctricos y maquinaria, la industria de vehículos de motor y la de instrumentos médicos y odontológicos. La diversificación del ecosistema tecnológico andaluz es una de sus fortalezas, porque reduce la dependencia de un único subsector y blinda al conjunto frente a los vaivenes del mercado.
Empleo, innovación y récord empresarial

El avance también es sólido en el empleo. En 2024, los sectores tecnológicos daban trabajo a 172.600 andaluces, un 38,1% más que en 2018. Ese ritmo es más del doble que el del conjunto de la economía andaluza (14,2%). Además, estos segmentos ya representan el 5% del empleo total en Andalucía, acercándose a sectores históricos como la construcción (7%) y la agricultura (6,9%). El empleo tecnológico gana terreno y se consolida como una alternativa real frente a la estacionalidad de otros motores económicos.
El tejido empresarial andaluz también toca récords históricos. El número de empresas inscritas en la Seguridad Social con trabajadores a su cargo cerró 2025 en 270.842, un máximo absoluto. Son 3.993 empresas más que en 2018, un incremento del 1,5% que contrasta con el raquítico 0,2% del conjunto de España. Prácticamente todo el aumento empresarial español de los últimos siete años se ha producido en Andalucía.
Prácticamente todo el aumento empresarial español de los últimos siete años se ha producido en Andalucía.
El crecimiento ha sido especialmente intenso entre las grandes empresas, con 250 o más trabajadores. Han aumentado un 32,6%, por encima de la media nacional (28,1%), con 213 grandes compañías más en la región. Las medianas empresas, de 50 a 249 trabajadores, también crecen con fuerza: un 17,5%, casi cinco puntos por encima del dato estatal (12,7%). Las pymes y grandes compañías andaluzas están ganando tamaño y competitividad.
El informe destaca además un salto notable en innovación. El gasto en I+D ha crecido en Andalucía un 56,1% entre 2018 y 2024, revirtiendo el ligero retroceso de los seis años anteriores. El desembolso en investigación sobre el PIB ha pasado del 0,91% al 1,09%. El gasto en innovación empresarial ha aumentado un 47,6%, casi el doble que la media española (26%). La comunidad ya no solo consume tecnología: la genera.
La Lectura Andaluza
Andalucía no parte de cero en esta carrera digital. La comunidad ha pasado de ser un territorio asociado casi exclusivamente al turismo y la agricultura a convertirse en un polo de innovación que atrae talento e inversión. Málaga, con su Parque Tecnológico, ha sido el gran catalizador. La consejería de Economía, que elabora estos balances, destaca que el crecimiento del sector tecnológico andaluz es hoy una palanca de transformación para toda la economía regional.
Para un andaluz que vive en Sevilla, Granada o Almería, esto se traduce en más oportunidades laborales cualificadas, mejores salarios en sectores que hasta hace poco parecían lejanos y la posibilidad de encontrar empleo sin tener que emigrar a Madrid o Barcelona. El empleo tecnológico ya supone el 5% del total regional y crece con fuerza. Cada startup que nace en Málaga o en Sevilla es una alternativa real para miles de jóvenes andaluces.
La senda parece consolidada. El gasto en I+D ha subido 56,1% en seis años y el ecosistema empresarial ha batido récords. La Junta prevé que la inversión en innovación siga creciendo al calor de los fondos europeos y de la apuesta por la digitalización. Andalucía tiene ahora la oportunidad de cerrar la brecha con las regiones más avanzadas de Europa y convertirse, definitivamente, en el polo digital del sur del continente. El camino está trazado.
