La SEPI aprueba el plan estratégico de Hunosa 2025-2028 con 110 millones para Asturias

El plan, pactado con SOMA-FITAG-UGT y CCOO el pasado 27 de junio, prevé 80 empleos nuevos y 56 millones para convertir la térmica de La Pereda en una planta de biomasa. Hunosa pasa de extraer carbón a gestionar el territorio minero de las cuencas del Caudal y del Nalón.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? El consejo de administración de la SEPI ha aprobado el Plan Estratégico de Hunosa para 2025-2028, con más de 110 millones de inversión y 80 empleos nuevos.
  • ¿Quién está detrás? La SEPI, la empresa pública minera asturiana y los sindicatos SOMA-FITAG-UGT y CCOO, que pactaron el documento el pasado 27 de junio.
  • ¿Qué impacto tiene? La compañía refuerza su papel de agente descarbonizador: biomasa en La Pereda, clausura de escombreras y un Centro Nacional de Rescates en Aller.

El consejo de administración de la SEPI aprueba el plan estratégico de Hunosa 2025-2028: más de 110 millones y 80 empleos nuevos.

Un plan de 110 millones que convierte La Pereda en una planta de biomasa

La SEPI (la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales, el holding público que agrupa las participaciones industriales del Estado) ha aprobado el plan estratégico de Hunosa (Hulleras del Norte S.A., la empresa pública minera asturiana) para el periodo 2025-2028. El documento llega pactado con los sindicatos y con una cifra que sostiene todo el relato: más de 110 millones de euros de inversión hasta 2028 y 80 empleos nuevos.

El proyecto estrella es la conversión de la térmica de La Pereda —la central de carbón que la compañía operaba en Mieres—, que se lleva 56 millones de euros para la planta de biomasa y ya está en ejecución. A eso se suma el posible parque energético renovable del Pozo San Nicolás, condicionado a que se acredite su viabilidad técnica y financiera. La cifra no miente.

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En su papel de gestor medioambiental, Hunosa seguirá desplegando redes de calor alimentadas con agua de mina, biomasa y aprovechamiento de calores residuales, además, de proyectos fotovoltaicos e hidráulicos. El plan incorpora la planta piloto de captura de CO2 en La Pereda, el desarrollo de hidrógeno verde y combustibles sostenibles y la clausura de pozos y escombreras, tanto propias como de terceros. La empresa pasa de extraer carbón a cuidar el terreno que deja atrás.

De las cuencas del Caudal y del Nalón al Centro Nacional de Rescates

Uno de los proyectos con más carga simbólica es el Centro Nacional de Rescates que se instalará en el pozo Santiago, en el concejo de Aller, aprovechando la estructura de la Brigada de Salvamento Minero de la compañía estatal para ofrecer servicios de asesoramiento, atención y formación. En paralelo, Hunosa seguirá financiando proyectos empresariales y comercializará el suelo industrial que ha desarrollado en antiguos espacios mineros, con el objetivo de atraer nuevas empresas a las cuencas del Caudal y del Nalón. Las cuencas lo saben bien.

Asturias no cierra su minería con un portazo: la reconvierte en suelo industrial, en biomasa y en un centro nacional de rescate bajo tierra.

El acuerdo con la representación sindical se cerró el pasado 27 de junio, cuando la empresa y las federaciones SOMA-FITAG-UGT y CCOO sellaron el texto que ahora ratifica la SEPI. Las centrales subrayan que el plan pone fin a tres décadas de reconversión y da estabilidad al empleo hasta 2050. Nadie firma eso todos los días.

El Pulso Territorial

La decisión se toma en Madrid, no en Oviedo, y ese es el primer dato político. Hunosa depende de la SEPI, adscrita al Ministerio de Hacienda, mientras el Gobierno del Principado lo gobierna desde 2019 Adrián Barbón (PSOE), con el apoyo de IU y 22 de los 45 escaños de la Junta General del Principado (el parlamento asturiano, de carácter unicameral). La empresa pública funciona, en la práctica, como una palanca estatal en un territorio donde el empleo industrial pesa más que en la media nacional.

Asturias afronta esta etapa con un instrumento que otras cuencas del país no tienen en la mano: un plan de empresa pactado y con horizonte 2050. La letra pequeña es donde está el riesgo. El parque renovable del Pozo San Nicolás sigue pendiente de su viabilidad técnica y financiera, y el Centro Nacional de Rescates aún no tiene calendario cerrado. El plan debe ejecutarse hasta 2028 y las elecciones autonómicas previstas para 2027 medirán el pulso político antes de que el grueso de la inversión aterrice en los concejos mineros. Seguimos de cerca la ejecución.

Ficha Autonómica

  • El caso: El consejo de administración de la SEPI aprueba el plan estratégico de Hunosa 2025-2028, pactado con los sindicatos y orientado a la descarbonización de la compañía pública asturiana.
  • Datos importantes: Más de 110 millones de inversión, 80 empleos nuevos, 56 millones para la biomasa de La Pereda, horizonte de ejecución 2028 y estabilidad laboral hasta 2050.
  • Resumen: Hunosa consolida su papel de agente descarbonizador y gestor ambiental de las cuencas del Caudal y del Nalón. Quedan pendientes la viabilidad del parque renovable del Pozo San Nicolás y la puesta en marcha del Centro Nacional de Rescates en Aller.