El alquiler en Málaga alcanza 16,45 euros el metro cuadrado y nueve de los diez municipios más caros de Andalucía son malagueños.
La costa malagueña monopoliza el ranking del alquiler
El Índice Inmobiliario Fotocasa correspondiente a agosto confirma que la provincia de Málaga registra una subida interanual del 14,6%, muy por encima del 6,8% de Andalucía. La presión de la demanda y la falta de oferta sostiene las rentas en niveles que los inquilinos notan cada mes. El conjunto de la comunidad se sitúa en 12,09 euros por metro cuadrado al mes.
La directora de Estudios y portavoz de Fotocasa, María Matos, explica que la elevada presión de la demanda y la falta de alquiler de larga duración concentran el problema en los principales núcleos urbanos y costeros. Eso se traduce en una escalada que no da tregua a las familias.
El mapa provincial deja cinco territorios por encima de los diez euros. Tras Málaga (16,45) y Sevilla (14,15) aparecen Cádiz (11,80), Huelva (11,42) y Granada (10,76).
Por debajo se sitúan Almería (9,34), Córdoba (8,73) y Jaén (6,78), lo que dibuja una Andalucía a dos velocidades en el acceso a la vivienda.
En la clasificación de los diez municipios con el alquiler más caro, nueve son malagueños: Marbella (19,29), Estepona (19,03), Benahavís (17,97), Mijas (17,57), Benalmádena (17,31), Torremolinos (17,04), Nerja (16,97), Fuengirola (16,86) y Málaga capital (16,70). La única localidad no malagueña del grupo es Sevilla capital, con 15,12 euros.
La provincia de Málaga concentra los alquileres más caros de Andalucía, con nueve localidades por encima de los 15 euros el metro cuadrado.
El estudio, que analiza 73 municipios andaluces, muestra que el litoral atlántico y la comarca del Campo de Gibraltar también presionan con fuerza: Tarifa (14,66), Rincón de la Victoria (14,63) y Punta Umbría (14,60) se cuelan entre los puestos altos, a escasa distancia de la capital de Málaga.
En el conjunto de España, Madrid (21,78), Baleares (20,13) y Cataluña (19,89) se mantienen por delante. Andalucía, con 12,09 euros, ocupa la décima posición entre las comunidades autónomas más caras, por detrás de la Comunidad Valenciana (15,63) y Cantabria (13,40). El diferencial andaluz es relevante incluso dentro del sur: la comunidad supera en 1,72 euros a la Región de Murcia (10,63) y queda muy por delante de Extremadura (7,86).
Subidas generalizadas y el respiro del interior

El repunte no es exclusivo del litoral. En 47 de los 53 municipios analizados el precio sube en tasa interanual, con incrementos superiores al 20% en plazas como Punta Umbría (39,8%), Mojácar (29,2%) o Ayamonte (28,2%). Ronda (22,5%) y Dos Hermanas (20,2%) también destacan en la lista.
Las bajadas son minoritarias y se concentran en puntos concretos. Andújar cae un 9,3%, La Antilla un 8,6% e Isla Cristina un 5,8%. La excepción más llamativa está en la propia costa malagueña: Torremolinos pierde un 5,4% interanual y se convierte en el único gran destino costero con un ajuste a la baja.
En la provincia de Málaga, Torrox sube un 7,0% y Vélez-Málaga un 2,4%, mientras que la capital se modera al 4,9%. Ese matiz no frena el diagnóstico general: alquilar en la Costa del Sol sigue siendo un lujo, mientras que el interior ofrece los precios más contenidos. La horquilla va desde los 5,26 euros de Baza hasta los 19,29 de Marbella, una brecha de catorce euros que empuja a miles de inquilinos hacia el interior o hacia la vivienda compartida.
La Lectura Andaluza
La lectura de este agosto es más profunda que un simple ranking. La Costa del Sol consolidó en los años sesenta un modelo turístico que no ha dejado de atraer población, empleo y capital, y hoy convive con una oferta de alquiler de larga duración cada vez más estrecha. La provincia de Málaga crece por encima del empleo y del turismo, pero los contratos de arrendamiento se han convertido en el termómetro de esa tensión.
Para un inquilino andaluz, el dato se traduce en euros de su nómina: pagar 16,45 euros por metro cuadrado en Málaga supone unos 1.234 euros al mes por un piso de 75 metros, una cifra que triplica el coste medio de Jaén. Además, 47 de los 53 municipios analizados suben, lo que deja poco margen para buscar alternativas dentro del litoral.
En términos autonómicos, el alquiler andaluz sigue por debajo de la media de las comunidades más tensionadas, pero la velocidad es el dato preocupante: un 6,8% interanual en agosto y un 14,6% en la provincia de Málaga doblan con creces la inflación y erosionan el poder adquisitivo de los hogares.
La proyección apunta a septiembre y octubre como meses de observación. Si la demanda turística se modera y el descenso de Torremolinos (-5,4%) deja de ser anecdótico, podrían aparecer los primeros signos de contención en la costa. Hasta entonces, la lectura es clara: la vivienda en alquiler sigue siendo la gran fractura social de la Andalucía litoral.
