Los soldados responden a Defensa: «Ni brote de sarna, ni EPI’s, ni cobertura legal de la tropa»

Ni el brote de sarna en el GREG 54 de Ceuta, ni la falta de EPI’s, ni las jornadas de hasta 16 horas, ni la retribución extraordinaria, ni la cobertura legal de la tropa merecieron una sola palabra de la ministra en toda su comparecencia en el Congreso del pasado martes. Así se manifiestan desde la UMT, asociación profesional de militares de tropa y marinería, a las declaraciones de la ministra de Defensa. Los soldados reivindican desde hace semanas algunas mejoras necesarias para los soldados desplegados en Ceuta tras el asalto a la ciudad autónoma.

Las preguntas registradas por la UMT ante el Ministerio de Defensa siguen sin respuesta formal diez días después de su primera presentación y fueron completamente ignoradas durante la sesión.

La Unión de Militares de Tropa (UMT) ha constatado, tras el seguimiento íntegro de la comparecencia extraordinaria de la ministra de Defensa, Margarita Robles, ante la Comisión de Defensa del Congreso de los Diputados, que «ni la titular del departamento ni los grupos parlamentarios han dado respuesta real a las graves deficiencias que esta asociación profesional militar viene trasladando de forma reiterada sobre la situación del personal de la Escala de Tropa y Marinería desplegado en Ceuta y Melilla», explican en un comunicado.

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Tras casi cuatro horas de intervenciones, la ministra no hizo ni una sola mención a la realidad de la tropa y marinería. Durante su intervención, la ministra centró su discurso en la cronología de la crisis migratoria, el marco competencial de las Fuerzas Armadas, la activación del artículo 24 de la Ley de Seguridad Nacional y la creación de un mando único. En sus turnos de réplica y cierre, Robles se limitó a reiterar reconocimientos genéricos a la «profesionalidad» y «entrega» de los ejércitos, eludiendo en todo momento valorar, aclarar o asumir responsabilidades sobre las condiciones materiales y sanitarias en las que están operando los soldados sobre el terreno.

La UMT ha confirmado que a lo largo de las cuatro horas de debate se eludieron por completo cuestiones criticas como: El brote de escabiosis (sarna) confirmado en el Grupo de Regulares de Ceuta nº 54 (GREG 54), el número real de afectados y su origen en las precarias condiciones de habitabilidad de la antigua Batería de Costa K-8. La falta de suministro oficial y gratuito de Equipos de Protección Individual (EPI), que ha forzado a los propios militares a costearse mascarillas y guantes de su propio bolsillo para prestar servicio. Las jornadas extenuantes de hasta 16 horas diarias sin respetar los descansos obligatorios contemplados en la normativa. La incertidumbre en las condiciones de alojamiento y manutención, tanto del contingente inicial como de los refuerzos desplazados por el Mando de Canarias.

Otras cuestiones no nombradas fueron: La falta de amparo y cobertura jurídica específica para el personal militar que realiza patrullas de vigilancia y protección en espacios civiles como centros comerciales sin ostentar la condición de agente de la autoridad. El agravio retributivo frente al Ministerio del Interior, que ya ha confirmado una compensación económica para policías nacionales y guardias civiles, mientras Defensa sigue sin aclarar si abonará el exceso de jornada a los militares o bajo qué concepto.

Durante toda la sesión, el brote sanitario únicamente fue mencionado de forma tangencial por el grupo parlamentario Vox al referirse a los militares contagiados de sarna, sin profundizar en sus derechos laborales o de salud. Por su parte, el Partido Popular reprochó a la ministra que no se hubiera dotado a la tropa de la condición de agente de la autoridad, dejándolos desprotegidos jurídicamente más allá de la legítima defensa; un problema idéntico al trasladado formalmente por la UMT en su escrito de del pasado 22 de agosto. La ministra eludió contestar a ambos requerimientos.

Diez días sin respuesta de Defensa

«Llevamos desde el 17 de agosto esperando que el Ministerio conteste preguntas básicas sobre salud, descansos y retribuciones de nuestros compañeros, y hoy hemos presenciado una comparecencia de casi cuatro horas donde no se ha pronunciado ni una sola palabra sobre ellos. Se habla de seguridad nacional y de mando único, pero el soldado que se ha contagiado de sarna por dormir hacinado en un cuartel en desuso o que trabaja turnos maratonianos sigue sin saber si se le va a pagar lo que le corresponde o si tendrá descanso reglamentario», ha denunciado Francisco José Durán Baños, presidente de la UMT.

«No pedimos protagonismo, exigimos respuestas y dignidad. El Ministerio de Defensa tenía hoy la oportunidad perfecta para aclarar ante el Congreso el estado sanitario del contingente y la cobertura legal de la tropa, pero ha preferido mantener el apagón informativo. El silencio parlamentario de hoy se suma al silencio administrativo que venimos sufriendo», subraya Durán Baños.

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