La Policía Nacional, en coordinación con la Guardia Civil, ha detenido esta madrugada en Ceuta a doce personas de nacionalidad marroquí por su presunta participación en una agresión contra cuatro militares desplegados en labores de vigilancia en la zona de Benzú. La operación se enmarca en la crisis migratoria que presiona la frontera de la ciudad autónoma.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha ocurrido? La Policía Nacional y la Guardia Civil han detenido a doce personas por la presunta agresión a cuatro militares en Benzú.
- ¿Dónde y cuándo? En la frontera de Ceuta, sobre las 5.30 horas de esta madrugada.
- ¿Qué resultado? Doce detenidos, cuatro militares atendidos en un centro sanitario y una investigación abierta para localizar al resto de participantes.
Así fue la operación policial en Benzú
Los hechos se produjeron sobre las 5.30 horas, cuando los cuatro militares se dirigían a un punto de vigilancia en la zona de Benzú. Según la Jefatura Superior de Policía, un grupo de entre 30 y 40 personas salió desde distintos puntos, rodeó el vehículo militar y comenzó a lanzar piedras de grandes dimensiones.
Los impactos causaron daños de consideración en el vehículo. Ante la intensidad del ataque, los militares tuvieron que abandonar el vehículo y huir a pie en dirección a Calamocarro. Durante la persecución continuaron recibiendo impactos y sufrieron lesiones y contusiones.
Los efectivos alertaron al 112, lo que activó un dispositivo conjunto de la Policía Nacional y la Guardia Civil. La operación permitió la detención de doce personas, todas de nacionalidad marroquí. Parte de los implicados trató de escapar lanzándose al mar, por lo que el Servicio Marítimo de la Guardia Civil mantuvo labores de localización.
Los cuatro militares fueron trasladados a un centro sanitario. La investigación continúa abierta para identificar y localizar al resto de los participantes en la agresión. El comunicado policial no detalla el número total de agentes desplegados en el dispositivo.
La respuesta policial permitió detener a doce personas en un escenario de violencia grupal, con un grupo de entre 30 y 40 personas implicado en el ataque.
La investigación y las reclamaciones de las asociaciones
La Unión de Militares de Tropa (UMT) ha denunciado una situación de «indefensión operativa y jurídica» y reclama una revisión «inmediata y urgente» de los protocolos de seguridad y del marco legal de actuación. La organización asegura que hace más de diez días había advertido formalmente del riesgo al que estaban expuestas las dotaciones desplegadas.
La Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME) considera que el ataque evidencia tanto la «creciente presión» existente en Ceuta como la «vulnerabilidad operativa» de los militares. Ha reclamado revisar los protocolos, los medios disponibles y la coordinación entre Defensa e Interior, además de reiterar su petición para que la profesión militar sea declarada de riesgo.
La Asociación Unificada de Militares Españoles (AUME) ha puesto el foco en la capacidad de respuesta de los efectivos. Reclama garantizar que los militares puedan actuar en legítima defensa, al amparo del artículo 20.4 del Código Penal y conforme a los principios de necesidad, idoneidad y proporcionalidad. También pide que ninguna orden impida la defensa propia o de terceros ante una agresión ilegítima actual o inminente.
Las tres organizaciones coinciden en la misma reclamación: mayor protección física, medios adecuados y seguridad jurídica para los militares desplegados en Ceuta. En el plano operativo, la respuesta de la Policía Nacional y la Guardia Civil fue inmediata y permitió realizar las doce detenciones en un contexto de alta complejidad fronteriza.
El Contexto Operativo
La agresión se produce en un escenario de creciente presión sobre la frontera de Ceuta, donde los dispositivos conjuntos de la Policía Nacional y la Guardia Civil se mantienen activos ante episodios de violencia grupal. El dato operativo de esta intervención —doce detenidos de un grupo estimado de entre 30 y 40 personas— refleja la capacidad de respuesta de los cuerpos policiales en una situación de superioridad numérica adversa para los efectivos agredidos.
Las asociaciones militares centran sus reclamaciones en el marco jurídico de los militares, no en la actuación policial. La investigación sigue abierta y no se descartan nuevas detenciones en las próximas horas. La coordinación entre los servicios de emergencias, la Policía Nacional y el Servicio Marítimo de la Guardia Civil funcionó con rapidez desde la activación del 112, un hecho que permitió preservar la cadena operativa y garantizar la atención sanitaria de los cuatro militares.

