La serie sísmica de Granada no da tregua. Un terremoto de magnitud 2,5 se ha sentido este viernes por la noche en Cúllar vega. La secuencia acumula ya 1.279 seísmos desde el 14 de agosto.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Un terremoto de magnitud 2,5 con epicentro en Cúllar Vega se sintió la noche del viernes en la zona sur del Área Metropolitana y en la capital granadina.
- ¿Dónde y quién? El Instituto Geográfico Nacional (IGN) localizó el seísmo a las 21:08 horas, dentro de una serie que afecta a municipios como Churriana de la Vega, La Zubia u Ogíjares.
- ¿Qué supone para los ciudadanos? El Gobierno central calcula indemnizaciones superiores a 100 millones de euros y el Consorcio de Compensación de Seguros ha recibido ya 27.500 solicitudes por daños.
La serie sísmica en datos
El Instituto Geográfico Nacional ha situado el epicentro del último terremoto en Cúllar Vega, con una profundidad superficial y una intensidad de III. El movimiento se ha percibido con claridad en Vegas del Genil, Maracena, Atarfe, Albolote, Alfacar y Cenes de la Vega, además de en varios barrios de la capital como Zona Norte, Barrio de la Cruz, La Chana y Albayda. La cercanía del epicentro y la poca profundidad explican que muchos granadinos lo notaran con claridad pese a que la magnitud fuera moderada.
El susto nocturno se sumó al seísmo registrado a las 10:08 horas de la mañana del viernes en Churriana de la Vega, el único de la madrugada que la población percibió de forma moderada. Desde medianoche, el IGN había localizado terremotos en La Zubia, Otura, Gójar, Padul, Ogíjares, Loja, Armilla, Monachil, Huétor Vega, Alhendín, Granada y Churriana de la Vega, la mayoría de magnitudes pequeñas y profundidades de hasta 12 kilómetros. La capital y el cinturón metropolitano conviven desde hace días con la sensación de que el suelo no termina de estar quieto.
Entre el 14 y el 28 de agosto, la serie sísmica de la cuenca de Granada ha registrado 1.279 terremotos, casi todos por debajo de magnitud 2. Un centenar ha sido percibido por la población, doce superaron la magnitud 3 y cuatro rebasaron la magnitud 4. Los seísmos de mayor energía, los días 15 y 18 de agosto, causaron daños millonarios, tres heridos leves y se sintieron en más de medio millar de localidades de Andalucía, Murcia, Castilla-La Mancha e incluso Madrid.
La actividad se enmarca en la cuenca de Granada, atravesada por sistemas de fallas activas como las de Granada y Dílar y las de Santa Fe y Belicena–Alhendín. El precedente más cercano es la serie de 2021, con epicentros principales en Santa Fe y Atarfe.
Indemnizaciones, ayudas y plan de emergencia

La Junta de Andalucía mantiene activado el Plan de Emergencia ante el Riesgo Sísmico en Andalucía en fase de preemergencia, situación operativa 1. Eso significa que los medios locales y autonómicos pueden atender por ahora las consecuencias mientras se mantiene la vigilancia sísmica y la coordinación con el 112 Andalucía.
La cuenca de Granada ha registrado 1.279 terremotos en dos semanas y la factura de los daños apunta ya a más de 100 millones de euros.
El Consorcio de Compensación de Seguros ha recibido más de 27.500 solicitudes, el 95 % por daños en viviendas, y espera rozar las 60.000 al ritmo actual de unas 2.000 peticiones diarias. El Gobierno central estima que la factura de los daños superará los 100 millones de euros, aunque los informes definitivos tardarán unos tres meses en completarse.
Los ayuntamientos de la Vega de Granada han reforzado las revisiones técnicas para cuantificar los daños y han aprobado bonificaciones y ayudas para atender a los damnificados hasta que lleguen las anunciadas ayudas del Gobierno central o de la Diputación de Granada. El goteo de reclamaciones crece a medida que los vecinos vuelven a inspeccionar sus viviendas con más detenimiento.
La Lectura Andaluza
La cuenca de Granada es una de las zonas con mayor actividad sísmica de la Península. No es una novedad para quienes viven en la Vega: en 2021, una serie con epicentros en Santa Fe y Atarfe ya puso a prueba la respuesta de los servicios de emergencia, la coordinación entre administraciones y la paciencia de miles de familias. Los sistemas de fallas activas que atraviesan la Vega no son un hallazgo nuevo: explicaron la serie de 2021 y explican ahora esta reactivación.
El dato del Consorcio, el 95 % de solicitudes por daños en viviendas, explica cómo se vive esta crisis desde dentro. No se trata tanto de grandes infraestructuras caídas como de pequeñas grietas, enlucidos dañados o cornisas desplazadas. Para un vecino de Churriana de la Vega o de Cúllar Vega, la ayuda no es una estadística: es la diferencia entre reparar antes del invierno o convivir con la humedad y el deterioro durante meses.
La proyección inmediata pasa por completar los informes periciales en un plazo de tres meses, elevar las solicitudes del Consorcio hasta las 60.000 y perfilar la llegada de las ayudas del Gobierno central y de la Diputación de Granada. Mientras tanto, el plan autonómico continuará activo en situación operativa 1 a la espera de que la serie sísmica dé señales de agotamiento. Esa espera no es pasiva: técnicos municipales, peritos del Consorcio y servicios autonómicos trabajan a la vez sobre el terreno para afinar los presupuestos de reparación. La tierra, por ahora, no ha dicho la última palabra.

