La sucesión de Yolanda Díaz ya tiene rostro: Rosa Martínez quiere redefinir Sumar y abre la puerta a Podemos.
La entrevista que publica El Correo este sábado funciona como una declaración de intenciones: la nueva coordinadora general de Movimiento Sumar asegura que «hay vida después de Yolanda Díaz», defiende un proyecto «a la ofensiva» para llegar a las elecciones de 2027 y admite que la conversación sobre una candidatura unitaria ya no se limita a los partidos de la coalición de 2023.
Rosa Martínez (León, 1975) asumió la coordinación en la asamblea de julio y vive a caballo entre Bilbao y Madrid. En 2020 aspiró a lehendakari con Podemos y actualmente es secretaria de Estado de Derechos Sociales. Su perfil, a medio camino entre la política territorial y el espacio del Gobierno, explica que su lectura del mapa a la izquierda del PSOE no sea la de una ruptura irreversible.
Redefinir el partido para superar el personalismo
Martínez evita el ajuste de cuentas. Reconoce que Movimiento Sumar no existiría sin Yolanda Díaz, pero sitúa el suelo ideológico en el ecosocialismo laborista y en la idea de que la crisis ecológica condiciona las necesidades sociales. Es una forma de decir que el partido no puede seguir colgado de una figura, sino de una propuesta.
La nueva líder admite los riesgos de empezar el curso electoral sin marca definida, sin alianza cerrada y sin candidato. Su respuesta no es una huida hacia delante: a partir de septiembre se tomarán las decisiones de candidato y candidatura. El tiempo lo dirá. La lectura interna es que hay que llegar a tiempo, pero no atropellados.
Sobre la gestión de la coalición, Martínez defiende los avances en dependencia, sanidad y permisos de paternidad y maternidad, y señala la vivienda como el gran asunto que puede determinar las elecciones. Reconoce en cambio que la prórroga de la central nuclear de Almaraz hasta 2030 le parece «especialmente grave»: un incumplimiento del acuerdo que abre la puerta a prolongar todo el parque nuclear.
La sucesión de Yolanda Díaz no se decide solo en la elección de un nombre: se decide en si las piezas del espacio a la izquierda del PSOE aceptan compartir candidatura y calendario.
La puerta abierta a Podemos y la coordinación con las confluentes
En la entrevista, la coordinadora general dice que llevan meses trabajando en «espacios amplios de colaboración» y que las relaciones en el grupo parlamentario existen. La conversación, matiza, no es solo alrededor de Podemos; se trata de construir un proyecto. La fórmula es: «quien esté cómodo con los objetivos y con la manera de funcionar de esa alianza será bienvenido».
Es una declaración relevante porque desplaza el eje del debate: no se cierra la puerta a las fuerzas que quedaron fuera de la coalición de 2023, pero tampoco se subordina Sumar a una negociación bilateral. La nueva dirección habla ya de «coordinación estable» con Izquierda Unida, Más Madrid, y Comunes, una enumeración en la que incluye a los comunes como interlocutores verificados del espacio.
La Dinámica de Coalición
El equilibrio interno de Sumar se está reconfigurando en torno a una coordinación que no es un reparto de cuotas, sino una conversación de ritmos. La asamblea de julio certificó el relevo y la nueva dirección sitúa a Rosa Martínez como figura puente: con pasado en Euskadi, ligada a Podemos en 2020 y con presencia en el Gobierno. Su papel no es solo orgánico; es también de contención ante las confluentes.
En la dimensión de la coalición con el PSOE, el choque tiene nombres concretos: Almaraz, la corrupción y la respuesta ante las devoluciones en Ceuta. Martínez avala la firmeza, pero no amenaza con romper. Su línea roja sería una posible imputación del propio partido socialista, no los casos individuales, y deja claro que hoy no hay indicios. Sobre la prórroga nuclear, admite el incumplimiento, pero lo gestiona dentro del Ejecutivo.
La proyección inmediata pasa por septiembre, cuando deberían cerrarse candidato y candidatura, y por un 2027 en el que Sumar necesita llegar con una papeleta que no fracture al electorado progresista. Los 26 días que el Gobierno tardó en adoptar el mando único en Ceuta le han servido a Martínez para calibrar la distancia entre la gestión y los valores; en el partido, ese reloj cuenta igual que el calendario electoral.
Ficha del Caso
- El caso: La sucesión de Yolanda Díaz al frente de Sumar y el proceso de redefinición del partido encabezado por Rosa Martínez tras la renuncia de la vicepresidenta a continuar en política activa.
- Datos importantes: Entrevista publicada por El Correo el 30 de agosto de 2026; asamblea de julio de 2026; 2027 como año electoral; coordinación estable con Izquierda Unida, Más Madrid y Comunes; decisión de candidato y candidatura prevista a partir de septiembre.
- Resumen: La apertura a Podemos y la coordinación con las confluentes definen la viabilidad electoral de Sumar mientras la coalición con el PSOE acumula tensiones como Almaraz y la corrupción.

