El instrumento no es una transferencia, sino un préstamo. El Consejo de Ministros autorizó el 21 de octubre la concesión de un préstamo del Estado a la Tesorería General de la Seguridad Social por hasta 10.003,8 millones de euros, a propuesta del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. La operación se ampara en la disposición adicional tercera de la Ley 31/2022, de Presupuestos Generales del Estado para 2023, que siguen prorrogados y que fija cada año ese tope máximo. Se trata de un crédito sin devengo de intereses, con un plazo de devolución de hasta diez años contados desde el ejercicio siguiente al de su concesión, y que no computa como ingreso del sistema, sino como deuda de la Tesorería con el Estado. El secretario de Estado de Seguridad Social y Pensiones, Borja Suárez, confirmó el 4 de noviembre que la cuantía se mantenía en 10.000 millones, la misma que en 2023, precisamente porque los presupuestos continúan prorrogados.
El calendario explica la urgencia. Noviembre es uno de los dos meses en que la Seguridad Social abona a la vez la nómina ordinaria y la paga extraordinaria: el desembolso rondó los 27.100 millones de euros para más de diez millones de pensiones, y muchas entidades financieras adelantan el ingreso a los días 22 y 26, antes de la fecha oficial, que es a mes vencido. A la Tesorería se le había estrechado el margen: hasta septiembre había recibido del Estado 38.926 millones, el 100,6% de lo presupuestado para todo el ejercicio, mientras el bloque contributivo acumulaba un déficit de 19.040 millones pese a ingresar 132.085 millones en cotizaciones, un 6,8% más que el año anterior. Suárez sostuvo que la operación está prevista en la ley de presupuestos y que el Fondo de Reserva cerrará el año por encima de los 14.000 millones; la AIReF, en cambio, advierte de que contabilizar estas aportaciones como ingresos ordinarios distorsiona la lectura de la sostenibilidad del sistema.
1La nómina de noviembre llega con paga extra: por eso el desembolso se dispara
El doble pago es la razón de que la nómina de noviembre se salga de escala. La Seguridad Social ha abonado este mes 27.119,7 millones de euros frente a los 13.720 millones que cuesta una mensualidad ordinaria: la diferencia son los 13.399,7 millones de la paga extraordinaria, una cifra casi idéntica a la de la nómina corriente. El desembolso duplica así el de cualquier otro mes del año y supera en más de 1.600 millones lo pagado en noviembre de 2024, cuando el total se quedó algo por encima de los 25.500 millones. El abono ha llegado a 9,4 millones de pensionistas —un 1,5% más que hace un año— que suman 10.420.231 pensiones contributivas. En términos medios, cada beneficiario ha ingresado 2.604,8 euros: 1.316,7 de pensión ordinaria y 1.288,1 de extra.
El calendario explica el pico: la extraordinaria se liquida en noviembre, y no en diciembre como en la mayoría de los asalariados, porque el periodo de generación del derecho va del 1 de junio al 30 de noviembre (la de verano, del 1 de diciembre al 31 de mayo, se paga en junio). La nómina incorpora además la revalorización del 2,8% con carácter general y de entre el 6% y el 9% en las mínimas, y por primera vez la partida de jubilación rebasa los 10.000 millones (10.032,7), con una pensión media en ese colectivo de 1.511,5 euros. La extra media (1.288,1) es inferior a la mensualidad porque quienes han visto aprobada su prestación hace poco cobran solo la parte proporcional. Para afrontar el esfuerzo, el Consejo de Ministros del 21 de octubre autorizó un préstamo del Estado a la Tesorería General de 10.000 millones.
