4Dónde colocarlo: cuatro rincones de casa que se convierten en zona de trabajo sin obras ni taladro
El carrito con ruedas más vendido de Ikea resuelve el eterno problema de dónde trabajar en casa sin tocar la pared. Con unas medidas de 54 x 18 x 71 centímetros y un fondo de apenas 18, se cuela en huecos que quedan muertos entre muebles, y sus cuatro ruedas giran 360 grados, de modo que se traslada de una estancia a otra empujándolo con una sola mano. Esa movilidad es justo lo que lo convierte en zona de trabajo improvisada: se aparca en un rincón, se carga con los cuadernos, los cargadores y el material de papelería repartido en sus tres baldas y, al acabar la jornada, se retira. No hace falta taladrar, pedir permiso al casero ni montar un escritorio fijo, porque se ensambla a presión, sin destornillador, y se limpia con un paño húmedo. Y todo por 9,99 euros, frente a los 12,99 de su precio habitual.
Los rincones donde mejor rinde son cuatro. En el salón, el hueco entre el sofá y la pared o junto a la ventana permite teletrabajar sin invadir la mesa del comedor. En el dormitorio, el espacio libre a los pies de la cama o junto a la cómoda funciona como rincón de despacho y, de paso, como mesilla móvil cuando se necesita. En el pasillo o el recibidor, su fondo estrecho aprovecha una franja que de otro modo queda vacía y sirve para dejar las llaves, los guantes y el teléfono al llegar. Y en la cocina, una esquina despejada se transforma en superficie de apoyo mientras se cocina. Sus baldas llevan bordes elevados para que nada se caiga al moverlo, el fondo de rejilla evita que se acumule humedad y el plástico resiste bien los golpes, un detalle que explica que sea uno de los carritos más vendidos de la tienda sueca.

