Vox arremete contra Bolaños por abrir la puerta a ceder inmigración a Cataluña en plena crisis de Ceuta

Junts ha registrado de nuevo en el Congreso la proposición pactada con el PSOE para el traspaso integral de inmigración, según La Gaceta. Bolaños confirma que el Gobierno mantiene la cesión mientras Vox rechaza la medida por considerarla una cesión de soberanía.

Vox ha arremetido contra Félix Bolaños por confirmar el traspaso de competencias de inmigración a Cataluña en plena crisis de Ceuta.

Qué plantea Junts y por qué Vox lo considera una cesión de soberanía

Según La Gaceta, Junts ha registrado en el Congreso de los Diputados una proposición de ley pactada con el PSOE para reclamar el traspaso integral de las competencias migratorias a la Generalitat. El texto mantiene el articulado que ambos partidos acordaron en marzo de 2025 y modifica la exposición de motivos que en su día provocó el rechazo de Podemos, que calificó el documento de ‘racista’.

Para Vox, la iniciativa es una cesión de soberanía inaceptable. Entrega a una comunidad autónoma la capacidad de decidir sobre flujos de inmigración, acogida, integración, lengua, convivencia y seguridad. La formación que lidera Santiago Abascal sostiene que el Gobierno utiliza la inmigración irregular como moneda de cambio para comprar apoyos parlamentarios, mientras Ceuta se desborda con la entrada de unas 80.000 personas desde finales de julio.

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La dirección de Vox recuerda además que ya votó en contra de la primera tramitación en septiembre de 2025. Entonces la iniciativa naufragó en el Congreso con los votos de PP, Vox, Podemos y UPN, además de Alberto Ibáñez, de Compromís, y Jorge Pueyo, de la Chunta Aragonesista.

Qué ha dicho Bolaños y qué salida parlamentaria tiene el texto

Félix Bolaños confirmó este miércoles en el Congreso que el PSOE mantiene la cesión pactada con Junts. ‘Nosotros estamos donde hemos estado siempre: defendemos la delegación de competencias migratorias a Cataluña y a la Generalitat’, aseguró el ministro, según recoge La Gaceta. Eso sí, advirtió a los de Carles Puigdemont de que necesitan construir una mayoría parlamentaria.

Bolaños lanzó un aviso directo: ‘Ustedes no pueden presentar una proposición de ley con siete diputados y decir que esto es lo que hay’. El diputado de Junts Josep Pagès, por su parte, exigió el traspaso integral y acusó al Ejecutivo de repartir menores y presión migratoria entre comunidades.

La cesión de competencias migratorias no es un simple reparto administrativo: afecta al control de fronteras y a la soberanía nacional. Vox lo plantea como una línea roja.

La estrategia de Vox: doble pulso al Gobierno y al PP

La reactivación de la proposición llega en un momento delicado para el Gobierno. Junts utiliza la crisis de Ceuta para presionar el cumplimiento de los compromisos de investidura con Pedro Sánchez y endurece su discurso ante el crecimiento electoral de Aliança Catalana. Esa coincidencia refuerza la tesis de Vox: el Ejecutivo gestiona la inmigración en clave de supervivencia parlamentaria, no de seguridad nacional.

La presión de Aliança Catalana sobre Junts, con sondeos que le otorgan cerca del 30 % de los escaños del Parlament, agrava la competición por el voto independentista. Para Vox, ese factor demuestra que la inmigración se negocia en función de intereses partidistas y no de criterios de Estado.

El precedente de 2025 ya dejó una conclusión clara: la suma de PP, Vox, Podemos y UPN tumbó la iniciativa por razones distintas. Vox defendió el rechazo por coherencia nacional; otros grupos lo hicieron por cálculo. Esa brecha se ha agrandado ahora que el independentismo catalán vuelve a pedir más autogobierno.

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Para Vox, el movimiento de Junts y la confirmación de Bolaños ofrecen un flanco perfecto para tensar también al PP. Los de Feijóo ya votaron en contra en 2025, pero Vox les exige una alternativa clara y no un simple cálculo táctico. Si el PP no convierte ese rechazo en un modelo de control migratorio y de protección de fronteras, la diferencia discursiva quedará en evidencia ante el electorado de la derecha.

La próxima votación de toma en consideración será decisiva. Vox ha anticipado su voto en contra, fiel al principio de que la inmigración y el control de fronteras son competencias indelegables del Estado. La batalla, en plena crisis de Ceuta, ya está servida.