El Juanfran Pérez Llorca, president de la Generalitat, ha exigido al Gobierno central que no recorte el trasvase Tajo-Segura mientras financia trasvases en Marruecos.
Lo ha hecho este viernes en Elche, durante la inauguración del VIII Congreso Nacional del Agua, acompañado por el conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, Miguel Barrachina.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Juanfran Pérez Llorca ha exigido al Gobierno central que garantice el trasvase Tajo-Segura y ha criticado la financiación de trasvases en Marruecos.
- ¿Quién está detrás? El president de la Generalitat, acompañado por el conseller Miguel Barrachina, en el VIII Congreso Nacional del Agua de Elche.
- ¿Qué impacto tiene? Politiza la revisión de caudales y coloca el agua en el centro del choque entre Valencia y Madrid.
La advertencia del president: financiación exterior y recortes al Sureste
Durante su intervención, el jefe del Consell ha asegurado que España está llegando al «sinsentido» de enviar a Portugal 6.000 hectómetros cúbicos que, según ha dicho, el país vecino «ni necesita ni nos ha pedido». Y ha ido más allá: ha reprochado al Ejecutivo que apoye financieramente los trasvases de Marruecos «con la que está cayendo». «¿Y por qué allí trasvases sí y aquí trasvases no?», ha planteado, antes de denunciar la voluntad de «destruir» el trasvase Tajo-Segura.
Pérez Llorca ha defendido que el trasvase no es un privilegio territorial. Ha precisado que la zona del acueducto genera una producción agrícola valorada en más de 403 millones de euros anuales, a los que se suman casi 500 millones de actividad comercial y más de 115 millones de transformación. La conclusión de la Generalitat es directa: recortar caudales sin informes técnicos equivale a desproteger empleo y territorio.
Los números del acueducto: empleo, CO₂ y una decisión sin aval técnico
Los datos que maneja el Consell explican por qué el Tajo-Segura es un asunto de cohesión territorial. El president ha recordado que miles de empleos dependen directa o indirectamente del acueducto. Además, ha cifrado en más de 1.000 millones de euros la suma de producción agrícola, comercial y de transformación vinculada a la zona regable. No es solo una cifra económica: es la base de un modelo productivo.
En la misma intervención ha incorporado el argumento ambiental. Los cultivos del trasvase, ha afirmado, absorben alrededor de 1,2 millones de toneladas de CO₂ al año y funcionan como barreras contra incendios forestales y desertificación. Para el Consell, las nuevas reglas de explotación que recortan los volúmenes del Tajo-Segura se han aprobado «sin más motivos que los políticos» y sin un solo informe técnico que avale la decisión.
El agua no es solo un recurso hídrico: es la línea que separa la supervivencia agrícola del sureste y el choque político con Madrid.
El Escenario Valenciano
La intervención de Pérez Llorca en Elche no es casual. Elche y la Vega Baja concentran una de las zonas regables más potentes de la provincia de Alicante y un caladero de voto tradicional para el PP. El agua, de hecho, es una de las banderas que el Consell de coalición PP-Vox ha exhibido con más unanimidad. La oposición valenciana aún no ha valorado este nuevo envite, pero PSPV y Compromís han defendido en anteriores legislaturas la continuidad del trasvase, con matices sobre la protección del Tajo.
La dimensión nacional es inmediata. El Gobierno central y la Generalitat Valenciana arrastran meses de tensión por la política de agua; la revisión de los caudales ecológicos del Tajo, que el Consell atribuye a criterios políticos, ha recortado el volumen máximo derivable al Segura. Frente a ello, el mensaje de financiar trasvases en Marruecos apela a una lógica de agravio territorial que también resuena en Murcia y Almería. El Ministerio para la Transición Ecológica defiende que la planificación hidrológica debe cumplir la Directiva Marco del Agua; el Consell replica que no hay aval técnico para la decisión.
El pulso continuará. La revisión del Plan Hidrológico del Tajo y los próximos informes sobre caudales ecológicos definirán si el recorte se consolida o si la presión de los regantes y los gobiernos autonómicos logra que el Ministerio abra una negociación. En las Corts Valencianes, PP y Vox tienen pendiente traducir el discurso del president en resoluciones e iniciativas sobre el trasvase. La próxima batalla no será en Elche, sino en Madrid y Bruselas.
Ficha del Caso
- El caso: El president de la Generalitat usa el Congreso Nacional del Agua para elevar su exigencia de mantener el trasvase Tajo-Segura y arremeter contra el Gobierno central por financiar trasvases en Marruecos y enviar agua a Portugal.
- Datos importantes: 403 millones de producción agrícola anual, 500 millones comerciales, 115 millones de transformación, 6.000 hectómetros cúbicos enviados a Portugal y 1,2 millones de toneladas de CO₂ absorbidas.
- Resumen: El mensaje coloca la política hídrica en el centro del pulso entre Valencia y Madrid; el trasvase es una cuestión de supervivencia agrícola en el sureste español.
