El vicepresidente extremeño y consejero de Infancia, Óscar Fernández Calle (Vox), no acudió a la Conferencia Sectorial de Infancia, donde se aprobaron 25 millones de euros para Ceuta. La presidenta de la Junta, María Guardiola (PP), niega que Extremadura rechace fondos para Ceuta y acusa al Gobierno central de mentir. El PSOE extremeño pide desautorizar al vicepresidente, y la coalición entre PP y Vox entra en una fase de tensión abierta. De esta manera, Extremadura vive el primer choque importante de la coalición de gobierno.
Qué ha pasado: un plantón y 25 millones para Ceuta
El vicepresidente de la Junta, Óscar Fernández Calle, decidió no asistir este jueves a la Conferencia Sectorial de Infancia, el órgano que coordina al Ministerio y a las comunidades autónomas en políticas de protección de menores. En la reunión, las comunidades presentes aprobaron por unanimidad un crédito de 25 millones de euros para Ceuta, mientras las consejerías controladas por Vox —Extremadura, Aragón y Castilla y León— hicieron constar por escrito su voto en contra tanto del crédito como de cualquier derivación de menores. El plantón convierte una disputa administrativa en una crisis política de primera magnitud.
La presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola, salió al paso con un mensaje en X. Pidió a la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, que “no mienta” y acusó al Gobierno central de querer “embarrar y enfrentar” a las comunidades. Extremadura, según Guardiola, no se opone a que se destinen recursos a Ceuta: cuestiona la “dejación de funciones” del Ejecutivo en fronteras.
La presidenta y el PSOE: dos lecturas del mismo plantón
La respuesta de la presidenta llegó después de que Fernández Calle anunciara que la Junta impugnará “uno a uno” los expedientes de traslado desde Ceuta que no terminen con el retorno de los jóvenes a Marruecos. Tras la sectorial, Sira Rego había reprochado a las autonomías gobernadas por Vox que “castigaran” a la ciudad autónoma y que hicieran el juego a la extrema derecha. La impugnación judicial será el próximo campo de batalla.
El PSOE de Extremadura pidió este viernes a la presidenta que desautorice al vicepresidente por su ausencia en la sectorial. Según la formación socialista, el plantón no es un gesto simbólico: abre una herida en en el seno del Gobierno de coalición y deja a la región sin voz en la gestión de la crisis migratoria. La oposición sitúa la crisis en el corazón del Ejecutivo regional.
La coalición entre PP y Vox en Extremadura ya había mostrado tensiones desde su investidura, pero el choque migratorio la coloca en su punto más delicado. Vox convierte la negativa al traslado de menores en bandera identitaria, mientras la presidenta intenta mantener el equilibrio sin desautorizar a su socio. El desenlace dirá si la crisis es controlable o si abre una brecha imposible de coser.
La política migratoria se ha convertido en la línea roja que puede romper una coalición que hasta ahora resistía con dificultades.
El pulso territorial
La crisis no es solo extremeña. Las tres comunidades con consejerías en manos de Vox —Extremadura, Aragón y Castilla y León— hicieron constar su rechazo por escrito a la transferencia de fondos y a cualquier derivación de menores. La diferencia es que en Extremadura el plantón lo firma el vicepresidente de un Gobierno que preside el PP, lo que abre un foco interno mucho más visible.
En la práctica, la posición de Fernández Calle compromete cualquier acuerdo futuro del Gobierno regional con el Ministerio de Juventud e Infancia. La presidenta defiende que Extremadura estará “siempre con los ceutíes y con la ley”; su vicepresidente promete impugnar expediente a expediente. La coalición sigue en pie, pero cada semana avanza sobre un suelo más inestable.
El calendario político no da tregua: los socialistas exigen una rectificación pública y Vox promete mantener el pulso en los tribunales. La duda es si María Guardiola seguirá esquivando la desautorización formal o si el choque se traslada al próximo consejo de gobierno.
Ficha Autonómica
- El caso: La Junta de Extremadura no acudió a la Conferencia Sectorial de Infancia; su vicepresidente, Óscar Fernández Calle, de Vox, plantó al Ministerio y anunció impugnaciones contra los traslados de menores desde Ceuta.
- Datos importantes: Crédito aprobado de 25 millones de euros para Ceuta; voto en contra por escrito de Extremadura, Aragón y Castilla y León; anuncio de impugnación “uno a uno” de expedientes sin retorno a Marruecos.
- Resumen: María Guardiola niega que la región rechace fondos para Ceuta, el PSOE pide desautorizar al vicepresidente y la coalición PP-Vox queda al borde de una crisis política.
