Google esquiva la venta forzosa de su negocio ad tech: la jueza federal opta por remedios de conducta.
Claves de la operaciĂłn
- La jueza rechaza la desinversiĂłn forzosa. Leonie Brinkema acepta remedios de conducta menos invasivos que la venta de activos publicitarios solicitada por el Departamento de Justicia.
- Los detalles no son pĂşblicos todavĂa. Las partes deberán reunirse para revisar la opiniĂłn judicial y resolver las confidencialidades antes de publicarla.
- Alphabet reduce un riesgo estructural. La matriz de Google evita el peor escenario, aunque mantiene otros frentes antimonopolio abiertos.
El golpe estructural que evita el gigante publicitario
La jueza federal del distrito de Estados Unidos Leonie Brinkema rechazĂł el lunes la peticiĂłn del Departamento de Justicia para obligar a Google a vender partes de su negocio de tecnologĂa publicitaria. SegĂşn la documentaciĂłn judicial recogida por The Verge, Brinkema aceptĂł en su lugar remedios de conducta más suaves para restaurar la competencia en los mercados que la compañĂa monopolizĂł ilegalmente durante años.
La magistrada adoptará la mayorĂa de los cambios de comportamiento propuestos por las partes, con algunas modificaciones. Sin embargo, esas medidas no se harán pĂşblicas hasta que las partes se reĂşnan para revisar la opiniĂłn judicial y eliminar la informaciĂłn confidencial que deba ser redactada.
Entre las propuestas podrĂan figurar restricciones a las tácticas de autopreferencia en las subastas de publicidad o la apertura del ecosistema a terceros actores. La decisiĂłn final, sujeta a redacciones, definirá el alcance exacto de las obligaciones que Google deberá asumir.
Para Alphabet, la matriz de Google, el desenlace supone un alivio considerable. La desinversiĂłn forzosa habrĂa tocado una de las lĂneas de ingresos más valiosas del grupo y habrĂa reordenado por completo su estrategia publicitaria. Sin el despiece, la presiĂłn se traslada ahora al cumplimiento de las nuevas reglas.
El peor escenario posible para Google, la venta forzosa de su negocio publicitario, queda por ahora descartado.
La autopreferencia, en el punto de mira del regulador
El caso se centra en cĂłmo Google opera su negocio de tecnologĂa publicitaria, una cadena que incluye herramientas para anunciantes, editores y la subasta donde se cruzan. El Departamento de Justicia sostenĂa que la compañĂa abusĂł de su posiciĂłn en cada eslabĂłn durante al menos una dĂ©cada, segĂşn los documentos del litigio.
Los remedios de conducta, si se confirman con el alcance previsto, limitarĂan el uso de ventajas propias en las subastas y podrĂan obligar a Google a ofrecer más acceso a rivales y clientes. Eso sĂ, su eficacia dependerá de cĂłmo se supervisen. En este tipo de resoluciones, el cumplimiento suele convertirse en la verdadera prueba de fuego.
La decisiĂłn tambiĂ©n envĂa un mensaje a los competidores del sector. Los actores que llevan años reclamando una intervenciĂłn más dura contra Google ven cĂłmo el tribunal opta por una vĂa intermedia. No obstante, la apertura de datos y la limitaciĂłn de la autopreferencia podrĂan nivelar, al menos en parte, el terreno de juego.
Alphabet respira, pero el cerco antimonopolio no se cierra
No es el Ăşnico frente de Google. La compañĂa sigue defendiĂ©ndose en los tribunales de otras ofensivas antimonopolio, incluida la causa por su dominio en las bĂşsquedas en internet. Observamos, además, que el negocio publicitario representa la base principal de su facturaciĂłn y cualquier cambio regulatorio resuena directamente en los editores, incluidos los españoles.
En Europa y, concretamente, en España, la relaciĂłn de Google con los medios ha pasado por tensiones conocidas: el cierre de Google News en 2014 por la antigua tasa AEDE y su regreso en 2022 tras un nuevo marco de negociaciĂłn. El caso estadounidense añade otra capa de presiĂłn transatlántica. De hecho, la implementaciĂłn de estos remedios podrĂa influir en cĂłmo los reguladores europeos calibran sus propias exigencias al gigante californiano.
Cabe recordar que los remedios de conducta no son un cierre definitivo del caso. La opinión completa de la jueza Brinkema aún no se ha publicado y las partes deben pactar los detalles finales. Ese será el siguiente hito a vigilar.

