EN 30 SEGUNDOS
- ¿A quién afecta? A 568 agentes de la Guardia Urbana de Barcelona y, de forma indirecta, a sus entornos familiares.
- ¿Cuándo ocurre? La exposición se ha detectado en internet y continúa activa este 26 de agosto de 2026.
- ¿Qué cambia hoy? Quedan vinculados nombres, destinos y horarios de patrulla, lo que compromete la seguridad operativa del cuerpo.
568 agentes de la Guardia Urbana de Barcelona tienen expuestos en internet sus nombres, turnos y centros de trabajo. Según denuncian varios afectados a Metrópoli, cualquier persona puede acceder a los datos con una búsqueda sencilla.
Qué datos han quedado expuestos
La filtración incluye nombre y apellidos de los policías, el centro de trabajo asignado y, los horarios de turno. Fuentes de los afectados consultadas por Moncloa.com hablan de una exposición masiva ‘de forma accesible para cualquiera’.
Además, una simple búsqueda del número de identificación profesional (TIP) en en la red permite vincular la identidad personal de cada agente con su destino y sus rutinas de trabajo diarias. Esta posibilidad convierte la filtración en algo más grave que un simple listado de nombres.
Por qué el nivel 4 antiterrorista agrava el riesgo
El incidente genera una honda preocupación por el impacto ‘irreparable e incuantificable’ en la privacidad del cuerpo. También compromete la seguridad personal de los agentes y de sus entornos familiares.
La exposición se produce mientras Catalunya mantiene activo el Nivel 4 de Alerta Antiterrorista. Una situación que eleva el riesgo de que la difusión de identidades, ubicaciones fijas y horarios de paso pueda aprovecharse con fines delictivos.
No se trata de una cuestión administrativa menor. Cada destino publicado es una pieza para determinar dónde patrulla un agente y cuándo descansa.
La exposición de turnos y destinos convierte a 568 agentes en un objetivo potencialmente localizable en pleno nivel 4 antiterrorista.
Qué dice la normativa y qué pueden reclamar los afectados
La filtración podría vulnerar la normativa de protección de datos europea y española: el RGPD y la LOPDGDD. Ambas obligan a garantizar la confidencialidad de los datos personales y de los datos profesionales vinculados a personas identificables.
Los afectados estudian acciones para exigir la rectificación inmediata de la información y la reparación de los daños causados. El primer paso pasa por documentar la exposición y denunciarla formalmente.
De momento no hay comunicación oficial del Ayuntamiento de Barcelona. La incógnita es si el consistorio abrirá una investigación interna antes de que la autoridad de control imponga, en su caso, una sanción.
El tiempo corre en contra si el acceso sigue abierto. Cada día sin una comunicación clara deja a los agentes en una situación de indefensión difícil de revertir.
