Adiós al café molido de supermercado: el molinillo de café Lidl por solo 10,99 € que muele 70 g

Un molinillo eléctrico de 180 W con cuchillas de acero inoxidable que tritura hasta 70 gramos por ciclo, suficiente para nueve tazas. Está disponible en tres colores por 10,99 euros.

Nada peor que abrir un paquete de café molido de supermercado y que huela a cartón. Yo he estado ahí: compré un molinillo hace años pensando que era un capricho y ahora no entiendo cómo tardé tanto.

El problema no es solo el sabor. El café molido pierde aromas en cuestión de minutos. Lidl ha puesto en sus lineales un molinillo de café eléctrico que ataca justo ese punto: muele 70 gramos por ciclo y cuesta 10,99 euros. No es una batidora disfrazada.

La colección de electrodomésticos vintage de Lidl está arrasando, y este aparato en verde, rosa o negro hace lo que promete: dejarte el grano listo para una italiana o una cafetera de émbolo sin romper la cocina.

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El supermercado nos acostumbró al café envasado al vacío, pero ese café ya perdió la batalla contra el oxígeno días antes de llegar a tu cocina. Moler en casa no te convierte en barista: te devuelve el aroma que pagaste.

El secreto del éxito

  • Potencia de 180 W: suficiente para triturar grano tostado sin que el motor patine. Sirve para café de filtro e incluso para preparar un espresso digno en una italiana.
  • Molienda por pulsación: tú controlas el grado. Un toque corto deja un grano grueso para la prensa francesa; varias pulsaciones largas acercan al molido fino.
  • Limpieza sin excusas: incluye un cepillito para retirar los restos de café de las cuchillas. Así no contaminas el siguiente molido con rancio.

Cómo moler el café en su punto

El primer uso es tan simple que hasta yo lo hago con sueño. Levanta la tapa, echa 70 gramos de grano máximo — unas nueve tazas — y cierra. Pulsa con intervalos de dos o tres segundos.

Conviene no convertirlo en un botón de ascensor. Las pulsaciones cortas evitan que el café se caliente de más. La fricción recalienta el grano y quema los aromas. Ya que nos compramos grano bueno, no lo fríamos antes de la infusión.

Comprar café en grano y molerlo justo antes no es un lujo de cafetería: es la mejora más barata que puedes hacer en casa.

La tapa transparente permite ver el grado de molido sin abrir. Basta con detenerse cuando el grano ya no suene a canica y empiece a parecer arena fina. Ojo con pasarse: el polvo excesivo amargará la extracción.

Las cuchillas de acero inoxidable no solo muelen café. Trituran frutos secos para repostería y hierbas aromáticas secas. Yo lo uso para preparar mi propia mezcla de especias y, de paso, le doy una segunda vida entre cafés.

Limpiar es rápido si no dejas que el aceite del café se apelmace. Un cepillado tras cada tanda y un paño seco bastan. No metas agua a presión: el motor lo agradecerá.

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No muelas más café del que vas a usar en el momento. El grano recién molido se oxida y pierde matices en menos de media hora. Con este aparato no hay excusa para dejar café en el depósito de la cafetera de ayer.

El café recién molido también mejora el resultado en una italiana. La presión del agua caliente extrae mejor los aceites de un molido medio. No hace falta ir a un tueste de especialidad: con un buen grano comercial notas el salto.

Variaciones y compras alternativas

Si buscas una opción aún más fina para expreso, un molinillo de muelas te dará mayor precisión, pero dispararás el presupuesto y el espacio. Para un uso doméstico con italiana, émbolo o filtro, este Lidl de 10,99 euros no se siente como un sacrificio.

Con 70 gramos mueles café para unas nueve tazas. Si vives solo, mueles dos veces por semana; si hay dos cafeteros en casa, no te quedarás corto. El tamaño no come encimera.

La versión manual funciona sin electricidad y muele unos 20 gramos con paciencia. La eléctrica de 180 W te cambia el ritmo: en menos de un minuto tienes café para varias tazas. Ese es el punto. Nadie echa de menos el molinillo manual un martes a las siete de la mañana.

Para conservar el grano, guárdalo en un bote hermético y alejado de la luz. Solo muele lo que vayas a usar. El supermercado seguirá vendiendo café molido, pero ya tienes una salida más viva.