La Junta de Andalucía ha concedido la autorización ambiental al centro de reparación de motores de Ryanair en el Puerto de Sevilla. Con una inversión prevista de 290 millones de euros y hasta 950 puestos de trabajo, el proyecto ya puede iniciar su construcción en la Zona Franca.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? La Junta de Andalucía ha concedido la Autorización Ambiental Unificada al centro de Ryanair en la Zona Franca de Sevilla.
- ¿Dónde y quién? Se ubicará en la Carretera de la Esclusa s/n, dentro del Puerto de Sevilla, con el impulso de la Junta y del propio puerto.
- ¿Qué supone para los ciudadanos? Una inversión de 290 millones de euros y la previsión de hasta 950 empleos, 600 de ellos directos.
Luz verde ambiental para un proyecto estratégico
El expediente, tramitado a través de la unidad aceleradora de proyectos, autoriza a Ryanair a ejecutar un gran complejo con capacidad para revisar y reparar hasta 200 motores al año. La parcela prevista se encuentra en la Carretera de la Esclusa s/n, en plena Zona Franca de Sevilla. Las instalaciones sumarán 94.320 metros cuadrados sobre una superficie de 26.254 metros cuadrados, según consta en la documentación publicada en el BOJA por la Consejería de Sostenibilidad.
El complejo está conformado por varias naves y edificios capaces de realizar el proceso integral de revisión y reparación de motores: desde la recepción y el desmontaje hasta la limpieza, la reparación, los ensayos y el posterior ensamblaje. El complejo diseñado se divide en naves complementarias, edificios administrativos y de servicios. El proyecto responde a las necesidades de mantenimiento de la propia flota comercial de Ryanair, centrada en motores de tipo turbofan.
Los cálculos iniciales del proyecto, impulsado por la Junta de Andalucía y el Puerto de Sevilla, estiman en torno a 950 puestos de trabajo, de los cuales 600 serían directos. La demanda de personal cualificado será uno de los ejes del proyecto, ya que estos motores requieren una instalación especializada y perfiles técnicos muy concretos.
Sevilla se impuso a otras candidaturas europeas que pujaron por albergar este centro de reparación. Italia, Polonia, las repúblicas bálticas y la República Checa, entre otras, fueron analizadas durante un proceso que se prolongó aproximadamente dos años. Finalmente, la compañía, en coordinación con las administraciones implicadas, optó por iniciar los trámites para su instalación en el Puerto de Sevilla.
La publicación en el BOJA cierra la tramitación ambiental y concede a la empresa un plazo de cuatro años para culminar la ejecución. Eso sí, el consejero delegado de Ryanair DAC, Eddie Wilson, ya avanzó el pasado mes de julio que la aerolínea resolverá «antes de final del año» si finalmente construye la instalación en Sevilla o si se decanta por una alternativa en Polonia.
El Puerto de Sevilla se consolida como un polo logístico e industrial capaz de atraer proyectos de alcance europeo.
Inversión, empleo y plazos
El proyecto moviliza una inversión de 290 millones de euros en la Zona Franca de Sevilla. La capacidad prevista alcanza los 200 motores turbofan al año, lo que permitirá dar servicio a una parte relevante de la flota de la aerolínea. Este proyecto se sitúa entre los más relevantes de la comunidad.
En términos laborales, la estimación de 950 empleos, de los cuales 600 son directos, supone una inyección de oportunidades para la provincia de Sevilla. La Junta de Andalucía ya contempla este tipo de proyectos dentro de su apuesta por la formación profesional dual y los grados de ingeniería aeronáutica, con el objetivo de que la demanda de perfiles técnicos encuentre respuesta en el sistema educativo andaluz.
La Lectura Andaluza
La llegada de un centro de reparación de motores de esta envergadura no es un hecho aislado en Andalucía. La comunidad concentra una parte relevante de la industria aeronáutica española, con el polo de Sevilla como referencia principal. La planta de Airbus en San Pablo y el parque tecnológico Aerópolis han consolidado a la capital andaluza como un nodo industrial de primer nivel en el sur de Europa. La decisión de Ryanair de situar aquí su proyecto refuerza esa posición.
Para el lector andaluz, la repercusión práctica es directa: un proyecto de esta escala genera empleo cualificado y actividad económica. Los 600 empleos directos previstos abren una oportunidad para ingenieros, técnicos de mantenimiento aeronáutico y personal de logística, muchos de ellos formados en los ciclos de FP de la provincia. La inversión de 290 millones tendrá, además, un efecto tractor sobre el tejido empresarial del Puerto de Sevilla.
La proyección pasa por la decisión definitiva de la compañía antes de que termine el año. Si se confirma la opción sevillana, el proyecto dispondrá de cuatro años para culminar su ejecución, lo que situaría el inicio de la actividad en el horizonte de 2030. Hasta entonces, la Junta de Andalucía mantendrá abierta la vía de la colaboración institucional para agilizar los trámites y la captación de inversión. La industria puede ser tan potente como el turismo en la economía andaluza.

