Bolaños contra Robles: dice que el Gobierno no tenía información previa de la invasión de Ceuta

El ministro de Presidencia sitúa la crisis migratoria de Ceuta en la falta de información previa precisa y descarta una operación marroquí en la frontera. La oposición reclama responsabilidades mientras el Gobierno defiende la actuación de Interior y Defensa.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Félix Bolaños ha comparecido este jueves en la Comisión Mixta de Seguridad Nacional y ha defendido que el Gobierno no tuvo ‘información ni previa ni precisa’ de la entrada de 70.000 personas en Ceuta el 30 y 31 de julio.
  • ¿Quién está detrás? El ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, en línea con la versión del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.
  • ¿Qué impacto tiene? La oposición reclama responsabilidades por la crisis migratoria, mientras el Gobierno defiende la actuación de los servicios de inteligencia y de las Fuerzas de Seguridad.

El ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, ha asegurado este jueves en el Congreso que el Gobierno no tenía información ni previa ni precisa de la magnitud de la entrada de migrantes en Ceuta los pasados 30 y 31 de julio. Con esta declaración Bolaños se alinea con Grande-Marlaska en contra de la posición contraria defendida por Margarita Robles, ministra de Defensa, que el martes dijo que el CNI sí había alertado de este suceso.

La comparecencia se ha celebrado en la Comisión Mixta de Seguridad Nacional, el órgano de control que reúne a diputados y senadores, tras la crisis derivada de la entrada masiva en la ciudad autónoma desde Marruecos.

La comparecencia: sin aviso previo y sin responsabilidad de Rabat

‘No teníamos información ni previa ni precisa de la magnitud del fenómeno que ocurrió el 30 y 31 de julio cuando entraron 70.000 personas en Ceuta. Esta es la realidad’, ha manifestado Bolaños, en línea con la versión de Marlaska.

Publicidad

La comparecencia llega en un contexto de ruido interno entre ministerios. En los últimos días, la ministra de Defensa, Margarita Robles, subrayó que los Servicios de Inteligencia hicieron su trabajo en los días previos a la entrada masiva y que informaron en todo momento a las Fuerzas de Seguridad y a la Delegación del Gobierno. Sin embargo, el titular de Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha negado que hubiera un aviso previo de lo ocurrido.

Bolaños se ha alineado con Interior y ha evitado alimentar la hipótesis de una operación orquestada por Marruecos. ‘No existe ninguna evidencia de que Marruecos haya liderado o haya impulsado la entrada masiva de personas en la frontera de Ceuta’, ha subrayado.

Del mismo modo, ha indicado que no le ‘consta’ que ninguna persona que entrara irregularmente el 30 y 31 de julio en Ceuta haya pasado a la península. La afirmación despeja una de las principales dudas que la oposición había puesto sobre la mesa: si la crisis de Ceuta se estaba trasladando ya al territorio peninsular.

Bolaños aguanta la versión de Interior sin romper con Defensa ni cargar contra Rabat.

La oposición exige responsabilidades y el Gobierno apura la defensa institucional

La oposición, especialmente el PP y Vox, reclama responsabilidades políticas y ha convertido la crisis en un nuevo frente contra el Gobierno de Pedro Sánchez. La mayoría de los grupos de la oposición vota en contra de la versión del ministro y exige una reprobación clara por la gestión de la frontera sur.

El argumentario gubernamental contrapone tres datos: los servicios de inteligencia informaron en todo momento, no hubo información precisa sobre la magnitud y no consta el paso de migrantes a la península. Con eso intenta desmontar la idea de dejación de funciones.

El Eje del Poder Socialista

Este jueves Bolaños ha jugado el papel de apagafuegos del Gobierno. La lectura de Ferraz y de Moncloa pasa por encuadrar la crisis de Ceuta como un episodio de presión migratoria extraordinaria, no como un fallo de coordinación entre Interior, Defensa y el CNI. La comparecencia busca cerrar el relato en sede parlamentaria y evitar un desgaste prolongado.

Publicidad

En clave europea, Moncloa repite la necesidad de una política común de asilo y reparto solidario, un argumento que sirve para desplazar el debate desde la gestión unilateral de la frontera hacia la corresponsabilidad europea.

El precedente inmediato es la crisis de mayo de 2021, cuando miles de personas cruzaron la frontera de Ceuta en 48 horas y la tensión diplomática con Marruecos se resolvió semanas después. Ahora, con la cooperación migratoria como activo del Gobierno, la dirección federal prefiere no elevar el tono con Rabat y centrar el debate en la gestión de la emergencia humanitaria.

El aterrizaje territorial y social es inmediato: Ceuta y Melilla siguen siendo las zonas más expuestas a la presión migratoria del norte de África, con servicios públicos, cuerpos de seguridad y ONG trabajando al límite. Moncloa insiste en que ningún migrante irregular de los días 30 y 31 de julio pasó a la península, pero la oposición mantiene su ofensiva con peticiones de comparecencia y críticas a la política de fronteras.

El pulso no es solo migratorio. Es también un test de cohesión interna del Ejecutivo. Las versiones de Defensa e Interior han podido sonar contradictorias, y Bolaños ha salido a fijar una línea única: ni aviso previo preciso, ni evidencia de una operación dirigida por Marruecos. La próxima ventana crítica será la comparecencia del ministro del Interior en la misma comisión, si el calendario parlamentario la confirma tras el verano.

🌹 El Apunte de Ferraz

  • Mensaje fuerza: El Gobierno actúa con transparencia: sin aviso previo preciso y sin evidencia de una operación dirigida por Marruecos.
  • Protagonista: Félix Bolaños (ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes).
  • Próximo hito: Previsible comparecencia del ministro del Interior en la comisión del Congreso en septiembre, aún sin confirmar.