Irán afirma que puede reabrir el estrecho de Ormuz en dos días si EE.UU. acepta sus condiciones, según su Ministerio de Exteriores. El portavoz de la diplomacia iraní, Esmaeil Baghaei, lo ha anunciado este lunes en Teherán mientras las conversaciones de Doha siguen sin acuerdo.
Baghaei ha explicado que la propuesta inicial, transmitida a Washington a través de Catar el pasado septiembre, contemplaba siete días. Teherán recorta el plazo de siete días a dos sin mover una sola de sus exigencias, y presenta la oferta como ‘otra muestra del enfoque de buena fe de Irán’.
El calendario, en todo caso, no está garantizado.
Las cuatro condiciones que Irán exige a Washington
Teherán mantiene sobre la mesa cuatro demandas:
- Fin de la guerra en todos los frentes.
- Desbloqueo de los activos iraníes congelados en el exterior.
- Levantamiento de las sanciones sobre el sector petrolero.
- Fin del bloqueo naval estadounidense sobre los puertos iraníes.
El ministro de Exteriores, Abbas Araghchi, añadió el domingo en una entrevista emitida por Al Jazeera tres requisitos más: aceptar la nueva ruta de tránsito pactada con Omán, reducir las tropas estadounidenses en la región y retirar, las sanciones impuestas desde agosto.
Sobre el canal abierto, Baghaei ha asegurado que sigue el intercambio de mensajes con Washington a través de mediadores y que ‘todo depende’ de que la parte estadounidense acepte las demandas. ‘Solo entonces podremos hablar de las etapas siguientes’, ha añadido.
Teherán ha rebajado el plazo de siete días a dos, pero mantiene intactas las cuatro condiciones que Washington no ha aceptado.
Qué ha cambiado desde septiembre
La propuesta original llegó a la Casa Blanca en septiembre por mediación de Catar. Entonces el plazo era de una semana. Ahora Teherán sostiene que bastarían 48 horas para restablecer la seguridad en el paso marítimo —el estrecho de Ormuz, salida natural del crudo del Golfo— y retomar la negociación.
No hay concesión nueva que acompañe esa reducción del calendario. Washington mantiene el bloqueo naval sobre los puertos iraníes y ha desplegado desde agosto un paquete de medidas que la propia Administración estadounidense describió como ‘asfixia económica’.
Desde que la guerra estalló a finales de febrero de este año, Teherán sostiene que controla Ormuz y ha atacado a buques que cruzan sin su autorización. El mando militar estadounidense para Oriente Próximo (CENTCOM) rechaza esa versión: asegura que los ataques han alcanzado zonas residenciales y a marineros en aguas internacionales, con al menos 20 muertos.
Irán mantiene el control del paso.
Baghaei ha advertido de que ‘cualquier acto de agresión contra Irán, por cualquier medio, recibirá una respuesta potente, inmediata y global’.
Doha, Pekín y el calendario electoral en EE.UU.
El viceministro de Exteriores iraní, Kazem Gharibabadi, viajó este lunes a Doha para contribuir a redactar un acuerdo preliminar. Catar ejerce de mediador en el mismo canal que Teherán utilizó en septiembre.
No hay acuerdo todavía.
China ha enviado a su enviado especial, Zhai Jun, a Irán, Omán y Arabia Saudí para presionar a favor de un alto el fuego. El presidente Xi Jinping ha afirmado que el Golfo ‘no debe convertirse en un escenario de competencia entre grandes potencias’, y Pekín y Mascate han pedido a Washington y Teherán que vuelvan al ‘memorando de entendimiento de Islamabad’.
Teherán mantiene además sus líneas rojas. El secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Mohsen Rezaei, exige que EE.UU. cumpla las condiciones antes de negociar y afirma que aún no ha respondido a una carta del vicepresidente estadounidense, JD Vance.
Trump dijo el domingo que habló de Irán con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en una conversación ‘muy buena’ mantenida el sábado. También aseguró que aún debe ‘ocuparse’ de uno o dos objetivos, entre ellos la montaña Pickaxe, en el centro de Irán, donde Washington sospecha que hay infraestructura nuclear y que Teherán niega.
El movimiento diplomático coincide con las elecciones de medio mandato en EE.UU., que se celebran este martes 3 de noviembre con la presión económica de la guerra como lastre para los republicanos. Los resultados se conocerán el miércoles 4, aniversario de la toma de la embajada estadounidense en Teherán en 1979.
El impacto para España y para Europa
España importa casi todo el crudo que consume y el Golfo es uno de sus mercados de referencia. Un cierre, aunque sea parcial, del paso marítimo se traslada en horas al precio del Brent y de ahí a los carburantes y a la factura eléctrica: la factura energética española depende del precio del crudo fijado con el estrecho en el punto de mira.
En el plano político, cualquier decisión europea sobre sanciones exige unanimidad de los Veintisiete, lo que limita la velocidad de respuesta de Bruselas. Para los países con flotas mercantes y pesqueras en la zona, entre ellos España, el interés inmediato es que se restablezca la libertad de navegación y bajen los costes del transporte marítimo.
Lo esencial
- 📌 ¿Qué ha ocurrido? Irán ha ofrecido reabrir el estrecho de Ormuz en dos días si EE.UU. acepta sus condiciones, según su Ministerio de Exteriores.
- 👤 ¿Quiénes están implicados? Los gobiernos de Irán y EE.UU., con Catar como mediador y China como actor de respaldo.
- ⏭️ ¿Qué pasa ahora? Gharibabadi negocia en Doha un acuerdo preliminar y EE.UU. vota el martes 3 de noviembre.

