10 gasolineras que debes evitar en la ‘operación retorno’ si no quieres pagar el litro a precio de oro

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Áreas de servicio de las autopistas de peaje

Toma aérea de una plaza de peaje de múltiples carriles vacía en una carretera rodeada de vegetación.

Las áreas de servicio de las autopistas de peaje son, según los datos del Ministerio que recoge el Geoportal, las estaciones más caras de España de forma sistemática: la diferencia frente a la gasolinera del municipio más cercano a la salida oscila entre 20 y 35 céntimos por litro, lo que en un depósito de 60 litros se traduce en entre 12 y 21 euros extra en cada repostaje. En plena operación retorno, con el diésel de media por encima de 1,87 euros y la gasolina 95 en torno a 1,73, esos recargos duelen aún más. Los ejemplos concretos abundan: en la AP-41 a la altura de Numancia de la Sagra, la gasolina 95 roza los 1,53 euros, cuando a pocos kilómetros hay surtidores low cost a 1,36; en la AP-7 en Maçanet de la Selva, Repsol marca 1,55 frente a los 1,30 de un Petroprix cercano. Es la clientela cautiva la que sostiene este modelo.

El porqué no es casualidad: estas áreas abonan una concesión muy cara a la operadora del peaje, mantienen tienda, restaurante y aseos abiertos 24 horas y, sobre todo, explotan a un conductor que no puede comparar porque la siguiente área puede estar a 40 kilómetros. Ese cóctel explica que marcas como Repsol, Cepsa/Moeve o BP cuelguen ahí sus tarifas más altas del país. La OCU calcula que elegir bien en rutas como la AP-9 permite ahorrar hasta un 16% en gasolina y un 14% en diésel frente a las áreas más caras de la misma vía, unos 12 euros por depósito de 50 litros. La recomendación para la vuelta es simple: salir con el depósito lleno y, si hay que repostar, desviarse a la población que asoma tras la barrera del peaje, donde la misma gasolinera low cost suele estar a menos de dos kilómetros.

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