La Audiencia Provincial de Madrid ha ordenado reabrir la causa contra el escritor Suso de Toro por un supuesto delito de odio de carácter antisemita. El autor, nacido en Santiago de Compostela, vuelve a quedar bajo la lupa judicial por tres tuits publicados en 2024.
Un auto que corrige el archivo de mayo de 2025
El auto de la Sección nº 07 de la Audiencia Provincial de Madrid, fechado en julio de 2026, considera que el sobreseimiento provisional y archivo acordado en mayo de 2025 fue “prematuro”. Los magistrados entienden que se valoraron los elementos del delito “sin datos suficientes”.
La resolución estima el recurso presentado por ACOM, la organización proisraelí Acción y Comunicación sobre Oriente Medio. Esta entidad, que acumula varias causas similares en España —incluida una contra el Ministerio de Consumo—, pide que al menos se tome declaración al denunciado.
El auto reclama que Suso de Toro explique “la intención de sus manifestaciones” y se pronuncie sobre “la supuesta rectificación que parece que pudo hacer de alguna parte o de todas sus publicaciones”. Según los jueces, esa rectificación no consta en la causa “salvo a través de una noticia sobre ello”.
Los tuits denunciados son tres, publicados el 25 de febrero, el 3 de marzo y el 19 de marzo de 2024. El más polémico, el segundo, afirmaba: “Al final los sionistas con su crueldad sin frenos convencen de que, después de todo los nazis no eran tan malos. Tantas películas de Auschwitz y resulta que Gaza es peor”.
Suso de Toro eliminó ese mensaje y publicó otro en el que reconocía que estaba “mal redactado”. Su intención era, recalcó, “denunciar el genocidio palestino, no justificar el de los judíos europeos evidentemente”.
La causa contra Suso de Toro reabre el debate sobre los límites entre la crítica política a Israel y el discurso de odio.
Las otras dos publicaciones insisten en que Israel es “un Estado genocida… y una población adoctrinada en el racismo y el odio”. La tercera, publicada en marzo, llamaba al boicot a Eurovisión con una comparación similar.
El escritor asegura no haber recibido todavía “comunicación oficial” y afirma haberse enterado por las redes de la propia ACOM. “No es la primera vez que el Estado de Israel me intimida con alguno de sus instrumentos”, escribió.
En la misma respuesta, Suso de Toro se preguntaba si debía arrepentirse de comparar el nazismo alemán con lo que hace el Estado sionista en Palestina: “No me puedo ni me debo arrepentir”. Añadía que la población israelí no puede argumentar que desconoce lo que hace su gobierno: “Matar niños y niñas y población civil indefensa en su propia tierra y encerrada en campos de extermino”.
Entre el respaldo institucional y la presión de ACOM
ACOM se autodefine como la “organización pro-Israel referencia en España” y ha valorado “muy positivamente” el auto. Para la entidad, la resolución supone un “importante respaldo judicial” a su tesis de que las expresiones denunciadas configuran un discurso de odio antisemita.
El BNG (Bloque Nacionalista Galego) ha expresado su “más firme solidaridad” con el escritor. Ve “profundamente preocupante” que la denuncia de crímenes contra la población civil y la defensa de los derechos humanos puedan presentarse como una incitación al odio antisemita.
La AELG, la Asociación de Escritoras e Escritores en Lingua Galega, también ha cerrado filas con el autor compostelano. Su presidente, Cesáreo Sánchez, defiende la libertad de expresión y de creación como “inalienable e imprescindible”, y la entidad estudia medidas legales de respuesta.
El posicionamiento de las asociaciones culturales gallegas no es menor. Para el sector cultural, la causa se percibe como el intento de un lobby proisraelí de condicionar el debate público y de castigar a un escritor comprometido.
El Laboratorio Gallego
La figura de Suso de Toro no es únicamente literaria en Galicia. Es una voz pública de referencia en el debate identitario gallego desde hace décadas, y su caso conecta con la tradición de la cultura gallega como espacio de resistencia y como altavoz político.
El respaldo del BNG y de la AELG convierte la causa en un episodio de política cultural gallega con lectura nacional. La libertad de expresión y la crítica al gobierno israelí vuelven a cruzarse con la política de alianzas en Madrid.
Lo que la Audiencia de Madrid decida no solo afectará al escritor. También situará a la Justicia española ante una pregunta incómoda: dónde termina la denuncia de un genocidio y dónde empieza el antisemitismo. En Galicia, la respuesta defensiva ya se organiza.
Ficha del Caso
- El caso: La Audiencia Provincial de Madrid reabre la causa contra Suso de Toro por supuesto delito de odio en tuits sobre Israel y Palestina.
- Datos importantes: Auto de la Sección nº 07, julio de 2026; archivo previo de mayo de 2025; tres tuits de 2024; denuncia de ACOM.
- Resumen: El escritor gallego defiende sus palabras como denuncia del genocidio palestino y recibe el apoyo del BNG y la AELG.
