El precio del aceite de oliva en Jaén se ha convertido en el centro del debate agrario andaluz. Los expertos analizan una caída que deja el litro en origen por debajo de los 4 euros y condiciona la renta de miles de familias.
La caída del precio: cuatro campañas en números
La bajada no es coyuntural. En el último año el litro ha ido bajando de forma progresiva hasta alcanzar su punto más bajo de las últimas cuatro campañas. El aceite de oliva vive su mayor correctivo en cuatro años, una situación que beneficia al comprador y complica la renta de los olivareros.
El precio en origen llegó a arrancar la campaña 2022/23 en 3,78 euros por litro y se disparó hasta los 7,63 euros por litro cuando la sequía asfixió los olivares. La campaña siguiente mantuvo los precios elevados y cerró cerca de los 6,50 euros el litro. Después vino la transición: la campaña 2024/25 terminó por debajo de los 4 euros y la última recolección de aceituna ha dejado una cotización de 3,22 euros, el nivel más bajo de las últimas cuatro campañas.
El motivo principal es el aumento de la producción. Los datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación señalan que España pasó de menos de 700.000 toneladas en la campaña 2022/23 a casi 1,3 millones antes del verano de 2026. La recuperación de los rendimientos tras las lluvias ha devuelto al olivar andaluz una capacidad productiva que durante la sequía se había reducido de forma drástica. Este salto productivo es el gran responsable del cambio de ciclo.
En Jaén, el alivio para el consumidor contrasta con el malestar en el campo. Los productores recuerdan que el litro debe acercarse a los 5 euros para cubrir los costes de producción, que han subido por fertilizantes, fitosanitarios y energía. El umbral de rentabilidad está en torno a los 5 euros y, por debajo de esa referencia, muchas explotaciones pierden dinero.
El olivar de Jaén es el gran sumidero de empleo de la provincia y el precio en origen decide cada otoño la viabilidad de miles de explotaciones.
Desde Asaja Jaén las primeras estimaciones para la campaña 2026/27 apuntan a una cosecha superior a la registrada en la campaña actual. Las condiciones climáticas de la primavera, con buena floración y cuajado, sostienen ese pronóstico. La organización agraria confía en que la recuperación productiva consolide una campaña amplia, aunque todavía es pronto para dar cifras definitivas.
Próxima campaña 2026/27: previsiones, aforo y costes

En Jaén, el sector no quiere cantar victoria antes de tiempo. Hasta principios de octubre no se conocerán los primeros datos del aforo de la campaña 2026/27, un cálculo que marcará las expectativas de olivareros y cooperativas. El aforo de octubre será la foto real de la cosecha y la que determine si la oferta vuelve a presionar los precios a la baja.
La gran pregunta es si los precios se mantendrán por debajo de los 4 euros en origen y en los supermercados o si el mercado buscará acomodo cerca de los 5 euros que piden los productores. Todo dependerá del volumen final de cosecha y de la demanda internacional. De momento, el consumidor andaluz agradece el respiro en la cesta de la compra, sobre todo tras dos años de precios disparados.
La Lectura Andaluza
Andalucía concentra la mayor parte de la producción española de aceite de oliva y Jaén ejerce de locomotora mundial. No hay que olvidar que la campaña 2022/23 dejó una sequía extrema y precios récord; la recuperación productiva tras aquel golpe explica buena parte del escenario actual. No en vano, la provincia produce por sí sola una parte muy relevante del aceite que se consume en el planeta, y el olivar es la columna vertebral de decenas de municipios. Cada variación de precio se traduce en empleo y actividad rural.
Para una familia andaluza, un precio por debajo de los 4 euros en el supermercado alivia una cesta de la compra castigada por la inflación de los últimos años. Para el agricultor, en cambio, 3,22 euros no cubren los costes en muchas explotaciones de secano tradicionales, especialmente en la Campiña de Jaén. La subida de los fertilizantes, la energía y los fitosanitarios ha reducido el margen de beneficio hasta el punto de comprometer la viabilidad de las explotaciones menos dimensionadas. El margen de beneficio se ha reducido al mínimo.
Las próximas semanas serán decisivas: el aforo de octubre y las lluvias de otoño marcarán si la campaña 2026/27 consolida la recuperación productiva o si, por el contrario, la rentabilidad vuelve a ser un espejismo. La lectura andaluza es clara: el aceite de oliva sigue siendo el termómetro de una tierra que vive de su olivar, y cada euro de más o de menos equivale a empleo en los municipios de la provincia de Jaén.

