Madrid entrega 96 viviendas de alquiler asequible: la EMVS alcanza las 5.000

Los nuevos inquilinos de El Cañaveral pagarán una renta media de 550 euros al mes, con el límite del 30% de los ingresos familiares. La EMVS acumula ya más de 10.000 pisos en gestión y otros 5.700 en distintas fases de obra.

Madrid suma 96 nuevas viviendas de alquiler asequible en El Cañaveral, el barrio de Vicálvaro donde la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo (EMVS Madrid) concentra buena parte de su esfuerzo inversor. El alcalde, José Luis Martínez-Almeida, entregó este viernes las llaves de la promoción Cañaveral 8, con la que la cifra global de pisos de este tipo entregados por el Ayuntamiento desde 2019 llega a las 5.000.

La promoción ha costado casi 20 millones de euros, con el valor del suelo incluido. Son 96 viviendas de dos, tres, y cuatro dormitorios, con 144 plazas de garaje y 96 trasteros. La renta media se queda en 550 euros al mes y no puede superar en ningún caso el 30% de los ingresos de la unidad familiar.

Hoy es un buen día también para que el Ayuntamiento contraponga sus políticas a las del Gobierno de España’, dijo el regidor, que volvió a reivindicar Madrid como ‘la ciudad que más vivienda pública hace en España. Frente a las ‘políticas fracasadas’ que atribuye al Ejecutivo central, defendió un modelo municipal que, reconoció, tiene todavía ‘mucho por hacer’.

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El Cañaveral es el epicentro de ese esfuerzo. Allí la EMVS construye 1.212 pisos de alquiler asequible repartidos en 13 promociones, de las que ya están finalizadas 1.123. El 80% de esos hogares se reserva a jóvenes y a familias con hijos menores, un criterio pensado para acelerar la emancipación. La actuación se enmarca en la Estrategia del Sur, el plan municipal para los distritos del sur y el este de la capital.

La empresa municipal gestiona más de 10.000 pisos públicos y tiene otros 5.700 en distintas fases de desarrollo, según las cifras que maneja el Consistorio. Al acto acudieron la vicealcaldesa, Inma Sanz; el delegado de Políticas de Vivienda, Álvaro González, y el concejal de Vicálvaro, Ángel Ramos.

Cinco mil pisos en siete años son un argumento sólido, pero no cierran por sí solos la brecha entre la oferta pública y el precio del mercado.

Por qué la renta se queda en 550 euros y quién paga la diferencia

El coste público por vivienda ronda los 208.000 euros, suelo incluido, según el cálculo que se desprende de la inversión municipal. El modelo no busca rentabilidad a corto plazo: el piso permanece en manos municipales y la renta sirve para sostener el parque, no para engordar las cuentas. De ahí que el Ayuntamiento insista en el volumen, en cuántas llaves se entregan cada año, más que en el retorno económico de cada promoción.

La resta que no cuadra en El Cañaveral: 89 viviendas por terminar

Con las cifras sobre la mesa, queda un fleco. Si en El Cañaveral hay 1.212 viviendas previstas y 1.123 finalizadas, quedarían 89 por terminar, menos que las 96 que se acaban de entregar en Cañaveral 8. El Ayuntamiento no ha precisado si el cómputo de finalizadas incluye ya esta promoción, así que la cuenta exacta queda pendiente de aclaración por parte del Consistorio.

EMVS Madrid

Quien quiera optar a una de estas viviendas tiene que estar inscrito en el registro de solicitantes de la EMVS Madrid y cumplir los requisitos de ingresos y unidad familiar que fija cada convocatoria. Los detalles del procedimiento se publican en la web de la empresa municipal.

Cinco mil pisos en siete años: el músculo municipal y sus límites

La cifra redonda invita a comparar. La EMVS entrega una media de 714 viviendas al año desde 2019, un ritmo que ninguna otra empresa municipal de España sostiene con recursos propios y que Almeida exhibe como contraste con el Plan Vive de la Comunidad de Madrid, basado en ceder suelo público a promotores privados durante décadas, y con la fórmula de Barcelona, más centrada en la compra de pisos usados y en el derecho de tanteo y retracto. Cada modelo tiene su letra pequeña: el municipal exige tesorería y estructura de mantenimiento propia; el de la concesión, renunciar a la gestión durante generaciones.

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El punto débil está en la escala. Sumar un millar de viviendas requiere años de licitaciones, obras y adjudicaciones, un calendario que no se compadece con la urgencia de quien busca piso. A eso se suma el efecto frontera: una familia que supere por poco el umbral de ingresos se queda fuera de la lista, y el 80% de las nuevas llaves se reserva a jóvenes y familias con hijos, lo que deja en segunda fila a otros perfiles, como los mayores con pensiones bajas, cada vez más presentes en los registros de demandantes de vivienda pública. En esta redacción hemos comprobado que el debate real ya no es cuántas llaves se entregan, sino a qué velocidad se puede sostener el ritmo.

Queda por ver si se mantiene. La EMVS tiene 5.700 hogares en distintas fases de obra, y el Ayuntamiento no ha fijado fechas para las siguientes entregas. La próxima cita con cifras será la aprobación del presupuesto municipal de 2027, donde se verá si el esfuerzo inversor en vivienda pública aguanta el tipo. Hasta entonces, la foto de este viernes en El Cañaveral es lo que hay: 96 familias con llaves y 5.000 pisos como argumento.