EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? José María Aznar visitará Ceuta este jueves después de que la ciudad autónoma registrara unos 80.000 cruces irregulares desde finales de julio.
- ¿Quién está detrás? FAES, la fundación que preside el expresidente del PP, confirmó el viaje y ha endurecido sus críticas contra el Gobierno.
- ¿Qué impacto tiene? La visita sitúa a FAES y al PP de Ceuta como contrapeso a la gestión de Pedro Sánchez en plena emergencia migratoria.
José María Aznar viajará este jueves a Ceuta para conocer sobre el terreno una crisis migratoria que acumula unos 80.000 cruces irregulares desde finales de julio. La visita llega menos de 24 horas después de que el BOE publicara el real decreto que declara la ciudad autónoma como situación de interés para la seguridad nacional.
Una visita de presión con la ciudad autónoma al límite
Fuentes de FAES confirmaron a Europa Press el desplazamiento del expresidente del Gobierno sin desvelar, por el momento, la agenda completa. Aznar mantiene así una presencia activa en los debates territoriales del PP y vuelve a ejercer de altavoz de la fundación que él mismo preside.
La visita se produce en un escenario de alta tensión institucional. El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas (PP), reprochó al Gobierno su tardanza en activar el denominado mando único y advirtió de que la ciudad autónoma ‘está en la UCI. Vivas confía en recuperar pronto la normalidad y, con ella, ‘el pulso económico, afectivo y anímico’ de Ceuta.
El diagnóstico de FAES: sentencia, efecto llamada y pasividad del Gobierno
El 31 de julio, FAES publicó un comunicado en el que señaló la ‘actitud claudicante’ del Ejecutivo como principal obstáculo. Según la fundación, Ceuta y Melilla ‘han sido literalmente abandonadas’ y están sometidas a la ‘asfixia comercial marroquí’ y a una ‘política servil hacia Rabat’, ‘trufada de concesiones inconfesables’.
La fundación considera que el Gobierno no anticipó el efecto llamada de la sentencia del Tribunal Supremo que prohíbe las devoluciones en caliente y que tampoco reforzó los dispositivos de control en en la frontera con Marruecos. El argumento de FAES conecta directamente con la crisis de las últimas semanas: sin medidas compensatorias, el fallo judicial dejó a las dos ciudades autónomas ante una presión migratoria difícil de contener.
Este miércoles, el Boletín Oficial del Estado publicó el real decreto que declara la situación de interés para la seguridad nacional en Ceuta. La coordinación entre administraciones y ministerios queda en manos del titular de Política Territorial, Ángel Víctor Torres. La decisión llega con semanas de retraso respecto al inicio de la crisis, según las críticas de Vivas.
FAES ha convertido la visita de Aznar en una operación de presión política: no se trata solo de acompañar a Ceuta, sino de atribuir la crisis a la inacción del Gobierno.
El Eje del Poder Popular
La jugada de Aznar tiene una lectura territorial inmediata. Ceuta es una de las plazas sensibles del PP, gobernada desde hace años por Juan Jesús Vivas pese al avance de la ultraderecha y a la persistente presión migratoria. Colocar la visita del expresidente en plena crisis refuerza el perfil autonómico del partido sin necesidad de pasar por Génova: es la fundación de un expresidente del PP la que fija el argumentario, y Vivas el que lo aplica desde la gestión local.
Eso sí, la ausencia de la cúpula nacional en este primer movimiento es evidente. Los comunicados de Génova mantienen la prudencia, pero la visita de Aznar sugiere que el PP quiere recuperar el discurso de la firmeza migratoria sin abrir un choque frontal con el Gobierno en pleno agosto. Es un reparto de papeles clásico: Aznar eleva el tono desde FAES y Vivas exige recursos desde la administración autonómica.
La comparativa histórica es útil. En 2002, Aznar gestionó desde Moncloa la crisis del islote de Perejil con una operación militar rápida. Ahora, más de dos décadas después, regresa al territorio como expresión de un PP que se presenta como alternativa al abandono de las ciudades autónomas. La diferencia es que en esta ocasión su papel no es institucional, sino de presión política y doctrina.
El flanco abierto es la relación de España con Marruecos. FAES apunta a la ‘política servil hacia Rabat’ y a concesiones sin explicar. Es la línea más dura del discurso de la fundación: no solo critica la gestión de la frontera, sino la base de la relación bilateral. Si el Gobierno responde subrayando la cooperación marroquí, el choque discursivo quedará instalado durante semanas.
La próxima ventana crítica será la propia jornada del jueves. De la agenda que Aznar comparta con Vivas dependerá si la visita se queda en gesto de respaldo o se convierte en el inicio de una ofensiva política más amplia contra la política migratoria de Sánchez.
🏛️ El Apunte de Génova
- Mensaje fuerza: La defensa de Ceuta y Melilla frente al abandono del Gobierno define a la alternativa popular.
- Protagonista: José María Aznar (presidente de FAES y expresidente del PP).
- Próximo hito: La visita de Aznar a Ceuta este jueves 27 de agosto.
