El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska ha anunciado este viernes un refuerzo fronterizo de 35,6 millones de euros para Ceuta. Lo ha hecho durante su comparecencia en la Comisión de Interior del Congreso de los Diputados, donde también ha pedido calma a los ceutíes ante la crisis migratoria iniciada el 30 de julio.
El plan de refuerzo para los espigones de Ceuta
En su intervención, el ministro ha detallado que el plan contempla la ampliación de los espigones fronterizos de El Tarajal y Benzú, dos puntos críticos de la frontera marítima ceutí. Las medidas incluyen un sistema permanente de boyas, vigilancia aérea con drones y embarcaciones ligeras de intervención acuática, con el objetivo de evitar nuevas entradas masivas por mar.
El Ministerio del Interior ha calificado las actuaciones como «medidas estructurales extraordinarias», es decir, intervenciones que no se limitan a un refuerzo temporal de efectivos. La ampliación de los espigones busca corregir las debilidades físicas de la frontera en los tramos utilizados en las entradas por mar y anticipar escenarios de repetición. La iniciativa se coordina con Marruecos y se enmarca en la petición de financiación comunitaria ya presentada.
La crisis migratoria en el Congreso
El anuncio llega después de que 80.000 entradas irregulares se hayan registrado en la ciudad autónoma desde el pasado 30 de julio, una presión que ha acelerado la respuesta institucional. La financiación europea solicitada por el Gobierno busca movilizar los 35,6 millones de euros dentro del paquete de medidas estructurales.
Ante el Parlamento, Marlaska ha defendido la colaboración de Marruecos y ha agradecido a los ceutíes su «comportamiento ejemplar». Asimismo, ha pedido calma y ha reclamado un cese de cualquier tipo de violencia. «Llamo a la calma y a un cese de cualquier tipo de violencia, porque la violencia no es el camino para resolver ningún problema con la complejidad y con la empatía absoluta con la ciudadanía de Ceuta», ha señalado.
La intervención se produce un día después de que el ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, descartara que la sentencia del Tribunal Supremo sobre entradas por mar fuera el detonante de la crisis. Según su versión, una sentencia de la Sala Tercera fue tergiversada y dio lugar a dos bulos que habrían provocado la entrada masiva del 30 y 31 de julio.
El refuerzo de 35,6 millones de euros confirma la prioridad del Ministerio del Interior por blindar la frontera marítima de Ceuta con medios estructurales y disuasorios ante entradas masivas.
La Policía Nacional y la Guardia Civil mantienen el control operativo de la frontera, en coordinación con los dispositivos ya desplegados. El refuerzo estructural no sustituye, sino que complementa, la labor diaria de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (FCSE) en los pasos fronterizos y en el perímetro marítimo.
El contexto institucional
El contexto institucional de este anuncio no puede desligarse de la evolución de la presión migratoria en Ceuta. Según los datos expuestos por el propio ministro en el Congreso, la crisis abierta el 30 de julio ha registrado más de 80.000 entradas irregulares, una cifra que explica el carácter extraordinario de las medidas. El Ministerio del Interior responde con una intervención estructural de 35,6 millones de euros, que supera la lógica de los refuerzos puntuales y busca disuadir las entradas por mar con infraestructura permanente.
La presión migratoria en la ciudad autónoma no es un fenómeno nuevo, pero la intensidad registrada desde julio ha obligado a activar recursos extraordinarios en un margen de tiempo muy corto. Para las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, el plan supone multiplicar la capacidad de vigilancia y respuesta en puntos sensibles como El Tarajal y Benzú, donde el control del perímetro se apoya en medios especializados.
La proyección institucional es clara: la inversión permitirá consolidar un dispositivo estable, mientras la coordinación con Marruecos sigue marcando la gestión diaria de los flujos migratorios. Según el relato trasladado al Parlamento, la colaboración bilateral se mantiene «eficaz» y se refuerza con canales técnicos permanentes.

