4Pedraza y Sepúlveda: dos pueblos medievales de Segovia donde todavía quedan camas para el puente
La Puerta de la Villa, levantada en el siglo XI y reformada en el XVI, sigue siendo el único acceso a Pedraza, un recinto amurallado que fue declarado Conjunto Monumental en 1951 y que en 1996 recibió un diploma de Europa Nostra por la recuperación de su caserío. Dentro, la calle Real conduce a una Plaza Mayor porticada y al castillo del siglo XIII, reedificado en el XV y hoy sede del Museo Zuloaga, con obra del pintor junto a piezas como un Cristo del Greco y un retrato de Goya. La cárcel medieval se visita con guía por 4 euros. Está a unos 115 kilómetros de Madrid por la N-I y su oferta de camas es corta: la Hospedería de Santo Domingo (17 habitaciones, 34 plazas), más la Hostería del Arco, el Hotel de la Villa o la Posada de Don Mariano, con los barrios de La Velilla y Rades como comodín.
Sepúlveda es la pareja natural: queda a 25 kilómetros de Pedraza, unos 28 minutos de carretera, y a hora y media de Madrid por la A-1. La villa, conjunto histórico-artístico desde 1952, conserva restos de la muralla del siglo X —fue conocida como la Villa de las Siete Puertas—, la Puerta del Azogue, la iglesia de El Salvador (siglo XI, la más antigua de la provincia) y el Museo de los Fueros, con entrada de 3 euros, o 4 si se suma la antigua cárcel. Y es, además, la puerta del Parque Natural de las Hoces del río Duratón, con cortados de más de 100 metros, la ermita de San Frutos y una gran colonia de buitre leonado. En alojamiento juega con ventaja: la Hospedería de los Templarios ocupa un edificio histórico en la Plaza Mayor y a su alrededor hay hoteles y casas rurales como el Hotel Puerta Sepúlveda o la Posada de San Millán, con tarifas desde unos 30 euros por persona y noche en las opciones más sencillas. El cordero lechal asado en horno de leña es el cierre obligado.

